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miércoles, abril 30, 2025

Desmantelamiento del Estado

El 28 de Abril, 2025, el Presidente Argentino, Dr. Javier Milei, condecoró con la Medalla Orden de Mayo al Mérito al economista español Dr. Jesús Huerta de Soto. En el marco de este acto, el Profesor Huerta de Soto realizó una excelente presentación sobre AnarcoCapitalismo, entendido este como "la representación más pura del orden espontáneo del mercado en el que todos los servicios --incluyendo la definición del derecho, justicia y orden público-- son proporcionados a través de un proceso exclusivamente voluntario de cooperación social." El AnarcoCapitalismo será la única solución a la estatolatría, sabiendo que esta última es la principal amenaza a la civilización humana. Por esto, el principal desafío de los libertarios, presentes y futuros, es y será el definitivo desmantelamiento del estado.

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viernes, diciembre 13, 2024

Fronteras de la Praxeología

-note in progress-

Se dice que algo se encuentra en la frontera cuando pertenece al interreino entre dos mundos. Cualquier pasito hacia uno de ellos te saca del otro. Pues eso mismo ocurre con la praxeología; sus fronteras están bien definidas en el sentido en que sus enunciados y métodos no son compartidos por varias ciencias. La construcción de la praxeología tiene método propio. La única intersección vive en el reino de la lógica.

La praxeología es una ciencia estrictamente lógica. Aunque ninguna ciencia puede ser ilógica, el rasgo lógico de la praxeología se destaca porque la totalidad de sus enunciados se derivan como consecuencias lógicas de hipótesis precedentes. La praxeología tiene una primera hipótesis, que es el axioma de la acción: "el humano actúa." Tal hipótesis es sintética a priori, por lo que es una verdad universal. El análisis y la síntesis aplicada sobre este axioma sólo genera verdades universales para la praxeología. Pero, qué es la praxeología.?

Ludwig von Mises definió a la praxeología como la teoría de la acción humana es decir la ciencia que estudia los actos humanos. El mismo Mises define al acto humano como la conducta intencional de la persona. Todo movimiento humano sin propósito, sin intención, no es un acto humano sino la mera respuesta instintiva o refleja inducida por músculos y nervios del cuerpo en el mismo sentido a cómo reacciona una sustancia ante un reactivo o a cómo se comporta una bestia ante un evento externo de la naturaleza.

No hay acto humano sin intención, sin propósito. Esto le imprime a la praxeología un carácter especial, porque la intención, el propósito, una construcción imaginaria de la mente humana, no aparecen en ningún estudio de la naturaleza. Por esto, la praxeología no puede ser una ciencia natural; los actos humanos no pueden estudiarse con sus mismos métodos.

La praxeología tampoco es una ciencia exacta ni estadística. La intención, el propósito, nunca revela sus determinantes concretos o medibles; sólo sabemos que los eventos internos de la mente le transmiten estructura lógica a todo acto humano. No se sabe en rigor de qué manera se combinan la razón, la emoción y la voluntad al determinar dicha acción. Así, las causas últimas naturales en este reino son no observables y no medibles, por lo que mucho menos son modelables o muestreables.

La modelación matemático-estadística, en cualquier rama de la ciencia, exige relaciones fijas en la estructura y la dinámica del fenómeno que se estudia, cosa que jamás ocurre en el mundo de la mente. La praxeología estudia aquella estructura lógica de la mente que se vincula y determina el acto humano. La praxeología es una ciencia lógica que empieza en la intención del acto y termina en la intrincada red de consecuencias necesarias que ello implica.

Inobservancia e inmedibilidad de causas últimas levantan una barrera insuperable al empleo de la matemática, de la estadística y del experimento como instrumentos para elaborar teoría en la acción humana. Por ello la praxeología no es una ciencia causalística tradicional sino teleológica, con la intención, el propósito, como la causa última que mueve al humano. El humano actúa persiguiendo metas, objetivos, siendo este el único elemento relevante en el estudio formal de la acción humana. La praxeología no aborda el estudio de los eventos neurológicos, fisiológicos, físicos o naturales que ocurren en la mente humana mientras el humano actúa.

La praxeología es una ciencia social. Por ello se debe entender muy bien el significado de la palabra sociedad. La sociedad no es un ente, no es algo que emerge en la naturaleza, algo que adquiere autonomía propia mediante nuevas características naturales que derivan de su consolidación, como sería por ejemplo las nuevas propiedades químicas que surgen en las moléculas que se forman por la union electromagnética de sus componentes. Mises sostiene que la sociedad es sólo cooperación, es acción humana concertada.

La sociedad es sólo cooperación, son actos humanos concertados entre las personas que concuerdan hacerlo. Cuando esa concordancia se da en la producción e intercambio de bienes, tangibles o no tangibles, con el propósito de aliviar insatisfacciones más sentidas, entramos en el terreno de la economía cuyo objeto de estudio es el proceso de mercado.

Dado que la praxeología es una ciencia lógica, se puede pensar como que está muy relacionada con la matemática. Pero no es así. La economía, por ejemplo, la rama desarrollada de la praxeología, sólo utiliza aritmética elemental (adición, sustracción, multiplicación y división) para hacer cálculo económico. No existe ningún otro punto de contacto. Pero la praxeología, como cualquier otra ciencia, no puede contradecir a las matemáticas. Es aquí donde se vuelve relevante la frontera. Cuando dos ramas de una ciencia se tocan es porque tienen zonas de frontera.

La frontera puede ser difusa, pero existe. Por ejemplo, considere el caso de un mundo con sólo dos personas. Aquí, la matemática nos dice que hay un umbral de relaciones posibles de cooperación que estas personas pueden entablar. Cualquiera arreglo de cooperación que ellas elijan, estará limitado por este umbral: el arreglo será uno de 16 arreglos posibles, 24=16. Uno se pregunta de dónde sale ese valor.? La matemática nos dice que un conjunto A de dos elementos tiene un cardinal finito de |A|=2, y en este conjunto se pueden definir sólo 2|A|2=16 relaciones posibles. Un esquema puede ayudar a entender esto:
En este esquema, la primera1 opción es sólo recolección de modo que no hay división del trabajo, en la segunda la persona 1 divide sus tareas y la 2 no, en la tercera la persona 2 divide sus tareas y la 1 no, en la cuarta la persona 1 divide tareas e intercambia con la persona 2 que no divide tareas, en la quinta la persona 2 divide tareas e intercambia con la 1 que no divide tareas, en la sexta ambas dividen tareas pero no intercambian, y así sucesivamente hasta llegar a la opción 16 en la cual ambas producen e intercambian y usan lo que producen.

Obviamente, la cuenta para llegar a 16 no tiene nada que ver con la praxeología. Ninguna persona necesita ser conscientes de este límite, ni mucho menos tal límite escribe leyes praxeológicas que rigen la elección. La opción de cooperación que las personas eligen no depende de la cuenta matemática sino de cuentas praxeológicas subjetivas que hacen en su permanente desafío por aliviar insatisfacciones. Una ley praxeológica dice que siempre es mejor para ambas personas acordar, dividir el trabajo e intercambiar que optar por la situación de autarquía. La matemática nos dice que sólo se podrá elegir una opción de las 16 posibles y la conducta del humano, por más subjetiva que sea, no podrá violar esta regla.

La praxeología no permite predecir qué opción elegirán las personas, pero la ley de división del trabajo nos dice que a las personas les conviene dividir el trajo y especializarse en aquello en lo que ellas son mas productivas y luego intercambiar para así aliviar un poco más sus estados de insatisfacción. Obviamente, las personas tampoco suelen conocer los detalles de esta regla aunque ella opera inexorablemente porque forma parte de la estructura lógica de la mente humana; los humanos reconocen esto a tal punto que las personas toman conciencia de que tendrán que ajustar su conducta social a la misma si pretenden mejorar su condición miserable que les impone la naturaleza.

La regla matemática puede ayudar a dimensionar el potencial de riqueza oculta en la cooperación social. Por ejemplo, si el mundo tiene 3 personas en lugar de 2, el total de relaciones posibles asciende a 29=512. Y si se tienen 10 personas, ese total de relaciones posibles asciende a 2100, un número de orden 1030 o sea un 1 seguido de 30 ceros. Es decir que la vida social del ser humano dispone de una abrumadora explosión exponencial para cooperar por el sólo hecho de acordar, dividir sus tareas y comerciar entre ellos. Esto puede dar un indicio del éxito de la civilización humana cuando se generan las condiciones para una sana y espontánea concertación de los actos humanos: las opciones son inagotables.

El hecho tan común de hoy en día de comprar un teléfono celular da cuenta de la importancia de semejante abrumadora cantidad de opciones. De repente, la persona que compró el celular se relaciona implícitamente con millones y millones de otras personas: los mineros que obtienen los minerales, los teóricos que generan conocimientos, los que producen componentes, los ensambladores, los transportistas, los comerciantes, los que permiten obtener ingresos para gastar, los que facilitan liquidez, los que facilitan el acceso minorista y finalmente los vendedores del celular.

Tal posibilidad no se habría expresado sin esa manifestación que vive entre billones de billones de billones de billones de billones de relaciones posibles a ocurrir. Cualquier obstáculo, cualquier impedimento, sobre el dominio de las relaciones entre las personas, cualquier coerción que proviene del gobierno o de quién sea, pudo significar la diferencia entre comprar y no comprar el aparato, entre realizar o no esa transacción, entre aliviar o no las insatisfacciones de millones de involucrados. Pero el hecho de existir tantas posibilidades no es lo que aumenta las chances de una mejor manifestación. Aquí aparece la relevancia del mercado.

El hecho de tener tantas posibilidades no es la fuente de riqueza en sí. Lo que verdaderamente importa es la acción humana que las aprovechan. No es lo mismo cooperar bajo el yugo violento de un dictador que hacerlo bajo los cánones de la libertad y la no violencia. En ambos casos las posibilidades son las mismas pero lo que socialmente se expresa suelen ser opciones completamente distintas. De nada serviría que todos produzcan e intercambien si esa es una opción coercitiva, porque esa no será lo mejor para las personas involucradas. La coerción siempre te aleja de lo mejor. Lo importante de la cooperación es que ella habilita posibilidades desde donde se puede elegir libremente, lo cual no quiere decir que esas nuevas posibilidades sean mejores.

El único medio que garantiza la manifestación del potencial de riqueza en la vida social del hombre es el mercado. El mercado es el mejor proceso de concertación inventado por los humanos. Es lo que permite que cualquier relación se exprese. La estructura lógica de la mente hace que cada humano elija su mejor opción de cooperación en su desafío por satisfacción. De todas las configuraciones de cooperación posibles, el mercado permite a los hombres elegir espontáneamente la mejor de ellas. No es que en el mercado surgen funcionales optimizantes que engullen y eligen funciones sociales enteras, sino que mientras cada persona elige lo mejor para ella también elige, en el mismo acto, lo mejor para los demás. El proceso de mercado hace ese milagro, posible.


(1)Notar que hay cuatro opciones de autarquía (1, 2, 3 y 6), pero la primera opción también contempla la posibilidad en la cual se intercambia lo que se recolecta, lo cual se asemeja a una división primitiva de tareas que a los efectos prácticos se puede considerar como una situación de autarquía.
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martes, julio 23, 2024

Inferioridad Social del Colectivismo

El colectivismo humano (y todas sus variantes totalitarias) resulta ser un orden social completamente deficiente. Una sociedad con economía de mercado es infinitamente superior en sus prestaciones sociales respecto a aquella con economía colectivista. Todas las prestaciones económicas bajo condiciones de libre mercado son siempre positivas mientras que bajo el colectivismo casi todas son nulas. De aquí surge esta relación de infinitud. Para entender la idea, uno debe entender la noción de sociedad.

En la filosofía colectivista se niega la preponderancia de las partes y se pone al todo como precondición de existencia; una visión claramente miope y contradictoria que, particularmente, los colectivistas emplean para rechazar la importancia del individuo en la sociedad. Pero este enfoque se desmorona inmediatamente porque se tiene la plena certeza de que cualquier colectivo social sólo es como una clase particular de acción humana: la acción individual concertada entre personas.

En el contexto social, von Mises supera al mantra colectivista exponiendo el significado preciso de sociedad. La sociedad no es un ente, ni un contrato, ni un lugar; "la sociedad es, últimamente1, acción humana concertada, es cooperación." Es más, no cualquier cooperación es conveniente. Una sociedad colectivista es hegemonía pura, es un orden totalitario, coercitivo, violento y autista, donde siempre se impone la voluntad de alguien --un director, un jefe, un dictador, un monarca, un comité o los gobernantes-- sobre la voluntad del resto de los miembros. Una sociedad libre resulta superior ya que se caracteriza por ausencia de coerción, individualismo distribuido, iniciativa individual y autorrealización.

La versión extrema colectivista es el imaginario comunista/socialista, donde no hay propiedad privada, no hay dinero, no hay precios y el autismo económico es completo; es ausencia de mercado e intercambio interpersonal, es el reino del comando/control donde la división del trabajo y la concertación de la acción humana es coercitiva. Es el estado imponiendo todo. Es pérdida completa de libertades individuales. Es servidumbre voluntaria en su plena manifestación. El mercado es infinitamente superior porque es lo opuesto al colectivismo extremo.

El intervencionismo --abolir u obstaculizar el mercado-- es socialmente dañino porque destruye la generación, el uso y flujo de información en la sociedad, distorsiona o destruye el sistema de precios y degenera la división del trabajo y su concertación de actos humanos. El intervencionismo --el colectivismo gradual-- es la muerte lenta de las sociedades. Abolir u obstaculizar el mercado es equivalente a destruir riquezas, destruir prosperidad, es postergar la evolución humana e imponer la violencia, el conflicto, la decadencia. Es destruir civilizaciones y promover la extinción humana.

Es indiscutible que las consecuencias sociales del colectivismo son siempre desastrosas; pero su mayor problema nace de su deficiencia conceptual. Los colectivistas emplean el positivismo, el empirismo --y su inducción lógica-- como método para derivar resultados conceptuales. Sin entrar en detalles respecto a la debilidad epistemológica del método inductivo, los colectivistas no disponen de ningún caso observado que registre la supuesta superioridad del estado y del gobierno en los asuntos de política económica.

En toda la historia humana, hasta la actualidad, el intervencionismo/colectivismo siempre fue financiado de modo coercitivo. No hay ningún registro de financiamiento espontáneo masivo. Si el colectivismo pretende postularse como candidato de orden social superior, tendrá que probar que las personas eligen financiarlo espontáneamente, sin coerción, lo que significa competir en un mercado de servicios descentralizados. Sin esta evidencia, no hay inducción posible. Así, la superioridad social del colectivismo no está lógicamente probada por esta falla de homogeneidad, lo cual vuelve a sus predicados completamente débiles e injustificables.

Esto no ocurre con su contrincante lógica, la praxeología, la teoría de la acción humana. Esta teoría es la base conceptual del liberalismo económico, del libertarianismo. Los libertarios proponen un sistema de cooperación social no coercitivo, enteramente sostenido por la libertad, la ética de la propiedad privada, el libre mercado, el libre intercambio y la concertación espontánea de la acción humana. La base conceptual de este sistema social es pura a priori, dada por el axioma de la acción: "el humano actúa." Lo derivado de este axioma es completamente consistente con la irrebatible propuesta libertaria.

Si algún día el estado, el gobierno, logra obtener financiamiento competitivo, no coercitivo, entonces se tendrá un caso para reclamar las supuestas virtudes del colectivismo dada su inmediata extensión arbitraria de verdad. Hoy por hoy esa prueba no está. El financiamiento espontáneo otorgaría estatus praxeológico distinto al colectivismo, porque sería un emergente de la libre elección humana. La coerción, la ausencia de elección espontánea, es suficiente para postular la completa inferioridad social del colectivismo.


1 Énfasis no original.
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sábado, julio 13, 2024

Fundamentos del AnarcoCapitalismo

El anarcocapitalismo es un sistema de cooperación social capitalista, de libre mercado, bajo ausencia del estado, ausencia absoluta de coerción, ausencia absoluta de violencia organizada. Ausencia del estado no quiere decir ausencia de reglas sino ausencia de legislación; reglas y legislación son cosas distintas. Bajo anarcocapitalismo surgen las reglas de la ley, la verdadera ley, la organización espontánea de la autodefensa. En este sistema no hay reglas compulsivas coercitivas sino una distribución uniforme de reglas para la autodefensa y para la cooperación espontánea entre personas. .

El anarcocapitalismo establece las condiciones de mercado apropiadas para generar y utilizar información1 social relevante. En cualquier proceso social, de concertación de actos humanos, la información se genera y aplica a nivel local. La información debe ser relevante para la razón. Esto es así porque cualquier acto humano debe pasar por la razón y la razón sólo opera a nivel del “individuo” que participa en el proceso de cooperación. La información sólo es relevante para cada persona que participa en el proceso social.

Las personas son todas distintas y de ahí la importancia que adquiere la información dispersa. Cada persona ve e interpreta el mundo a su modo; esa diversidad abre la posibilidad de dividir y concertar actos humanos. En un mundo de autómatas idénticos no habría diferencias para concertar.

Cada persona posee información sobre sus necesidades y posibilidades, sobre sus requerimientos y destrezas, sobre sus dotaciones y fines, sobre sus preferencias y sueños. Esta diversidad hace a los humanos muy distintos a la hora de dividir las tareas y concertar sus acciones en el permanente desafío de obtener la mejor satisfacción posible. Este resultado universalmente satisfactorio sólo se alcanza en el libre mercado.

El mercado es el mejor proceso de cooperación humana. Es el sustrato donde fructifica la prosperidad. No hay nada superior al mercado respecto a la concertación de actos humanos: es el arreglo económico más eficiente y beneficioso que se puede lograr. Ningún otro sistema económico lo iguala. Cualquier alternativa es inferior. De dónde viene esa superioridad?. Por qué a los humanos les perjudica el comando/control y les beneficia la libertad económica?.

La espontaneidad es una de las cualidades especiales del mercado. El mercado es un sistema de concertación que nadie diseña, dirige o controla. El mercado se autogestiona. El diseño, el comando y control social, no hace otra cosa más que romper la espontaneidad y con ello eliminar los beneficios de la libertad. Libertad y espontaneidad operan al mismo nivel y en el mismo sentido: a menor libertad, menor espontaneidad.

Lo que vuelve operativamente eficiente y beneficioso al mercado es la división del trabajo que ocurre bajo esas condiciones. En el libre mercado la espontaneidad permite la mejor división posible del trabajo. La división espontánea del esfuerzo al concertar actos humanos resulta ser la manera óptima de cooperar. Por qué.? En parte por la ausencia de violencia y en parte por la dispersión de la información.

La espontaneidad ocurre bajo ausencia de coerción. Todo tipo de coerción es acción violenta. La violencia no es beneficiosa en el contexto social porque siempre hay alguien perjudicado; el perjuicio mutuo nunca puede ser una razón por la cual se divide el esfuerzo y se concertan actos humanos! Una sociedad se cimienta y constituye sobre sus beneficios no sobre sus perjuicios. La espontaneidad es el único freno a la violencia en sociedad.

Uno se puede preguntar si es posible generar y aplicar violencia espontáneamente? Sí claro; es posible que alguien lo haga aisladamente. Lo que no puede ocurrir es la concertación espontánea de la violencia. Hay grupos de personas, como quienes forman el estado o los gobiernos, que dividan tareas y concertan actos para aplicar violencia! Es el pan nuestro de cada día. Pero eso sólo ocurre bajo coerción. No existe el orden espontáneo violento; es un oxímoron. Quienes aplican violencia son violentos y la concertación que los reúne es violenta.

Las ventajas de la concertación espontánea de actos humanos está estrechamente asociada a la distribución de información entre los miembros de una sociedad. Como se dijo, la información social relevante se dispersa uniformemente entre quienes participan en la cooperación. Si una sociedad ha de ser tal, ha de ser cooperación exitosa, entonces sus miembros tendrán que hacer el mejor uso posible de la información dispersa disponible a la hora de cooperar. Si no se respeta esta dispersión, lo que surge es un orden violento.

Ningún sistema centralizado que monitorea y recolecta esa información, tendrá la capacidad para aprovecharla del modo en que un esquema espontáneo lo realiza. Un proceso que genera y utiliza información de manera distribuida nunca será igualado por un esquema que recolecta y redistribuye información para ser empleada con los mismos efectos a como ocurre bajo el esquema original. Centralizar y redistribuir esa información requeriría esfuerzo adicional externo al proceso, por lo que cualquier centralización forzada resultaría no sólo ineficiente sino inconsistente con el proceso mismo que la genera.

Por esto toda variante colectivista nace malparida. La distribución uniforme de la información en un sistema social es la manera natural en que esa información surge y se emplea. Esa información se recoge y expresa en el sistema de precios. Esa es la máxima de los microestados del sistema. Cualquier otro arreglo sólo ocurriría a costa de perder información contenida en el mismo proceso social. Perder información es equivalente a empeorar la división del trabajo, es decir a obstaculizar el proceso de cooperación.

Obviamente, un fenómeno social no es un proceso termodinámico. El mercado no es un fenómeno natural, sino un fenómeno praxeológico, que emerge de la ación humana y se rige por leyes derivadas del axioma de la acción. Pero ningún proceso, incluidos los sociales, puede romper las leyes naturales. Un proceso social no puede crear información de la nada, ni destruir información sin modificar el proceso. Si un proceso social se centraliza, entonces pierde información social; mientras que si se libera, entonces gana información por la espontaneidad.

En una sociedad, en un sistema de cooperación, en donde la espontaneidad garantiza ausencia de violencia, resulta que la centralización, la coerción explícita, se vuelve rápidamente inviable por su inconsistencia operativa. La violencia derivada de la centralización destruye la información social. La información generada por la cooperación espontánea es siempre superior a la ofrecida por un esquema centralizado, siendo esta una de las causas por la cual colapsan los esquemas sociales centralizados: la centralización genera grandes pérdidas de información.

Así, una sociedad colectivista no sólo queda praxeológicamente disminuida y raquítica, ya que sus miembros no pueden actuar libremente, sino también naturalmente deficiente, porque pretende violar un principio natural que es inviolable. Toda centralización de procesos sociales genera pérdidas de información que nunca puede ser restituida y que, al principio, deteriora la división del trabajo y a la larga degrada y destruye el sistema de cooperación social. Por esto, la concepción colectivista nunca podrá socavar los fundamentos del anarcocapitalismo.


1 En general, la información es aquello --datos, eventos, fenómenos, etc.-- con algún significado y que tiene la cualidad de reducir la incertidumbre sobre algo --un dato, un evento, un fenómeno o algún aspecto específico--.

En el contexto de la teoría de la información, desarrollada por Claude Shannon, la información se mide en términos de reducción de incertidumbre; por ejemplo, la cantidad de información de un mensaje es la cantidad de sorpresa que genera. En un sistema clásico, la información de un mensaje se mide en bits (o entropía) y refleja la cantidad de incertidumbre que se elimina al conocerse el contenido del mensaje. La información obtenida de un sistema cualquiera es el colapso de la incertidumbre. En general la información y la incertidumbre son propiedades duales que se implican mutuamente, son como las dos caras de algo: viven en el mismo objeto.

Desde la perspectiva de la teoría de la información y de la teoría del calor, la incertidumbre es información confinada u oculta en los interticios de la complejidad. Desde ambas perspectivas, la incertidumbre se puede considerar como información que está presente pero aún no completamente revelada o comprendida. La información es incertidumbre colapsada; es el colapso de la incertidumbre lo que revela eso que está escondido en la complejidad.

Dado que la incertidumbre y la información son intercambiables, lo que mide a una mide a la otra. Por esto la entropía proporciona tanto una forma de cuantificar la incertidumbre como así también una medida del potencial de información en una complejidad. En general, la entropía mide la incertidumbre o el grado de sorpresa asociada con algo, con la complejidad; la información es la sorpresa obtenida cuando la incertidumbre colapsa.

También se puede definir a la entropía como la cantidad de información para describir una complejidad. Por ejemplo, la entropía de un conjunto de datos indica la cantidad de información necesaria para describir ese conjunto de manera completa. Cuando la entropía es alta, significa que hay muchas posibles combinaciones o resultados diferentes que se pueden obtener de esos datos y, por lo tanto, se necesita más información para describir uno de esos resultados. Por esto, una mayor entropía implica mayor "sorpresa" y, por lo tanto, más información nueva cuando se revela un resultado.

Si un evento es muy predecible --como lanzar una moneda cargada-- la entropía es baja porque hay poca incertidumbre; la información que se obteiene del evento es nula, no hay sorpresa. Si un evento es impredecible --como lanzar una moneda equilibrada-- la entropía es alta porque hay mucha incertidumbre sobre el resultado; el resultado genera sorpresa.

Al lanzar una moneda equilibrada, hay dos posibles resultados (cara o cruz) y cada resultado es igualmente probable. La entropía de este experimento es alta porque hay incertidumbre sobre cuál será el resultado. Aquí no se puede predecir el resultado con certeza, por lo que la información que se obtiene al saber el resultado del lanzamiento es significativa al desaparecer esa incertidumbre. La entropía extrema refleja azar puro sobre cada resultado y, por lo tanto, la información necesaria para describir esos resultados es mayor.

Con una moneda sesgada que siempre muestra cara, la entropía es baja porque el resultado es predecible. No hay incertidumbre en el resultado y la información obtenida al saber el resultado es mínima porque no reduce incertidumbre de ninguna manera. Así, cuando la entropía es baja, la incertidumbre es pequeña y la información obtenida al conocer el resultado es limitada, ya que el resultado esperado es casi seguro. Con baja entropía, la información necesaria para describir los resultados es menor.

En el contexto social pueden estar operando estas leyes de la información y la incertidumbre. Un esquema centralizado de información social no tiene acceso a los datos --de alta incertidumbre-- distribuidos en el contexto cercano a cada persona en particular; los datos recolectados y disponibles para el director no podrán capturar aquella información dispersa en la sociedad que pueda sorprenderlo, al momento de asignar sus recursos para atender las insatisfacciones más sentidas por sus súbditos. Esta pérdida de información relevante condena al director a asignar sus medios a la atención de insatisfacciones menos prioritarias. Estos efectos dañinos acumulados día tras día es lo que al final provocan el colapso definitivo del colectivismo, cuando cualquier asignación practicable por el director ya no genera satisfacción alguna.

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lunes, julio 01, 2024

Los Beneficios de la División Espontánea del Trabajo

La división del trabajo es una ley praxeológica fundamental; no hay nada por debajo de ella que la explique, más allá de su superioridad lógica: la división de tareas y la concertación de actos humanos es siempre superior a cualquier otro arreglo social posible. Pero no cualquier división del trabajo es exitosa. El fenómeno funciona cuando ocurre bajo condiciones espontáneas de mercado. El mercado localiza los problemas para simplificarlos en la misma forma en que la navaja de Ockham sintetiza su explicación. Por qué esto funciona bien bajo condiciones de mercado?.

Qué es el mercado? Como lo dijo von Mises: "el mercado no es ni una entidad, ni un lugar, ni un contrato ni una organización; el mercado es el proceso mediante el cual las personas, concertando espontáneamente sus actos, producen e intercambian bienes económicos usando el dinero como medio de pago en sus desafíos para satisfacer lo mejor posible sus necesidades." Es más, el mercado es el mejor proceso de concertación, pues ningún otro lo supera.

La definición, proporcionada por Mises, es tan contundente que de ella se deriva la teoría económica completa. Es equivalente a la componente económica contenida en el axioma de la acción humana: el hombre actúa. Mises dijo: "la teoría económica es el estudio del fenómeno de mercado, junto a sus causas y consecuencias en la acción humana." Pero por qué el mercado resulta ser el mejor proceso? De dónde viene la magia?.

Un sistema económico disminuido que sólo produce bienes finales empleando trabajo (L) y recursos naturales (N), una economía de trabajo y recolección, no ofrece muchas posibilidades para expandir el mercado. Si bien la propiedad privada, la libre producción y el libre intercambio con dinero resulta ser la mejor alternativa para dividir y concertar tareas, un sistema capitalista tan elemental tiene alcances y resultados limitados.

Si un sistema como este produce n bienes finales xi(Li, Ni), la extensión M de ofertas y demandas en el mercado queda superiormente acotada por la expresión M≤n[1+2]=3n, donde se tiene en cuenta los n bienes mas los dos factores productivos por cada bien xi. Si hay 1000 bienes entonces se tiene 3000 instancias de oferta/demanda. Es decir, el mercado de factores responde sólo linealmente al mercado de productos de consumo.

El cómputo de M se complejiza al considerar factores de producción producidos, más allá del trabajo y los recursos naturales. Los factores producidos generan nuevos requerimientos de trabajo y recurso naturales, además de otros factores producidos. Si por ejemplo se tienen cinco capas de factores producidos tal que en cada capa, además de trabajo y recurso natural, se emplea 1 único factor producido salvo en la última capa, entonces por cada bien final se tendrá un Mi≤5+12+1=18 (5 factores producidos, 12 (6 y 6) trabajo y recursos naturales y 1 producto de consumo considerado).

Sabiendo que qis representa un factor producido y que el número de capas c es igual a cinco, el valor 18 se deriva al contar instancias oferta/demanda en el siguiente modelo:

xi(Li, Ni, qi1)
qis(Lis, Nis, qi(s+1)) 1≤s≤c-1
qic(Lic, Nic)

Para n bienes, M queda acotada por: M≤18n. Así, con 1000 bienes de consumo, el mercado se expande de 3mil a 18mil instancias de oferta/demanda por sólo agregar cinco capas de producción con un único factor producido en cada capa.

En el caso general de c capas y f factores producidos, el modelo para contar instancias oferta/demanda queda:

xi(Li, Ni, qi11, qi12, ..., qi1f)
qisk(Lisk, Nisk, qi(s+1)k1, qi(s+1)k2, ..., qi(s+1)kf), 1≤s≤c-1, 1≤k≤fs
qick(Lick, Nick) 1≤k≤fc

A pesar de la parafernalia de subíndices, de este modelo se obtiene que la cota superior Mi de instancias oferta/demanda para cada bien de consumo final es una expresión simple, tal como se aprecia en [2]:

Mi≤∑(s=1,c)fs+2(1+∑(s=1,c)fs) [1]
Mi≤2+3∑(s=1,c)fs [2]
M≤2+n(3∑(s=1,c)fs) [3]

Donde ∑(s=1,c)fs es la expansión de instancias oferta/demanda de factores producidos, 2(1+∑(s=1,c)fs) es la expansión de instancias oferta/demanda de trabajo y recursos naturales, n es el número de bienes de consumo, c es la cantidad de capas y f es la cantidad fija de factores producidos por capa, salvo en la última capa.

La cota (en [1], [2] y [3]) se expande según una serie exponencial de c operando sobre f y es por ello que un aumento de estos componentes hace explotar las instancias de oferta/demanda en el mercado, lo cual se corresponde con mayor producción, mas empleo de factores de producción, más productividad, mayor retribución a los factores, más ingreso, más riqueza y mas prosperidad.

Para dar una idea del efecto exponencial de c operando sobre f, considere el siguiente caso: si se tiene 10 bienes finales y ningún factor producido y por lo tanto ninguna capa intermedia, entonces M≤25; pero si se agregan 5 factores producidos y cinco capas, entonces M≤93770. Es decir las instancias potenciales de oferta/demanda pasan de un magro 25 a casi 100mil. Imagine lo que ocurre en una situación real donde hay millones de bienes involucrados en la enmarañada trama del sistema económico!.

Los factores de producción producidos son una componente esencial del capitalismo. La naturaleza no produce prosperidad para el humano; la prosperidad debe ser producida por el humano. Y la única manera de alcanzar éste objetivo es produciendo medios de producción. Una larga secuencia de factores producidos en cadena permite al humano generar más y mejores bienes de consumo final. Hace 200 años, con mercados muy primitivos, de las mil millones de personas en el mundo el 95% era pobre; hoy en día, de los 8 mil millones de seres humanos, sólo el 5% es pobre. Este es un logro del libre mercado y su división del trabajo.

Desde hace siglos se produce trigo y maíz; en el pasado, la siembra y la cosecha se ejecutaban con tracción a sangre: arado de mancera, bueyes y muchos humanos caminando sol a sol al lado de las bestias. Hoy en día, se siembran y cosechan esos granos con máquinas que requieren la producción y ensamblado de millones de piezas cada una de ellas producidas en complejas fábricas que emplean cientos de miles de trabajadores especializados. Por ello, la cosecha del pasado sólo cubría necesidades de príncipes, reyes y sus ejércitos, mientras que hoy en día la cosecha alcanza para cubrir requerimientos de 8 mil millones de personas. Esto resulta del uso de millones de factores producidos.

El comunismo/socialismo, esas variantes extremas del colectivismo, pretenden instalar una sociedad -un sistema de cooperación- sin propiedad privada y reemplazar el sistema de precios por un esquema centralizado de información económica. Bajo estas condiciones, de centralización compulsiva, desaparecería la oferta y demanda espontánea de factores producidos y se anularía toda fuente de riqueza y prosperidad de la vida social del hombre. Por eso colapsan estos sistemas. El comunismo/socialismo, como toda clase de colectivismo, sólo traen pobreza, miseria y violencia al desatar el colapso en la red productiva espontánea.

Se observa que la ley de división del trabajo opera en perfecta correspondencia con el fenómeno económico de mercado. Ocurre que la localización del fenómeno económico intensifica los beneficios de la división del trabajo. Esta localidad maximiza beneficios porque la más uniforme distribución de la información localizada permite extender al extremo los alcances de la división del trabajo. Esto sólo ocurre bajo condiciones espontáneas del libre mercado. De ahí la superioridad de este sistema de cooperación social.

La explosión exponencial de ofertas y demandas sólo ocurre bajo condiciones de libre mercado, siendo esto lo mejor para generar riqueza y prosperidad. Cualquier interferencia, cualquier obstáculo al libre mercado, contrae la cota de expansión de oferta/demanda y con ello degrada la capacidad del mercado para generar beneficios. Poner restricciones a las personas en el mercado siempre encoge las posibilidades de producción y empleo de factores productivos, siempre destruye los beneficios de la división espontánea del trabajo.

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jueves, enero 25, 2024

Finanzas Libertarias

Una de las principales ventajas de vivir en libertad es que cada persona tiene la posibilidad de administrar sus propias finanzas. En una sociedad libre nadie está obligado a ceder, ante la coerción de un tercero, al elegir su camino económico. La sociedad libre se caracteriza por ausencia de coerción. A esto se le llama: respeto al proyecto de vida del prójimo. Esto lo distingue del modelo alternativo de sociedad, el colectivismo, en sus distintas variantes como socialismo, comunismo, estatismo, intervencionismo o totalitarismo, en donde se anulan la libertad y la iniciativa individual. Una sociedad libre es infinitamente superior a una sociedad colectivista; esto pasa, en alguna medida, porque las personas libres toman el control de sus propias finanzas personales.

En una sociedad colectivistas, predominan las finanzas del estado impuestas por la autoridad de gobierno; el gobernante determina un destino ruinoso para cada persona, anulando su protagonismo y libertades. Sólo los hombres de estado y sus socios totalitarios pueden imponer y administrar jugosos proyectos de explotación que los vuelve inmensamente ricos a cuenta del robo y la explotación humana. El colectivista se sirve a sí mismo explotando al otro. Este es el modelo de sociedad hoy impulsado por lo que se llama agenda 2030.

Pero en una sociedad libre siempre se desarrolla el mercado como el mejor sistema para ordenar la acción humana concertada. En el mercado el libertario se sirve a sí mismo sirviendo al otro. Ahí surge espontáneamente la mejor posibilidad para cada miembro de la sociedad; ahí se alcanza la mejor satisfacción de necesidades; ahí se obtiene el mejor resultado de la cooperación social; ahí se genera riqueza y prosperidad permanente; es ahí donde abundan las finanzas personales. En la práctica, ningún otro orden social supera al generado en el mercado. Por eso el mercado resiste todos los embates ideológicos, políticos y filosóficos.

La política, la extracción organizada de recursos ajenos para subsistir y prosperar a expensas de otros, se sostiene con las mieles derivadas del mercado. Sin la fuente de riquezas y prosperidad generadas en el mercado, no existiría ni la política ni los políticos ni los gobernantes. Por esto el político, el gobernante, se ha vuelto un parásito astuto que vive de la extracción de recursos que los demás generan en el mercado. La política es el robo organizado mediante el estado y los políticos/gobernantes son los ladrones de estado. Pero a la larga, el robo sistemático habilitado por el colectivismo estatal destruye las finanzas personales y degrada el desempeño del mercado.

El mercado genera un orden superior donde florecen las finanzas personales y se vuelve atractiva la vida en libertad, donde cada persona crea su propio destino. Cada proyecto de vida libre puede ser interpretado como un gran emprendimiento personal que beneficia tanto al emprendedor como a los demás y termina cuando el emprendedor lo decide o cuando otras circunstancias así lo determinan. Al finalizar el emprendimiento, se liquida todo su activo, se liquida el resto de lo acumulando a lo largo de su vida. El emprendimiento genera, además de beneficios al prójimo, la secuencia de activos que permite sostener los gastos del emprendedor.

En este sentido, un emprendimiento puede ser visto como una secuencia de activos (o capital) que en cada periodo resulta de agregar su rendimiento y descontar el gasto del emprendedor. Por ejemplo suponga que el emprendedor posee un activo original equivalente a 100 que rinde 15% y un gasto de 10 con inflación del 10%. Al final del primer periodo el emprendedor tendrá 115 de activo y 11 de gasto, por lo que el activo resultante será de 115-11=104. En este ejemplo se aprecia que el activo crece porque es elevado en relación al gasto y el rendimiento le gana a la inflación. ¿Bajo esta dinámica, sin otras contingencias, la vida útil del emprendimiento es infinita?. Veremos que no.

Si el activo disminuye desde el principio, puede ocurrir que el emprendimiento siga siendo la única posibilidad para el emprendedor. Por ejemplo si la inflación se desboca en un 60%, el activo al final del primer periodo queda 115-16=99 y el emprendimiento se autoliquida en 4 periodos, porque en ese tiempo se consume todo su capital. Generalmente, los emprendedores no tienen alternativa alguna mientras un proceso inflacionario o híper-inflacionario sin control aniquila los emprendimientos.

Un panorama general puede mostrarse permitiendo cambios en el capital inicial y el gasto inicial del emprendedor. En el siguiente cuadro se computa la duración del emprendimiento para distintos niveles de capital inicial y gasto inicial.

En la tabla1 el capital de partida es 100 y el gasto de partida es 10, el rendimiento del capital es 15% y la inflación del 10%. Se permiten incrementos sucesivos de 5% en capital y 4.5% en gasto; con esto se calculan los periodos correspondientes. Con el capital y el gasto de partida, la duración del emprendimiento es de 13 periodos. Si el capital aumenta un 20% y el gasto un 27% respecto a valores iniciales, entonces el emprendimiento dura 12 periodos; pero si el gasto no aumenta, entonces el emprendimiento dura 17 periodos.

Veamos un caso más real de un emprendedor argentino viviendo en libertad hoy en día. Suponga que el emprendedor dispone de un capital de partida de 7 millones de pesos, un gasto mensual de partida de 400 mil pesos, un emprendimiento que rinde en promedio un 10% mensual y una inflación mensual promedio de 5%.

En la tabla2 se muestra que, con los valores de partida, el capital se agota en 38 meses (unos 3 años); pero si el capital inicial sube un 15% (a $8.050.000), éste se agota en 5 años y medio. Aún más, si el gasto sube un 9% (a $436 mil), el capital nunca se agota (inf) al aumentarlo en o más un 35% (≥$9.450.000), lo cual bien equivale a un plan de retiro. Obviamente, esto puede ocurrir sólo en una situación libertaria de libre mercado. Bajo intervencionismo estatal colectivista, este cómputo libertario carece de significancia.

El resultado de infinitud (inf) se alcanza sólo si el rendimiento del proyecto supera a la tasa de inflación. Siempre que la inflación supera al rendimiento, la duración es finita; mientras que un proceso híper-inflacionario aniquila rápidamente cualquier emprendimiento.

Dado que la inflación crónica y la híper-inflación sólo ocurren por emisión monetaria y sabiendo que quienes emiten dinero falso son los gobernantes, entonces se concluye que los gobiernos son enemigos del emprendedor, los únicos aniquiladores de emprendimientos, el principal obstáculo para generar riqueza en sociedad. Los gobernantes y su colectivismo degradan cualquier sociedad.

En resumen, el mercado da soporte operativo a las finanzas del emprendedor. En general, la competencia permite filtrar emprendimientos productivos y mantener a raya los gastos. Un inversor invertirá sus ahorros en aquellas opciones de mayor rendimiento mientras sus gastos permanecen más o menos estables con precios competitivos. Es así como más y más emprendimientos se vuelven beneficiosos y duraderos. Es así como se genera y acumula riqueza y prosperidad en una sociedad libre.

Los valores de las tablas precedentes se computan mediante un algoritmo, que desarrollé ad hoc, denominado Algoritmo Libertarian. Con este algoritmo se puede computar la duración de cualquier emprendimiento y evaluar el desempeño general del mismo. Los resultados obtenidos con el algoritmo permiten resaltar la potencia de las Finanzas Libertarias.

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sábado, enero 06, 2024

El Creador De La Libertad Humana

La palabra Libertad es multipropósito. Se la suele emplear, a veces, en sentidos opuestos para justificar lo bueno y lo malo. En general expresa una cualidad humana deseable: el humano es libre. Y de aquí nace la confusión porque habilita interpretaciones arbitrarias generando la idea de que el humano es todopoderoso, alguien que puede hacer lo que se propone, ilimitadamente. Pero, en rigor, los actos humanos tienen alcances muy limitados, están acotados por varios frentes. ¿Cuáles son?

Hay dos aspectos complementarios del término: uno natural y otro praxeológico.

Desde la perspectiva natural, lo que le ocurre al humano suele ser liberador. La biología humana configura en sí un fenómeno liberador. Por ejemplo, la concepción es una manera mediante la cual los gametos sexuales escapan a la inexorable extinción que sufren sus contemporáneos. El nacimiento representa la liberación del medio gestante. El entrenamiento y la madurez habilitan la independencia del ceno familiar. Los logros personales y económicos permiten un cierto alivio de las fuerzas de la escasez.

Pero estos eventos son acotadamente liberadores. El humano, como todo lo que existe en nuestro mundo, queda sometido a la tiranía de las leyes naturales. La competencia biológica y las leyes de la física son implacables. Cualquier ser vivo debe superar todos los obstáculos biológicos para sobrevivir. Nadie puede violar la gravedad o las leyes fisicoquímicas. Las restricciones biológicas, físicas o bioquímicas son permanentes e inevitables. Ningún humano las puede saltar.

Esta liberación natural acotada se complementa con la liberación praxeológica, aquella derivada de la acción humana concertada. Las leyes praxoelógicas surgen y operan en el momento de la cooperación, al concertar actos humanos. Hay dos maneras posibles de concertar actos humanos: el modo espontáneo y el modo coercitivo. Ambos son voluntarios porque la voluntad atraviesa cualquier acto humano. El modo espontáneo se caracteriza por ausencia de coerción, es el voluntariamente más productivo y el único éticamente justificable. Cualquier tipo de coerción es injustificable.

Ludwig von Mises sostiene que “…para ser exitoso, el humano debe ajustar su conducta a las reglas praxeológicas…” de lo contrario queda condenado a los efectos de la injusticia y empobrecimiento permanente. La violencia y la coerción son enemigos de la prosperidad. Un orden prospero siempre es pacífico, no violento y espontáneo. Un ejemplo lo es el capitalismo, el libre mercado, en donde resaltan con claridad los beneficios de observar las leyes praxeológicas.

Dos leyes praxeológicas sobresalientes son la ley de la división del trabajo y la ética de la propiedad privada. La ley de la división del trabajo dice que es más productivo cooperar que no cooperar y que la cooperación espontánea supera a la coercitiva. La ética de la propiedad privada sostiene que la única ética justificable en sociedad es la ética de la propiedad privada, el estricto dominio propio sobre lo que se posee. Respetando estas dos leyes, junto a algunos aspectos que hacen a la paz en sociedad, es posible constituir civilizaciones prósperas, justas y duraderas.

Las leyes praxeológicas dan sentido social a la libertad. El humano se libera observando estas leyes porque la cooperación espontánea y pacífica lo vuelve más productivo y justo. El hombre actuando bajo estas leyes de cooperación se puede plantear desafíos impensados por generaciones pasadas y gestar nuevas generaciones de humanos preparados para enfrentar los nuevos retos para vivir mejor y prolongar su existencia. Estas leyes son la fuente fundamental de la liberación humana.

Si se compara la vida humana en las cavernas con las condiciones de vida actual, uno puede dimensionar la significancia e implicancia del invento del capitalismo, del libre mercado, que es pura praxeología en acción. En los últimos 200 años -gracias a este invento- el humano duplicó su longevidad, multiplicó por miles su capacidad productiva y su calidad de vida, dominó su propia inteligencia y colonizó el espacio exterior adyacente a la tierra. Algo que hace dos siglos nadie se lo imaginaba. El capitalismo, el libre mercado, hizo libre al ser humano. El libre mercado, el respeto irrestricto de las leyes praxeológicas, es el creador de la libertad humana.

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domingo, diciembre 17, 2023

Prosperidad y Libertad

El ser humano es un animal social. Para Ludwig von Mises, la sociedad humana es cooperación, es acción humana concertada. Mises sostiene que el ser humano se libera en sociedad porque fuera de ella le espera la impotencia de la insuficiencia física, la antinomia de la competencia biológica y la aniquilación de humanos contra humanos. Le espera la extinción. La concertación espontánea de actos humanos es la respuesta consciente que permite al hombre, por ahora, superar el trágico destino de la extinción. Pero la vida social humana no es un paraíso. En sociedad puede surgir la libertad pero también la esclavitud.

En sociedad, el humano se libera de ciertas fuerzas naturales pero se somete a leyes praxeológicas. ¿Esto qué significa? Según Mises, para ser socialmente exitoso, el hombre está obligado a observar y actuar en base a las leyes de la cooperación humana espontánea1

Por ejemplo la ley de la división del trabajo sostiene que “en general las acciones concertadas entre individuos que cooperan bajo la división del trabajo son más eficientes, más productivas que las acciones aisladas de individuos autosuficientes.” Mises agrega que “...la existencia de este hecho natural y el reconocimiento de su verdad es el fundamento de cualquier sociedad...” Cualquier intento de violar esta ley praxeológica fundamental tiene consecuencias negativas en los resultados derivados de la cooperación en sociedad. Pero no todo esfuerzo compartido es justificable! Hay más leyes a observar.

Otra ley praxeológica fundamental está dada por la ética de la propiedad privada. Hans-Hermann Hoppe sostiene que la única ética justificable del humano viviendo en sociedad es la ética de la propiedad privada. La ética de la propiedad privada se basa en tres principios fundamentales: el principio de fines universales, el principio de primera apropiación y el principio de no agresión.

La universalidad dice que un fin es socialmente justificable sólo si es universalmente válido para todos los miembros de la sociedad. La primera apropiación dice que aquello apropiado inicialmente (sea por fortuna o por esfuerzo) es de absoluto dominio del apropiador. El principio de no agresión dice que ninguna persona tiene el derecho de interferir el dominio del cuerpo, mente y bienes de los demás; cada persona tiene el dominio completo sobre su cuerpo, mente y bienes que posee. Cualquier intento de violar estos principio es injustificable y genera una cooperación defectuosa.

Por ejemplo, los intercambios, esa manifestación de la propiedad en sociedad, son la forma primaria de cooperación social. Toda interferencia a los libres intercambios anula la propiedad privada por lo que genera pérdidas sociales. Cualquier agresión sobre el dominio de los bienes de alguien es socialmente perjudicial.

La división del trabajo y la ética de la propiedad son los dos pilares formidables que sostienen todo el edificio del sistema de concertación de actos humanos. El deterioro de estos pilares significa un deterioro del desempeño social del hombre. Cualquier civilización deposita sus logros sobre este sostén praxeológio. El ser humano puede intentar violar sus leyes praxeológicas pero sólo a costa de degradación social. Una sociedad en donde sus miembros observan y respetan estas leyes es una sociedad próspera, justa y pacífica. De lo contrario, la sociedad se vuelve decadente, injusta y violenta. ¿De dónde proviene el impulso anti-praxeológico.?

La predisposición social del hombre tiene dos lados antagónicos. Un lado iluminado y un lado oscuro. La luz de la conciencia le revela al individuo que la cooperación autónoma, no coercitiva, entre personas es el camino hacia la prosperidad y la superación, hacia la liberación y la paz; el libre capitalismo, el libre mercado es el orden espontáneo final que emerge de esa luz; nada más eficiente ha creado o descubierto el humano para liberarse de las tiranas naturales y humanas. Con el capitalismo, con el libre mercado, el humano se vuelve libre, próspero y pacífico.

Al mismo tiempo, la oscuridad pavimenta un camino social tenebroso; el hombre de mente oscura recurre al sometimiento, a la esclavitud, a la explotación, al totalitarismo, a la tiranía, a la violencia y al robo como fuente y medio de supervivencia; la oscuridad genera un orden social forzado por la coerción; es cooperación bajo persecución y castigo; es acción humana concertada bajo amenaza de muerte. Nada bueno puede surgir de la cooperación bajo coerción.

El comunismo, el socialismo y toda clase de colectivismo son ejemplos de cooperación coercitiva extrema. La esclavitud es su resultado final. En una tiranía, el individuo es despojado de sus bienes y libertades y obligado a actuar en contra de su elección primaria. Bajo amenaza de muerte, su inclinación invariable por la existencia lo deja ante su última elección posible: continuar o no con vida. El orden social que surge bajo coerción no puede ser espontáneo sino forzado, artificialmente impuesto por una élite totalitaria. Es el frágil orden al servicio de ladrones y explotadores.

En la actualidad, no existen sociedades verdaderamente libres, no existe un orden social espontáneo puro. Incluso hasta las más modernas democracias son órdenes sociales coercitivos. En un orden espontáneo puro, la prosperidad es el reino de la propiedad privada y la propiedad privada es el reino de la libertad. Sin libertad no hay propiedad privada y sin propiedad no hay prosperidad. En las sociedades actuales ha proliferado el odio hacia la propiedad y la libertad. Este odio es el instrumento cultural del comunismo/socialismo/colectivismo con el que se busca generar un humor social anticapitalista, antimercado.

En la práctica democrática, es el estado, el gobierno y sus gobernantes, la principal amenaza a la propiedad privada. Los gobernantes siempre utilizan cualquier excusa para interferir y agredir la propiedad privada. Las sucesivas intervenciones generan más y más problemas, que se emplean como excusa para justificar más y más intervenciones. Un ejemplo muy contundente es el caso de la agenda 2030, donde los políticos del mundo acordaron los problemas y soluciones que permiten justificar su mega intervencionismo.

Cualquier intervencionismo siempre anula la propiedad privada. Cualquier impedimento a ejercer la elección no coercitiva, cualquier interferencia de la libertad, cualquier obstáculo a disponer de lo propio, cualquier interferencia al intercambio es equivalente a destruir propiedad privada que se puede crear mediante el acto que fue interferido. Esa violencia, ese robo, es ejercido en democracia por ejércitos de interventores que imponen su voluntad asistidos por mandato de votaciones democráticas. Las democracias actuales se han vuelto un instrumento eficiente para destruir prosperidad.

En un orden espontáneo, en el capitalismo, en el libre mercado, la obligación social de empresarios y emprendedores, su principal compromiso, es ganar dinero, ganar mucho dinero. Si ellos ganan mucho dinero pues eso impulsa la competencia, lo cual mejora la diversidad, la cantidad, la calidad y los precios de los bienes que se ofrecen a los consumidores; así se manufactura el bienestar en la sociedad libre. Pero los gobiernos se oponen a esto. El gobernante se declara abiertamente como un confiscador de ganancias. Las ganancias son el botín del gobierno. Los gobernantes demonizan a los ganadores para así legitimar la persecución y el robo de la ganancia.

Al confiscar la ganancia se usa como excusa la justicia social. Un supuesto de igualdad aberrante y autodestructivo. Confiscar ganancias a un ganador para dárselas a un perdedor no puede hacer otra cosa más que eliminar el incentivo de ganar. ¿Qué sentido tiene ganar si eso que se gana no te pertenece? Entonces no se gana! Se inicia una espiral de calamidad social que finalmente destruye toda la sociedad. Desaparece el sentido de cooperar para generar prosperidad. Así se desmoronan civilizaciones enteras.

Cuando se desplaza a los ganadores, aparece el estado intentando producir. Pero el estado no tiene incentivos para ganar, y tiene permito perder. El problema es que la ganancia sólo la genera el que tiene espíritu ganador, no el perdedor. La pueden generar aquellos que con sus actos tienen la capacidad y habilidad para resolver problemas que aquejan a los demás. Ese es el verdadero sentido de la cooperación, de la concertación de actos humanos. La ganancia es eso: resolver problemas del prójimo. En un sistema social en donde eso desaparece, deja de tener sentido la cooperación. Por esto fracasa el comunismo/socialismo/colectivismo, porque anulan a los ganadores y engendran perdedores. Es imposible constituir una sociedad sobre la base de pérdidas. De ahí el fracaso.

El minarquismo, el gobierno mínimo, es la respuesta minimalista de los defensores del estado. Esta forma de gobierno fue propuesta por von Mises como una consecuencia (non sequitur) para alcanzar la paz y evitar la violencia de todos contra todos. El minarquismo consiste en el monopolio de la violencia para disuadir y detener a los violentos y así evitar el caos social. Pero este sistema de gobierno falla porque, como nadie controla al monopolista, finalmente el monopolista, aunque pequeño, se vuelve arbitrario y tirano. Cualquier sistema de control social jerárquico últimamente fracasa porque es imposible controlar al controlador.

El único sistema de control que resulta socialmente efectivo es el esquema distribuido, descentralizado. El capitalismo, el libre mercado, constituye un ejemplo muy evidente de ello. Todo aquello que los seres humanos producen concertadamente se autocontrola descentralizadamente, de manera autónoma. En el libre mercado, ninguna persona controla la concertación de la acción humana. Es la satisfacción y la resolución de problemas del prójimo, la mejor forma de controlar el sistema de concertación. Los incentivos para generar satisfacción y cumplir los compromisos se distribuyen correctamente si no hay interferencia centralizada en la acción humana. Así surge el orden espontáneo, en donde algo extremadamente complejo se ordena por sí solo.

En un sistema minárquico, con gobierno mínimo, la obligación social de los gobernantes es cuidar la vida, los bienes y la libertad de las personas. Pero no logra este cometido porque el gobierno es capturado por aquellos violentos que se busca anular. La competencia política es eso: una batalla campal entre violentos por adueñarse del monopolio del estado y aplicar su violencia desde esa posición. La política es lo que los políticos hacen para saquear y vivir de lo ajeno, es el oficio social del ladrón.

El mercado libre es el mejor instrumento para la concertación plena de la acción humana. Es la libertad puesta al servicio de la libertad. La mejor manera de cuidad la libertad es que la libertad se cuide a sí misma. Los hombres de estado, los supuestos garantes de la libertad son sus verdugos, los impulsores de la esclavitud. Bajo cualquier sistema de gobierno centralizado, las personas se vuelven esclavas y son explotadas por sus gobernante. Por ello la descentralización puede ser un camino hacia la liberación plena. La liberación plena cobra justificación social por el inquebrantable vínculo entre prosperidad y libertad.


1Expresíon y énfasis agregado por el autor de esta nota.

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sábado, octubre 14, 2023

El Estado es una Noción Defectuosa

¿Qué es el estado? ¿Quiénes lo forman? El estado sólo existe en el contexto social. Se suele atribuir al estado todo lo bueno y deseable para la vida social humana. Maestros, con sus doctrinas retorcidas, lo enseñan como si se tratara de una deidad social. Esa noción ontológica del estado es un fraude simplemente porque el estado no es un ente, ni mucho menos una deidad, sino que está constituido por personas que acuerdan imponer ciertos actos e impedir que otros pasen. Personas armadas con el látigo de la violencia. Personas con privilegios para acusar, perseguir, encarcelar, robar y matar. Personas que encarnan el monopolio de la compulsión y coerción. Personas con el poder de destruir civilizaciones completas.

La mejor definición dice que el estado es el monopolio de la compulsión y coerción, el monopolio de la violencia en el contexto social. Los gobernantes son los únicos que operan ese monopolio, las personas encargadas de aplicar violencia social. Nadie escapa a las garras de los gobernantes! Toda sociedad contemporánea es alcanzada por este monopolio, entre cuyos efectos sobresalen el robo, el saqueo, la estafa, la injusticia y la decadencia. Estos efectos dañinos son la contracara del lucro monopólico de los gobernantes. Políticos y gobernantes se vuelven millonarios haciendo esto.

La noción de estado es inconsistente con la noción de sociedad, de cooperación, de servir al otro. Las sociedades se constituyen porque resulta ser enormemente más beneficioso que no hacerlo. El ser humano es muy diverso en recursos y aptitudes, pero no es todopoderoso. Sus dotes son limitados. Por esta diversidad y finitud natural, a cada humano siempre le conviene concertar pacíficamente sus actos con otras personas, cooperar y alcanzar lo que de otro modo le resulta inalcanzable. Este es el fundamento de la constitución social pacífica, no violenta. Cualquier sociedad coercitiva, violenta, siempre es contradictoria e injustificable.

Entonces, si la no violencia es el cimiento social, ¿por qué persiste el estado? ¿Por qué se insiste con la violencia como base de sustento social? Porque el estado es el único medio que permite establecer una sociedad violenta, en donde unas personas viven a expensas del otro y no sirviendo al otro. Sin el estado, eso no sería posible. El monopolio de la violencia es la materia prima de una sociedad violenta. Con este monopolio, unos disponen y controlan los medios para agredir mientras el resto no se puede defender. Situación ideal para el crimen. Los propagandistas del estado lo justifican con un sofisma: sin monopolio de violencia no es posible defenderse de violentos.

Esta dualidad, de sociedad no violenta y violenta a la vez, configura la contradicción, el defecto, inicial. De tal defecto se deriva y justifica cualquier atropello, cualquier acto de gobierno. De echo, los gobernantes pueden y hacen lo que quieren. La explosión deductiva derivada de tal contradicción permite afirmar algo tan aberrante y dañino como lo son la mayoría de las doctrinas religiosas y políticas contemporáneas. Un ejemplo es la doctrina de la justicia social. Sacerdotes y gobernantes argumentan y justifican la intervención desde el estado para sustraer y transferir recursos de una persona a otra. La doctrina admite el robo a cara descubierta ejercido por hombres de estado.

Claro! la contradicción original alimenta semejante aberración porque permite inferir falsa igualdad. El razonamiento aberrante de esta doctrina sostiene que al estar todos igualmente dotados ¿por qué ha de admitirse desigualdad en recursos y resultados? Se sostiene que aplicando coerción unilateral, cualquier desigualdad se corrige. Los hombres de estado tienen superpoderes para reorganizar recursos y aptitudes entre personas que, naturalmente, siempre son diferentes y diversas. Un argumento sin sentido, groseramente contradictorio!

¿Por qué germina y crece el estado dentro de una sociedad? El origen del estado es el cuento del tío. Los hombres de estado se presentan como socios de la cooperación y la paz. Al principio ofrecen protección contra violentos y se hacen del monopolio de la violencia. Los gobernantes compiten para operar este monopolio porque es el medio para promulgar leyes a su antojo. Así controlan la ley y la justicia. Luego absorben la producción de dinero para financiarse. Con esto completan el monopolio de la intervención social, con el cual impulsan cualquier intervención política. Esto les da la suma del poder para recolectar recursos ajenos. Su gallina de los huevos de oro. Las personas observan los beneficios del accionar político y buscan ser socios para compartir este botín. Además, el gobierno combate la disidencia con terror económico y político amenazando y destruyendo la vida, la libertad y la propiedad de las personas. No hay escape. Se cierra el círculo y se convalida la monstruosidad. Con el estado así consolidado se inicia la depredación social irreversible, que aniquila cualquier civilización.

¿Cómo opera el efecto aniquilador del estado? Al principio, el robo organizado funciona porque hay perjuicio acotado sobre las dotaciones. Pero con el paso del tiempo, el daño se extiende e intensifica, la sociedad genera menos y peores beneficios mientras las intervenciones del estado se vuelven muy predatorias y restrictivas. Finalmente, todas las reservas se agotan, el sistema de cooperación colapsa, el estado se queda sin botín y la vida en sociedad se vuelve dañina para las personas. Se rompen los vínculos sociales mientras la civilización entera se desgarra por auto-aniquilación. Muere la civilización y el estado que la parasita. Es el fin!

¿Es el fin? De echo, aun no. El ciclo parece eterno mientras surgen nuevas civilizaciones. Sabemos que los estados arrasan civilizaciones enteras. Todas las civilizaciones perdidas fueron fagocitadas por sus estados universalizando el robo como norma de conducta social permanente. Pero esta lección no fue aprendida. Parece que doce mil años de contradicciones sociales no alcanzan para entender sus implicancias malignas. No hay un registro social definitivo sobre la maldad implícita en el estado. Para escribir este registro, el humano debe reconocer que algo está mal con el estado. Y para ello, primero debe entender que el estado es una noción defectuosa.

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miércoles, julio 19, 2023

chatGPT Again

El campo de aplicación de la Inteligencia Artificial (AI) es amplísimo. Abarca todas las actividades humanas porque permite resolver rápida y eficientemente innumerables problemas del hacer cotidiano. Siempre un gran descubrimiento o invento trae muchos beneficios para la humanidad; la vida social cambia abruptamente. La historia está plagada de ejemplos entre los cuales la rueda, el motor, la electricidad, la energía nuclear, la mecánica cuántica, internet, blockchain son los más sobresalientes. Ahora es el turno de la Inteligencia Artificial. Muchos ignoran los beneficios y se enfocan en los peligros. Se dice que chatGPT, la Inteligencia Artificial más difundida, es una amenaza para la cultura y la civilización establecida. ¿Son reales estas amenazas?

¿Qué es chatGPT? Es un modelo de lenguaje por medio del cual un autómata genera texto de manera predictiva. Dada una secuencia de texto inicial, el autómata de chatGPT intenta invariablemente predecir la próxima palabra del texto en base a los datos que dispone en su memoria sobre ese texto de referencia. Recurriendo a su memoria, el autómata hace una búsqueda exhaustiva de la próxima palabra y, siguiendo una regla probabilística preestablecida en su programa, elige esa próxima palabra. Una vez hecha esta elección, su texto de referencia cambia, porque tiene una palabra añadida. Ese nuevo texto es el texto de referencia para buscar la nueva próxima palabra. El autómata repite este mismo procedimiento tantas veces hasta lograr escribir un ensayo de longitud tal, al cual ya casi no existan palabras probables para agregar.

La regla que determina la conducta del autómata se puede simplificar con la siguiente expresión:

TEXTO(n)=TEXTO(n-1)+PALABRA(n), n=1,2,3,...
Sabiendo que
TEXTO(n) es el texto en el paso n
TEXTO(0) es el texto inicial, por lo cual PALABRA(0)=""
PALABRA(n)=ALEATORIAponderada(PALABRAPOSIBLE(TEXTO(n-1))) tal que a la palabra posible menos probable se le asigna (eurísticamente) un peso de 0.8 y al resto de las palabras posibles un peso de 0.2

La expresión general de la regla queda:

TEXTO(n)=TEXTO(n-1)+ALEATORIAponderada(PALABRAPOSIBLE(TEXTO(n-1))), n=1,2,3,…

Al observar con cuidado, uno descubre que esta regla es bastante simple comparada con la tarea de escribir un ensayo que ha de ser tan complejo como, nada más ni nada menos, uno escrito por humanos que acceden a leer los mismos contenidos almacenados en la memoria del autómata. Un aspecto muy relevante a destacar es que la regla de probabilidad preestablecida que chatGPT emplea para computar la probabilidad de la próxima palabra está formulada en un enorme modelo de lenguaje probabilístico llamado LLM (large languaje model), que tiene 175 mil millones de parámetros y que forma el núcleo principal del autómata. En esta nota no se trata de explicar la estructura y los fundamentos del modelo LLM, sino las supuestas amenazas asociadas con chatGPT.

Si se asignara exactamente la misma tarea al autómata y al humano, ambos completarían el ensayo de manera muy distinta, porque sus reglas de conducta son distintas. El humano puede improvisar su escritura, el autómata no. El humano puede imaginar palabras, el autómata no. El humano puede inventar palabras, el autómata no. El humano es consciente de las palabras que elige más allá de si están o no en ensayos previos, el autómata no. El humano tiene naturalizado su lenguaje, el autómata no. El humano escribe en base a ideas, el autómata no. El humano emplea lógica y deduce, el autómata no. El humano asigna significado a las palabras, el autómata no. El humano nunca elige la próxima palabra en base a probabilidades, el autómata siempre. Y así se podría seguir enumerando diferencias. Diferencias que hacen sospechar que los ensayos podrían ser distintos y coherentes a la vez.

Suponiendo que ambos ensayos, aunque distintos, son coherentes, el autómata podría ser mucho más eficiente que el humano a la hora de elaborarlo. El autómata podría responder las preguntas, y de hecho lo hace, mucho más rápido que el humano y así permitir la inmediata resolución de problemas urgentes. Esto, lejos de perjudicar podría beneficiar a los humanos liberando tiempo para ejecutar otras tareas prioritarias y más complejas a la mera búsqueda de respuestas sobre aspectos ya conocidos.

Sabiendo que el humano le asigna significado a las palabras y que cualquier idea o concepto o teoría elaborada por la razón se puede traducir al lenguaje coloquial, el humano puede generar nuevos conocimientos y escribirlos coherentemente aún sin leer ningún informe previo sobre el tema, cosa que el autómata nunca logrará sintetizar eficientemente desde escritos almacenados en su memoria, aún suponiendo que tiene acceso a todos los conocimientos obtenidos por la humanidad y que el modelo LLM predice probabilidades a la perfección. Lo nuevo, lo que no está escrito en ningún lado, pero que el humano puede escribir a priori, podría nunca ser escrito predictivamente por el autómata.

Por la incorporación del modelo LLM, no es en rigor descartable que el autómata de chatGPT obtenga un ensayo novedoso, que dé cuenta de algo nuevo obtenido combinando palabras aleatoriamente. Pero la probabilidad de que esto suceda es literalmente cero. Suponiendo que lo logra, quien estará últimamente en condiciones de decidir si tal descubrimiento es o no significativo, ese no podrá ser el autómata sino el ser humano, porque éste es el único que puede asignar significado a las palabras y descubrir si una cierta combinación, improbable, de ellas tiene o no algún sentido.

El autómata carece de las facultades fundamentales de la mente humana. Para dotar al autómata de dichas facultadas se requiere primero sintetizar las reglas que las determinan. Esas reglas son desconocidas para el humano y no están escritas en ningún lado. Ningún autómata puede acceder a ellas como para mostrárselas a un humano, por lo que ningún autómata puede ser programado con ellas. Por eso el autómata nunca podrá valorar y decidir por motus propio, en el modo en que el humano lo hace.

Ni la vida ni la cultura humana están amenazadas por chatGPT. Esta tecnología no representa ninguna amenaza para la civilización. Claro que personas malintencionadas podrán emplear esta nueva y prometedora tecnología para hacer daño y cometer actos criminales, pero esto es lo que el humano puede hacer con cualquier instrumento que emplea a diario. Los humanos pueden usar, y de hecho usan, automóviles para cometer delitos, pero el automóvil no representa una amenaza para la civilización. Los humanos no son tontos, no buscan moverse de un lado a otro en automóvil para de ese modo auto aniquilarse atropellándose unos a otros. Es de esperar que las aplicaciones beneficiosas de chatGPT superen abrumadoramente a los usos delictivos.

La única amenaza de chatGPT es para aquellos intereses establecidos en una sociedad plagada de privilegios y atropellos. Claro que chatGPT tiene el potencial de estropear negocios protegidos por intereses de gobernantes corruptos, de industriales ineficientes, de sindicalistas mafiosos o de burócratas perezosos. Ellos sí serán perjudicados. Pero este supuesto perjuicio es, en rigor de verdad, un enorme beneficio para la sociedad que podrá librarse de aquellos privilegiados y atropelladores que sí retrasan y destruyen civilizaciones enteras.

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martes, febrero 28, 2023

chatGPT Descentralizado

chatGPT es un chat, hasta hoy de acceso gratis, entre el modelo de lenguaje GPT-3 y una persona cualquiera. Bajo la configuración actual, chatGPT es un servicio de chat centralizado en donde los clientes o usuarios se registran en un sitio web que les otorga acceso a un chat entre el cliente y el modelo lingüístico (artificialmente inteligente) GPT alojado en servidores centralizados. El chat es una conversación real entre el cliente y una máquina supuestamente "inteligente". En estos momentos, las altas demandas de acceso al chat provocan caídas intermitentes del servicio debido fundamentalmente a un problema de escalabilidad, tal cual lo confirma el mismo chatGPT. La pregunta que subyace a esta situación es ¿de qué manera se resuelve este problema de acceso y escalabilidad?.

Los creadores de chatGPT parecen apuntar a brindar dos versiones de un servicio siempre centralizado: una opción gratuita de calidad limitada según la demanda de chat y otra opción rentada en donde la calidad del servicio se mantiene estable en función del pago de una prima de acceso al mismo. Bajo este esquema, es altamente probable que el servicio evolucione hacia una versión gratuita de pésima calidad y otra versión rentada que se espera sea de mayor calidad. Este es un modelo de servicio posible que está entre las opciones de los creadores de chatGPT.

Pero la verdadera alternativa que los creadores disponen actualmente es migrar todo el sistema a una versión totalmente descentralizada en donde el modelo de lenguaje GPT se aloje en servidores descentralizados sincronizados mediante una cadena de bloques tipo Blockchain. Para testear si esta alternativa descentralizada es registrada por el modelo de lenguaje en sí, ¿qué mejor forma de averiguarlo que preguntárselo al mismo chatGPT?

En este contexto, esta fue mi pregunta a chatGPT:

(jcvera)
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Últimamente chatGPT está funcionando muy lentamente o directamente se cae el servicio debido, según las propias advertencias de chatGPT, a un problema de escalabilidad. ¿No sería mejor implementar un sistema mixto de dos capas, donde una capa superficial de servidores distribuidos con copias idénticas del modelo de lenguaje interactúan con el cliente mientras un esquema secundario opera en una capa más profunda para mantener sincronizados los servidores que alojan el modelo lingüístico (mientras estos servidores se sincronizan de una forma similar a una Blockchain)?
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Esta fue la respuesta de chatGPT:

(chatGPT)
—----o—----
Sí, una solución posible para el problema de escalabilidad que está experimentando ChatGPT sería implementar un sistema mixto de dos capas, como el que sugieres. En este sistema, una capa superficial de servidores distribuidos con copias idénticas del modelo de lenguaje interactúa con el cliente, mientras que una capa más profunda se encarga de mantener sincronizados los servidores que alojan el modelo de lenguaje. Esta solución puede tener varias ventajas, como mejorar la capacidad de procesamiento y la capacidad de respuesta del sistema, reducir el riesgo de interrupciones en el servicio y permitir una mayor escalabilidad. Además, la sincronización de los servidores que alojan el modelo de lenguaje puede mejorar la eficiencia del sistema y garantizar la consistencia de los datos.
La implementación de un esquema similar a una Blockchain puede ser una opción viable para garantizar la sincronización de los servidores, ya que permite una gestión distribuida y segura de los datos. Sin embargo, sería necesario evaluar cuidadosamente los requisitos de seguridad y las implicaciones técnicas de la implementación de un esquema de este tipo en el sistema. En resumen, la implementación de un sistema mixto de dos capas con servidores distribuidos y una capa de sincronización puede ser una solución viable para mejorar la escalabilidad y la eficiencia de ChatGPT y reducir el riesgo de interrupciones en el servicio.
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Conclusión

El modelo de lenguaje GPT no podía negar las ventajas de una solución descentralizada respecto del problema concreto de escalabilidad y seguridad del servicio de chat. Tampoco podía omitir los grandes desafíos que puede enfrentar esta alternativa incluidos, entre otros, los desafíos técnicos de implementación y los desafíos de seguridad del servicio. Un esquema de Blockchain para sincronizar los servidores puede requerir demandas técnicas difíciles de superar si no hay una clara hoja de ruta para abordar los requerimientos de escalabilidad. Pero este esquema puede representar una solución muy práctica y económica para delimitar el acceso al servicio empleando un token que suministre el gas necesario para el funcionamiento de la Blockchain. Además, el esquema de Blockchain permitirá mejorar enormemente la diversidad y calidad del servicio a los usuarios dado el desarrollo del mercado de interfaz de usuario según las demandas en el empleo del chat.

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viernes, diciembre 30, 2022

Sin Salida

En el mundo hay algunos países que se niegan a vivir en libertad. Cuba, Venezuela, Nicaragua, China, Rusia, Norcorea son los más reconocibles; sus sociedades no lograron superar las condiciones de explotación, de sometimiento, que les imponen los gobernantes pseudo demócratas que ellos mismos eligen. Sí sí, que ellos mismos eligen. Estos son casos socialmente perdidos pues sólo una gran tragedia social podrá liberar a esas personas condenadas a vivir casi en la esclavitud. Pero hay otras sociedades que van en la misma senda, aunque para ellas no todo está perdido.

Entre ellos se encuentran varios países latinoamericanos. Argentina, Brasil, Chile, Perú, Colombia, Bolivia y México están bajo amenaza comunista/socialita. Aunque Argentina es la sociedad más comprometida en este grupo, la mayoría de los países de esta región sufren una oleada de neototalitarismo democrático, que destruye las perspectivas y el futuro para varias generaciones de millones de personas. Con el comunismo/socialismo a flor de piel, latinoamérica se encamina hacia su propia autodestrucción.

Al recuperar la democracia Argentina, fue con el gobierno de Ricardo Alfonsín que se intentó introducir la servidumbre socialista. Este experimento terminó en el colapso hiperinflacionario del año 1989. Luego vinieron 10 años de intento civilizador con la presidencia de Carlos Menen, en donde, por la astucia de Domingo Cavallo, se desarmó una parte de la estructura socialista introduciendo reformas pro libre mercado con privatizaciones de empresas públicas y liberación del comercio internacional.

Pero este intento transformador de los años 1.990’s duró poco porque la administración nacional menemista fué incapaz de trasladar las reformas hacia las administraciones provinciales donde quedaron abroquelados los feudos locales de raigambre comunista/socialista neototalitaria que, aún hoy, persisten. En la mayoría de las provincias argentinas se han establecido poderes totalitarios que someten y explotan a sus poblaciones dejando una estela de pobreza y miseria sin igual. Salvo en CABA, Córdoba, Santa Fé y Mendoza, los habitantes del resto de las provincias serán eternamente pobres si sus habitantes no expulsan del poder a sus gobernantes neototalitarios.

A inicio de los 2.000’s, la sociedad argentina retomó su senda neototalitaria. La llegada de los kirchners al poder, significó un viraje hacia el comunismo/socialismo. Los kirchners cerraron la economía, fijaron una agenda socioeconómica intensamente intervencionista y se asociaron geopolíticamente con el eje comunista/socialista mundial representado por Rusia, Irán y China. A nivel regional, los kirchners adoptaron el socialismo latinoamericano del siglo xxi impulsado desde Cuba, Venezuela, y Nicaragua. La presidencia de Macri desde 2015 puso una pausa a esta locura socilista/comunista, la cual fue retomada desde diciembre de 2019 con la presidencia de Alberto Fernández.

El gobierno de Alberto Fernández es, esencialmente, el gobierno en las sombras de la cámpora. La cámpora, comandada por Cristina Fernández de Kirchner y su hijo Máximo, ha montado toda una administración paralela, donde sus sistemas de diplomacia e inteligencia propia mantienen vínculos estrechos con las milicias de los castros, los maduros y los putins. Además, la cámpora comanda varios ministerios de la administración Fernández; estos ministerios forman el brazo operativo empleado por la cámpora para conseguir recursos ilimitados y fijar políticas públicas con sesgo comunista/socialista.

El compromiso de la administración Fernández con el comunismo/socialismo es tal que el Presidente Alberto Fernández le manifestó abiertamente al señor putin que disponía de todo el apoyo del gobierno Argentino para instalar una base operativa totalitaria en el país y desde allí avanzar al resto de los países de la región. Esta intención manifiesta del Presidente Alberto Fernández es un claro ejemplo de promoción del terrorismo intercontinental que impone un totalitario como putin.

Un gobierno anterior, liderado por Cristina Fernández de Kirchner, concedió al gobierno totalitario chino un derecho de ocupación territorial por 50 años para instalar y operar una base militar china. En esta base funciona un sistema geoestratégico de investigación y espionaje que, entre otras cosas, se encarga de monitorear, interceptando comunicaciones, el ingreso de negocios del gobierno chino en el país. Con esta base1, los chinos están actualmente en condiciones de invadir el territorio Argentino usando la excusa de proteger las inversiones de ciudadanos chinos que inundan la actividad comercial interna.

Parece que el sueño de los Fernández (Alberto y Cristina) es imponer un totalitarismo a la cubana, a la venezolana, a la rusa o a la china en Argentina. Al no disponer del apoyo ni de las fuerzas armadas, ni de las fuerzas de seguridad ni de la inteligencia interna, invitan al dictador putin a brindar ese apoyo armado que permita imponer y sostener un régimen absolutista para el sometimiento hegemónico. Pero esa estrategia fracasó porque una abrumadora mayoría en la sociedad Argentina jamás apoyaría semejante disparate.

Las manifiestas pretensiones totalitarias de los Fernández es tan literal que recientemente intentaron un golpe de estado desconociendo un fallo del Tribunal Superior de Justicia, donde se ordena restituir fondos que la administración nacional le sustrajo arbitrariamente al gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Los Fernández mantienen una batalla sin cuartel con los miembros del máximo tribunal porque saben que este organismo republicano es una barrera infranqueable a sus ambiciones totalitarias. El golpe de estado es el recurso de última instancia empleado por esta clase de totalitarios que, al igual de lo ocurrido en Perú, en Argentina no podrá prosperar.

Dada la derrota militar y judicial de los Fernández, el panorama en Argentina parece despejado, especialmente después del estrepitoso fracaso del programa económico aplicado por la pareja presidencial. Pero la oscuridad de una larga y gélida noche avanza sobre Brasil, Chile, Bolivia y Colombia donde sus gobernantes totalitarios se han alineado con las ideologías comunistas/socialistas del grupo puebla o foro de Sao Paulo. Esta tragedia totalitaria está por escribirse aún, aunque no falta mucho para presenciar cómo se destruye el futuro de millones de habitantes de esas regiones. El poder predatorio del comunismo/socialismo es arrasador, por donde pasa deja miseria y desolación, que muy pronto observaremos.

Cuba, Venezuela, Nicaragua son casos perdidos. No hay salida pacífica para su gente. Ellos mismos se condenaron. Ellos mismos rechazan ser libres y prósperos. Ellos mismos rechazan el libre mercado, el capitalismo. Sus pobladores carecen del coraje para ganarse la liberación y la libertad. Ellos eligen vivir bajo el sometimiento, la explotación y la servidumbre estatal. Pueden pasar siglos hasta que su gente logre reconocer y subsanar ese error social, después de que generaciones sobre generaciones pierdan interés y repudien masivamente su propia sociedad decadente. Argentina está en la frontera de ese camino sin retorno. El peronismo/kirchnerismo, en donde los Fernandez abonan, llevaron a la sociedad Argentina a las inmediaciones de ese lugar sin salida.
1 El expresidente Mauricio Macri tuvo la oportunidad de negar la entrada en operaciones de esta base militar, pero no lo hizo. Con el tiempo se tendrán que juzgar estas conductas, tanto de Cristina Kirchner como de Mauricio Macri, que agravian la integridad territorial Argentina.
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