la realidad hecha de números
La idea central es que lo que existe y lo que se experimenta —el espacio, el tiempo, la materia, la luz, incluso la propia conciencia y sus derivados— no es algo que usa los números como herramienta. Los números son su esencia.
Más precisamente:
¿Qué números elegir?
Se eligen los números complejos más la exponencial. No cualquier sistema numérico sirve. Después de explorar varias posibilidades, lo que mejor cumple con el requisito de ser a la vez austero y generativo son los números complejos junto con la función exponencial:
\( \mathbb{C} \text{ más } e^{z} \)
Dado que los complejos tienen estructura de cuerpo, la estructura ontológica C de la existencia queda definida como:
C=\( (\mathbb{C}, +, \cdot, 0, 1, \exp) \)
¿Por qué esta ontología y no otra?
Al evaluar este postulado, se tiene dos niveles que no hay que confundir. Por esto es importante distinguir:
Como se observa, la epistemología también queda dentro de la estructura. Una consecuencia fuerte del postulado es que el conocimiento no puede situarse "fuera" de la realidad. La epistemología (la capacidad humana de conocer y teorizar) es simplemente un tipo especial de configuración numérica: aquellas que son capaces de modelar, predecir y comprimir otras configuraciones. En otras palabras, conocer es una forma de ser.
¿Y la conciencia?
La pregunta inevitable aparece: ¿dónde queda el "yo" que siente y piensa? Dentro de este marco, la conciencia no necesita una sustancia especial. Es el punto de vista interno de una configuración numérica lo suficientemente compleja, integrada y autorreferente. El misterio no desaparece del todo (el famoso hard problem), pero se reformula de una manera más limpia. Ya no hay que explicar cómo surge la experiencia subjetiva a partir de algo completamente distinto a ella.
Este postulado no pretende ser una verdad demostrada. Es una propuesta ontológica fuerte, con ventajas claras (economía, unificación con la física, tratamiento natural de la autorreferencia) y tensiones importantes que aún hay que trabajar (especialmente el problema de por qué ciertas configuraciones se "sienten").
He escrito una versión mucho más elaborada y formal de estas ideas, un paper completo que más adelante publicaré en este sitio. El paper presenta, en lenguaje formal, las codificaciones de la mecánica cuántica y la relatividad dentro de esta ontología. Así surge un programa de investigación, sobre vastos aspectos de la naturaleza, basado en una concepción profunda de la existencia misma! Por ahora dejo esta nota como una semilla que tendrá que germinar en el terreno fértil de la mente humana.
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Más precisamente:
Llamo a este enunciado el "Postulado Existencial."La realidad es un emergente de configuraciones numéricas profundamente interconectadas. Los números no son una invención humana posterior, sino la sustancia ontológica de todo lo que existe.
¿Qué números elegir?
Se eligen los números complejos más la exponencial. No cualquier sistema numérico sirve. Después de explorar varias posibilidades, lo que mejor cumple con el requisito de ser a la vez austero y generativo son los números complejos junto con la función exponencial:
Dado que los complejos tienen estructura de cuerpo, la estructura ontológica C de la existencia queda definida como:
¿Por qué esta ontología y no otra?
- Los números complejos son el sistema más pequeño de característica cero en el que todas las ecuaciones polinómicas tienen solución. En los complejos viven todas las raíces de los polinomios, lo que lo vuelve un cuerpo completo algebraicamente cerrado.
- La función exponencial compleja es una especie de "máquina generadora". A partir de ella nacen las ondas, las rotaciones, la evolución temporal de la mecánica cuántica y gran parte de las estructuras que aparecen en la física moderna.
Al evaluar este postulado, se tiene dos niveles que no hay que confundir. Por esto es importante distinguir:
- Nivel ontológico: lo que realmente existe es esa estructura numérica y sus configuraciones.
- Nivel lingüístico-epistemológico: las teorías, las explicaciones y hasta este mismo texto son mapas o descripciones de esa estructura.
Como se observa, la epistemología también queda dentro de la estructura. Una consecuencia fuerte del postulado es que el conocimiento no puede situarse "fuera" de la realidad. La epistemología (la capacidad humana de conocer y teorizar) es simplemente un tipo especial de configuración numérica: aquellas que son capaces de modelar, predecir y comprimir otras configuraciones. En otras palabras, conocer es una forma de ser.
¿Y la conciencia?
La pregunta inevitable aparece: ¿dónde queda el "yo" que siente y piensa? Dentro de este marco, la conciencia no necesita una sustancia especial. Es el punto de vista interno de una configuración numérica lo suficientemente compleja, integrada y autorreferente. El misterio no desaparece del todo (el famoso hard problem), pero se reformula de una manera más limpia. Ya no hay que explicar cómo surge la experiencia subjetiva a partir de algo completamente distinto a ella.
Este postulado no pretende ser una verdad demostrada. Es una propuesta ontológica fuerte, con ventajas claras (economía, unificación con la física, tratamiento natural de la autorreferencia) y tensiones importantes que aún hay que trabajar (especialmente el problema de por qué ciertas configuraciones se "sienten").
He escrito una versión mucho más elaborada y formal de estas ideas, un paper completo que más adelante publicaré en este sitio. El paper presenta, en lenguaje formal, las codificaciones de la mecánica cuántica y la relatividad dentro de esta ontología. Así surge un programa de investigación, sobre vastos aspectos de la naturaleza, basado en una concepción profunda de la existencia misma! Por ahora dejo esta nota como una semilla que tendrá que germinar en el terreno fértil de la mente humana.





















