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lunes, agosto 03, 2026

La Realidad como Configuración Matemática de Campos

Una formalización axiomática

¿Qué hay realmente "dentro" de un átomo? Según la física contemporánea, no hay bolitas sólidas ni sustancia impenetrable. Solo campos cuánticos y sus perturbaciones. Y esos campos, en última instancia, no son más que números (o entes matemáticos más abstractos) distribuidos en el espacio-tiempo, regidos por reglas formales. A partir de esta evidencia, propongo el siguiente sistema axiomático general.



Definiciones

  • Campo cuántico: Asignación, a cada punto del espacio-tiempo, de un operador (o de una amplitud numérica) que satisface las relaciones de la teoría cuántica de campos.
  • Perturbación (cuanto): Excitación discreta de un campo que se manifiesta como partícula.
  • Fuerza: Interacción mediada por el intercambio de cuantos de campos gauge.
  • Configuración: Distribución concreta de los valores de los campos.
  • Regla matemática: Ecuación, simetría o principio formal expresado en lenguaje matemático.
  • Emergencia material: Aparición, a escalas macroscópicas, de las propiedades que intuimos como "materia", "objetos" y "experiencia sensible".

Axiomas

A1 – Ontología de campos

La realidad física fundamental consiste exclusivamente en campos cuánticos y sus perturbaciones. No existe ninguna “sustancia” adicional.

A2 – Naturaleza matemática de los campos

Todo campo es, en última instancia, una distribución de entidades matemáticas (números, operadores, espinores…) definidas sobre el espacio-tiempo.

A3 – Dinámica puramente formal

La evolución y las interacciones de los campos están completamente determinadas por reglas matemáticas.

A4 – Cierre ontológico

No se requiere ningún elemento extra-matemático para dar cuenta de los fenómenos observados. Cualquier descripción más profunda sigue siendo una estructura matemática.

A5 – Efectividad de la matemática

Las estructuras matemáticas poseen una eficacia descriptiva y predictiva extraordinaria sobre la naturaleza. Esta eficacia captura la forma misma de lo real.

Teoremas

T1

En el nivel fundamental no hay "materia" en el sentido clásico. Solo configuraciones de valores matemáticos.

T2

La realidad es idéntica (o isomorfa) a un conjunto de configuraciones matemáticas regidas por reglas formales.

T3

Las propiedades que percibimos como "realidad material" emergen de esas configuraciones a través de la decoherencia y la organización agregada. No se necesita ningún principio adicional.

T4

El hecho de que un lenguaje formal constituya la estructura de lo real y genere, sin residuo, toda la fenomenología material, es un dato ontológico profundo: casi milagroso.

Postulado central


En la realidad sólo hay números (entidades matemáticas) ordenados por reglas matemáticas que los definen e indican su comportamiento. La realidad es, últimamente, configuraciones de esos números regidas por reglas escritas en lenguaje matemático que, casi milagrosamente, poseen el poder de generar la realidad material emergente.

Cierre


Este sistema toma como punto de partida el contenido más consolidado de la física actual y elimina, por navaja de Occam, cualquier sustrato no matemático innecesario. Explica la emergencia sin dualismos y convierte el famoso "milagro de Wigner" en un axioma ontológico.

Si existe "algo más" —conciencia, sustancia metafísica o realidad en sí no matemática—, quien lo afirme debe demostrar que ese algo es necesario para dar cuenta de algún fenómeno observable o de alguna inconsistencia interna. Hasta ahora, no es necesario ese "algo más".

La realidad, en su núcleo más profundo, parece ser matemática. Y de esa matemática emerge, casi milagrosamente, todo lo demás.

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viernes, julio 31, 2026

Gravedad por Destrucción de Vacío: una idea en construcción

¿Y si la gravedad no fuera una fuerza fundamental como habitualmente se piensa ni una simple curvatura del espacio-tiempo como lo propone la relatividad general, sino algo que emerge de la forma en que el vacío cuántico interactúa con la materia? Esa es la pregunta que he estado explorando. La idea está en desarrollo, pero creo que vale la pena compartirla en forma de nota abierta.



El vacío no está vacío


En física cuántica el vacío no es "la" nada. Está lleno de fluctuaciones: pares de partículas virtuales que aparecen y desaparecen constantemente, aniquilándose para producir energía que impulsa la creación de vacío. Andrei Sakharov, en 1967, ya sugirió algo profundo sobre el vínculo de la gravedad con el vacío postulando que la gravedad misma podría surgir de esas fluctuaciones. Según su propuesta de "gravedad inducida", el espacio-tiempo adquiere una especie de elasticidad gracias al comportamiento del vacío cuántico. La gravedad no se introduce a mano sino que emerge. Mi idea toma ese espíritu, pero lo lleva por otro camino.

La idea central


Imagine que el campo del gravitón (la partícula hipotética que media la gravedad) está fuertemente ligado a los campos de la materia. Cuando hay masa, ese acoplamiento no deja quieto al vacío e interactúa con él de forma destructiva. En otras palabras, "consume" o reduce localmente las fluctuaciones del vacío. Esa destrucción libera energía. La energía se usa para excitar el campo del gravitón, generando perturbaciones gravitacionales. Estas perturbaciones viajan en todas direcciones a la velocidad de la luz, igual que las ondas gravitacionales que ya fueron detectadas. Cuando una de esas perturbaciones llega a otra masa, produce una interacción local atractiva. En promedio, las masas se atraen intercambiando gravitones a través de este campo.

Eso sería, en esencia, lo que se percibe como gravedad. Resumiendo, el proceso queda:
  1. Los campos de la masa se acoplan al campo del gravitón.
  2. Ese acoplamiento consume vacío.
  3. El consumo genera perturbaciones gravitatorias.
  4. Las perturbaciones se propagan a la velocidad de la luz.
  5. Al llegar a otra masa, se genera el efecto de atracción.

¿En qué se diferencia de lo habitual?


En la visión estándar sobre el gravitón, la atracción estática se explica principalmente mediante el intercambio de gravitones virtuales (que no viajan libremente como ondas reales). En mi propuesta, las perturbaciones se comportan más como ondas reales que viajan de una masa a otra y allí producen el efecto atractivo. El vacío no es solo el escenario: es parte activa del mecanismo, porque aporta la energía que alimenta esas perturbaciones. Claramente, esto se conecta con la idea de Sakharov. Él hace emerger la gravedad de las fluctuaciones del vacío de forma más “geométrica”. Yo propongo un proceso más dinámico y causal: el vacío se consume, se generan perturbaciones que viajan, y de ahí surge la atracción.

¿Qué se puede observar?


Si esta idea tiene algo de verdad, deberían aparecer pequeñas desviaciones respecto a la relatividad general:
  • Posibles correcciones al potencial gravitatorio a distancias muy cortas.
  • Una ligera dependencia de la intensidad de la gravedad con la densidad del entorno.
  • Contribuciones extra a la energía de las ondas gravitacionales (algo que, en principio, se puede buscar en las señales de LIGO o de futuros detectores).
  • Efectos sutiles en sistemas de campo muy intenso, como cerca de agujeros negros.
Todavía se trata de predicciones cualitativas. Falta mucho trabajo para convertirlas en números concretos y comparables con resultados de experimentos.

Estado actual de la idea


He avanzado en construir un esquema conceptual riguroso y un esqueleto de descripción efectiva (un Lagrangian simplificado que captura el consumo de vacío y la generación de perturbaciones). En el límite de bajas velocidades se recupera la atracción de Newton y aparecen correcciones parecidas a las de la relatividad general, junto con algunas firmas nuevas provenientes del vacío. Pero queda lo más difícil:
  • Hacer el formalismo completamente consistente y covariante.
  • Demostrar con rigor la conservación de la energía.
  • Calcular de forma precisa los parámetros.
  • Ver qué ocurre realmente cerca de un agujero negro.

Conclusión


La idea es una hipótesis en construcción, no una teoría definitiva. La comparto porque creo que el vacío cuántico tiene todavía mucho que decir sobre la gravedad, y porque me parece valioso pensar en mecanismos en los que el vacío deje de ser un simple telón de fondo. El paper definitivo está en su etapa final de elaboración. Esta nota es el paso previo a su publicación completa y formal.

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viernes, julio 17, 2026

¿Qué es Realmente la Electricidad?

En el colegio, e incluso en la universidad, se enseña que la electricidad es como un flujo de agua que se mueve dentro de un tubo. Esta idea es una simplificación útil, pero completamente equivocada como explicación real del fenómeno. Se suele decir que la electricidad circula por un cable como el agua por una tubería: los electrones serían las gotas, el voltaje la presión, la corriente el caudal, la resistencia la fricción en las paredes y el cable la propia tubería. Pero esto no es electricidad.

Los electrones se mueven muy lentamente dentro del cable. Su velocidad de deriva típica es del orden de 0,1 mm/s (una décima de milímetro por segundo). Lo que realmente se mueve a gran velocidad es la energía, y no lo hace dentro del metal, sino a través de un campo electromagnético que rodea al cable. Esta energía se propaga a una velocidad cercana a la de la luz. En corriente continua, los electrones avanzan muy despacio en una dirección. En corriente alterna (50 Hz en Europa, 60 Hz en América), ni siquiera viajan netamente porque simplemente oscilan hacia adelante y hacia atrás en un espacio muy pequeño, del orden de 0,1 milímetro.

¿Qué es un campo electromagnético?


Un campo, en general, es una descripción o aplicación matemática que asigna a cada punto del espacio una magnitud (escalar o vectorial). El campo eléctrico, por ejemplo, indica la fuerza que sentiría una carga de prueba en cada punto. El campo magnético describe la fuerza sobre cargas en movimiento. La electricidad no consiste en energía que viaja “pegada” a los electrones. Es energía que se propaga como una perturbación del campo electromagnético, que está íntimamente ligado a los electrones del cable.

La energía fluye fuera del cable: el vector de Poynting


Los electrones del cable, mediante su redistribución y movimiento colectivo, generan cargas superficiales que crean el campo eléctrico a lo largo de todo el circuito. Este campo eléctrico es el que acelera e interactúa con los demás electrones. Cuando circula corriente (especialmente en alterna), el movimiento de los electrones genera también un campo magnético que rodea al cable. En una línea de transmisión ideal, tanto el campo eléctrico (E) como el magnético (B) son perpendiculares (transversales) a la dirección del cable. De la interacción entre estos dos campos surge el vector de Poynting (S):
\[\mathbf{S} = \frac{1}{\mu_0} \mathbf{E} \times \mathbf{B}\]
Este vector es perpendicular tanto a E como a B y apunta a lo largo del cable, principalmente en el espacio que rodea a los conductores (aire o aislante). Su magnitud indica la intensidad del flujo de energía (vatios por metro cuadrado).

Es decir: la energía no viaja dentro del metal. Viaja a través de los campos electromagnéticos que rodean al cable. El cable actúa como una guía que configura y dirige esos campos.

A nivel cuántico: el papel del campo de Dirac


A un nivel más profundo, el campo electromagnético lleva la energía (a través del vector de Poynting), pero los electrones —descritos por el campo de Dirac de la electrodinámica cuántica (QED)— interactúan fuertemente con él. Los electrones de conducción en un metal son excitaciones de este campo fermiónico relativista. Al responder al campo electromagnético, generan corrientes y cargas superficiales que “configuran” y guían la onda electromagnética.

El campo de Dirac no transporta directamente la energía, pero es fundamentalmente responsable del fenómeno: proporciona los electrones que crean las condiciones de frontera para el campo electromagnético. Es como el “material” que moldea la guía. Sin los electrones (es decir, sin el campo de Dirac), la energía electromagnética se propagaría y disiparía libremente en todas direcciones. Son los electrones del cable los que reorganizan los campos para que la energía fluya de forma dirigida a lo largo del cable. El campo de Dirac de los electrones está ligado a los átomos del cable, mientras que la interacción entre el campo electromagnético y el campo de Dirac es lo que últimamente confina el flujo de energía electromagnética en la dirección del conductor.

Conclusión


La electricidad no es un flujo de electrones que transportan energía como si fueran gotas de agua. Es una perturbación electromagnética guiada por los electrones del cable. Los electrones se mueven muy despacio (o incluso sólo oscilan), mientras que la energía viaja casi a la velocidad de la luz a través de los campos que rodean al conductor. Entender esto cambia radicalmente la intuición sobre cómo funciona realmente la electricidad en cables, circuitos y líneas de transmisión.

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lunes, julio 06, 2026

Experimento de la Doble Rendija: ontología desde la teoría cuántica de campos

En esta nota se aborda una interpretación ontológica del famoso experimento de la doble rendija desde la perspectiva de la Teoría Cuántica de Campos (QFT). Esta interpretación lleva el nombre de BETA2. Según esta interpretación, el electrón (o cualquier objeto cuántico) es una excitación de campo que se propaga en superposición e interfiere consigo misma al pasar por una doble rendija. La interacción de esta perturbación, sea en un detector o en una pantalla, produce decoherencia por entrelazamiento con el aparato donde ocurre la interacción, generando un colapso efectivo (no fundamental) que rompe la superposición de los caminos y localiza el objeto. Luego de la interacción con un detector en la doble rendija, el objeto cuántico continúa como excitación de campo, pero ahora en un estado ligado con el detector, propagándose como si hubiera pasado por una sola rendija. Todo evoluciona unitariamente a nivel global; el colapso es aparente al describir solo el subsistema. Esto funciona para partículas cargadas, partículas neutras, átomos y moléculas grandes. Es causal, coherente con QFT y explica los resultados experimentales mediante interacciones de campos y decoherencia.

El experimento de la doble rendija sigue siendo uno de los fenómenos más fascinantes y desconcertantes de la física. Un electrón (o incluso una molécula grande) se comporta como una onda que pasa por ambas rendijas e interfiere consigo misma, pero al final siempre impacta la pantalla como una partícula puntual. ¿Qué está ocurriendo realmente?

BETA2 es una interpretación ontológica que he desarrollado paso a paso, inspirada en la Teoría Cuántica de Campos (QFT), la decoherencia y el entrelazamiento. No pretende sustituir las ecuaciones de la mecánica cuántica —que predicen perfectamente los resultados—, sino ofrecer una imagen coherente y general de “qué ocurre realmente”.

Ontología Fundamental


En BETA2 la realidad se describe mediante excitaciones de campos cuánticos. Para la QFT, en la naturaleza todo se reduce a campos cuánticos, perturbaciones de campos cuánticos e interacciones entre campos cuánticos.Esto es fácil de aplicar a nivel fundamental pero no es tan intuitivo a nivel agregado de objetos macroscópicos.

Un cuerpo como una bala, una pelota, un planeta, una estrella, etc, es un sistema extremadamente complejo de perturbaciones e interacciones de campos cuánticos fuertemente ligados y confinados que no pueden usarse para realizar el experimento de la doble rendija. Los sistemas más simples, como un fotón, un electrón, una partícula neutra, un átomo o una molécula, son los que se pueden usar en el experimento de la doble rendija:
  • Un fotón es una excitación del campo electromagnético.
  • Un electrón es una excitación del campo fermiónico de Dirac, acoplada al campo electromagnético (por su carga) y al de Higgs (por su masa).
  • Una partícula neutra, un átomo o una molécula grande se describen como excitaciones de sus campos cuánticos correspondientes o como estados cuánticos efectivos del sistema compuesto.
La excitación lleva asociadas, en superposición, las propiedades del objeto (posición del centro de masa, momento, espín, grados de libertad internos en sistemas compuestos).

Propagación e Interferencia


La excitación se propaga desde la fuente. Al atravesar la doble rendija, las amplitudes de los diferentes caminos interfieren entre sí. Esto genera el patrón de interferencia característico, tanto para electrones cargados como para átomos neutros o moléculas grandes (siempre que el sistema esté suficientemente aislado).

Para moléculas complejas, la interferencia se observa principalmente en el movimiento del centro de masa, mientras los grados internos pueden permanecer coherentes.
Imagen clásica del experimento sin detector: se observa la acumulación gradual de impactos que forman el patrón de interferencia ondulatorio.

Medición: interacción, decoherencia y colapso efectivo


Cuando la excitación interactúa con un detector en una rendija ocurre la primera interacción relevante:
  • Se produce decoherencia rápida por entrelazamiento con los muchos grados de libertad del aparato macroscópico.
  • Esto genera un colapso efectivo (no fundamental): se rompe la superposición de las variables de estado afectadas directamente por la interacción (principalmente posición o variable que distingue rendijas). Estas variables quedan entrelazadas con el estado del detector.
  • El colapso es “instantáneo” en la práctica y respeta la causalidad (efectos ≤ velocidad de la luz). No hay efectos superlumínicos.
  • Puede haber (y suele haber) transferencia de energía hacia el detector, aunque no es estrictamente necesaria para la decoherencia.
Imagen con detector en las rendijas: al obtener información de camino, desaparece el patrón de interferencia y solo queda un patrón de difracción (como si cada partícula pasara por una sola rendija).

Estado Después del Colapso


El objeto continúa existiendo como excitación de su campo cuántico (o estado cuántico compuesto), pero ahora forma parte de un estado ligado/entrelazado con el detector. La superposición de caminos se destruye → la excitación se propaga efectivamente como si hubiera pasado por una sola rendija (patrón de difracción de rendija única). No hay interferencia de doble rendija porque las amplitudes de los dos caminos ya no son coherentes.

Llegada a la Pantalla


Al interactuar con la pantalla ocurre una nueva decoherencia/entrelazamiento: se revela una posición localizada del centro de masa, normalmente con transferencia de energía observable (destello, ionización, etc.). El resultado es consistente con el camino determinado en el detector.

Consistencia con la Teoría Cuántica de Campos


La evolución global del sistema completo es siempre unitaria, según las ecuaciones de QFT. El “colapso” es un efecto aparente que surge al describir solo el subsistema del objeto (usando la matriz densidad reducida). La decoherencia explica por qué el comportamiento parece no unitario para el observador. Cuanto más complejo es el aparato, más rápida es la decoherencia.

Generalización a Todo Tipo de Objetos


BETA2 es uniforme y se aplica sin modificaciones esenciales:
  • Electrón cargado: interacción electromagnética fuerte.
  • Partícula neutra o átomo: interacciones más débiles (van der Waals, fluctuaciones del vacío).
  • Moléculas grandes: múltiples canales de interacción, por lo que requieren mejor aislamiento para observar interferencia.
Esto explica naturalmente por qué objetos cada vez más grandes y complejos pueden mostrar interferencia si se controlan cuidadosamente las condiciones experimentales.

Conclusiones filosóficas


BETA2 invita a reflexionar sobre la naturaleza de la realidad cuántica. Si se acepta que todo son campos y excitaciones, y que el “colapso” es un efecto emergente por interacción con el entorno, entonces la distinción clásica entre “onda” y “partícula” se disuelve: todo es campo, y la apariencia de partícula surge cuando el sistema se entrelaza con un entorno macroscópico.Esto tiene implicaciones profundas:
  • La realidad no está “ahí fuera” esperando ser observada de forma pasiva; la medición es una interacción física que selecciona y fija propiedades.
  • El rol del observador es importante, pero no místico: es el rol de cualquier sistema complejo que entrelaza y decoherencia.
  • La unidad del universo se mantiene: globalmente todo es unitario y coherente; lo que se percibe como colapso es solo una perspectiva parcial.
BETA2 no resuelve todos los misterios de la interpretación cuántica (ninguna lo hace), pero ofrece una imagen limpia, causal y basada en campos que evita tanto el realismo ingenuo como el subjetivismo extremo. Esto recuerda que la física no sólo predice resultados, sino que también obliga a preguntar qué tipo de realidad puede producir esos resultados. ¿Es BETA2 la interpretación definitiva? Probablemente no lo sepamos nunca con certeza, pero cada refinamiento nos acerca un poco más a entender el Universo tal como es, más allá de las ecuaciones.

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sábado, julio 04, 2026

El Principio de Ontología Variacional: Un marco metateórico para comprender la realidad

Los principios variacionales derivan leyes del movimiento a partir de la estacionariedad de un funcional. Este artículo propone el Principio de Ontología Variacional (POV) como marco metateórico general: una ocurrencia se actualiza y persiste porque es estacionaria respecto a las variaciones que genera el propio sistema. Se formula el principio, se justifican sus fundamentos y se destacan sus aplicaciones en ciencias naturales. Se analizan sus implicaciones ontológicas y epistemológicas, con especial énfasis en cómo las invariancias y simetrías inherentes al POV generan leyes de conservación vía el teorema de Noether. También se enfatiza las profundas consecuencias trascendentales que esto conlleva. Se discuten críticas, límites y líneas futuras de investigación. Extensiones a dominios humanos se reservan para investigaciones futuras. Leer Todo / Read All. Read All... Leer Todo...

miércoles, junio 10, 2026

Universos Superpuestos: Una hipótesis sobre la emergencia de la realidad a partir de una función cuántica existencial

Resumen

Se propone una hipótesis general según la cual la existencia física se encuentra codificada primordialmente en una estructura matemática abstracta: una función cuántica existencial en la que todo —incluido el espacio-tiempo, las partículas, sus propiedades y las leyes que las rigen— permanece en superposición. La realidad clásica que observamos, con su espacio, tiempo, flecha temporal y objetos definidos, emerge únicamente cuando esta función sufre un proceso de colapso o decaimiento cuántico provocado por interacciones, observaciones o decoherencia. En este marco, la mecánica cuántica estándar (con su función de onda evolucionando en un espacio-tiempo preexistente) constituye sólo un caso particular o aproximación efectiva dentro de una ontología más profunda y atemporal.

1. Fundamento de la hipótesis

A nivel fundamental, las leyes de la física son notablemente simétricas bajo inversión temporal (invariancia T y teorema CPT). La flecha del tiempo y la direccionalidad causal no son propiedades intrínsecas, sino fenómenos emergentes que surgen de condiciones de frontera cosmológicas y procesos irreversibles como la decoherencia. Partiendo de esta simetría, se postula que el universo completo se describe por un estado global |Ψ⟩ (la “función cuántica existencial”) que no presupone un espacio-tiempo de fondo. Este estado es una superposición coherente de todas las configuraciones posibles: geometrías, campos, historias y propiedades. No existe “antes” ni “después”, ni posiciones ni momentos definidos hasta que ocurren interacciones que inducen un colapso efectivo o una decoherencia selectiva. El colapso/decaimiento actúa como el mecanismo generador de realidad:
  • Selecciona propiedades definidas (posición, espín, energía, etc.).
  • Hace emerger el espacio-tiempo clásico como estructura relacional.
  • Establece la flecha termodinámica y causal del tiempo.
  • Da origen a las leyes efectivas que gobiernan el comportamiento macroscópico.
2. Relación con la mecánica cuántica y la gravedad

Esta propuesta sitúa la mecánica cuántica estándar como teoría efectiva: válida una vez que el espacio-tiempo ya ha emergido y el sistema se encuentra suficientemente desacoplado del entorno global. La ecuación de Schrödinger describe entonces la evolución unitaria dentro de una rama o sector emergente. La hipótesis guarda estrecha relación con:
  • La ecuación de Wheeler-DeWitt (H|Ψ⟩ = 0), que describe un universo estacionario y sin tiempo externo.
  • El mecanismo de Page-Wootters, donde el tiempo emerge de correlaciones entre un subsistema reloj y el resto del sistema.
  • Modelos de emergencia del espacio-tiempo a partir de entrelazamiento cuántico (it from qubit, holografía).
  • Teorías de colapso objetivo (GRW y extensiones) y decoherencia cuántica como mecanismos de selección de lo clásico.
3. Implicaciones filosóficas y físicas

  • Ontología matemática: La existencia primordial es abstracta y matemática, en línea con el “Universo Matemático” de Tegmark, pero enriquecida con dinámica cuántica.
  • Problema del tiempo: Queda resuelto de forma natural: el tiempo no es fundamental, sino relacional y emergente.
  • Medición y observador: El rol del observador se reinterpreta como cualquier proceso que induzca decoherencia o colapso efectivo, sin necesidad de conciencia.
  • Cosmología: El Big Bang correspondería al primer colapso o ramificación significativa de la función existencial, con la baja entropía inicial como condición seleccionada por el propio mecanismo de emergencia.
4. Predicciones y desafíos abiertos

Aunque especulativa, la hipótesis es falsable en principio. Podría generar predicciones sobre:
  • Límites a la coherencia cuántica a escalas macroscópicas o cosmológicas.
  • Firmas en la radiación cósmica de fondo de posibles superposiciones residuales de geometrías.
  • Violaciones suaves de la unitariedad o de la relatividad local a energías extremas.
Entre los desafíos pendientes destacan la definición matemática precisa de la función existencial universal, la recuperación exacta de la relatividad general y la naturaleza última del colapso (¿objetivo, relacional o aparente?).

5. Conclusión

“Universos Superpuestos” ofrece un marco unificador donde la realidad no es primordial, sino emergente de una superposición matemática más profunda. Invita a repensar la distinción entre lo posible y lo actual, entre lo atemporal y lo temporal, y sitúa la mecánica cuántica no como una anomalía, sino como ventana hacia la estructura ontológica fundamental del universo. Se trata de una hipótesis de trabajo abierta a refinamiento formal y discusión. Comentarios, críticas y colaboraciones son bienvenidos!

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jueves, abril 16, 2026

Preexistencia Matemática

Los lenguajes preceden a la existencia natural. Están para ser empleados en cualquier manifestación del universo. Por ejemplo, las inteligencias descubren y utilizan lenguajes para entender y describir su mundo. Específicamente, los humanos usamos los lenguajes para comunicarnos, crear tecnología y descubrir/describir el universo. Pero lo más sorprendente es que los lenguajes no sólo sirven para descubrir/describir sino, especialmente, para crear universos.

No es casualidad que el universo accesible a los humanos se describe completamente en términos matemáticos. El universo es lo que el modelo matemático es. Esta invariancia persiste en todo estudio de la naturaleza. La completitud natural es matematizable, cada evento natural lo es. En cualquier universo, las matemáticas permiten describirlos. Las leyes que gobiernan nuestro cosmos se descubren y describen en términos matemáticos.

Tampoco es casualidad que los lenguajes sean abrumadoramente numerosos: son más abundantes que los reales! Así se cubre cualquier colección de universos, donde cada uno de ellos es consistente con su propio modelo matemático. Los lenguajes matemáticos permiten crear y describir a todos ellos. La preexistencia de lenguajes constituye así la semilla fundamental de toda existencia. Es lo que la determina y justifica.

El modelo matemático le da coherencia existencial al universo. Una vez elegido el modelo, surgen las leyes que gobernarán su naturaleza. En nuestro universo particular, estas leyes son las leyes naturales o leyes de la física. No puede haber contradicciones entre ellas. El modelo matemático lo garantiza. Una incoherencia tendría efectos catastróficos y el universo no podría sobrevivir con ella.

Lo que más sorprende o impresiona de los mundos precedidos matemáticamente es que las matemáticas, o el modelo matemático, cumple el papel de la nada. El universo se puede manifestar porque el modelo matemático lo precede. El modelo es como el Dios creador del universo. Toda la existencia del universo está contenida en ese fantasma que es el modelo matemático.

Claro que en nuestro universo hay eventos emergentes no matematizables! Por ejemplo, los qualia o la intención/propósito son no matematizables. Pero estos eventos son abordables con otros lenguajes no inconsistentes con las matemáticas. Las contradicciones no se permiten. Es una regla primordial implícita en la existencia: todo está permitido salvo la inconsistencia. Si algo puede caracterizar a la nada, eso es esta regla primordial:

\[\exists \bigcup_{i \in I} X_i ≡ \exists \bigcup_{i \in I} M_i\] La regla dice que preexiste una colección arbitraria de universos Xi equivalente a una colección arbitraria consistente de modelos matemáticos Mi. Esta regla es una tautología, en sentido estructural, que precede a todo universo! Entonces, la equivalencia "≡" es ontológica o estructural: la "existencia" de cualquier colección de universos es idéntica (en algún sentido profundo) a la existencia de alguna colección consistente de modelos matemáticos. La regla es un principio pre-ontológico o meta-universal, también interpretado como un principio de indiferencia ontológica entre la existencia física y la existencia lingüística.

Finalmente, la forma lógica elegida para la expresión primordial no es casualidad; he seguido un estricto criterio de pureza y limpieza conceptual. La pureza viene de la matemática y la limpieza se deriva de su simpleza. Cualquier persona puede entender el significado de la expresión. No hay ambigüedad, no hay dudas. Esta puede ser una de las mejoras formas de manifestar una noción aparentemente compleja e inabordable como lo es la Preexistencia Matemática.

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miércoles, diciembre 10, 2025

Causal Horizons, Local Ontologies, and Epistemic Limits in Relativistic Cosmology

This paper examines the epistemological consequences of cosmological observation under strict causal constraints arising from relativistic spacetime expansion. A thought experiment is introduced in which a universe contains two causally disconnected galaxies, separated eternally by superluminal metric expansion within a Friedmann–Lemaître–Robertson–Walker (FLRW) spacetime. We show formally, using null geodesics and the particle horizon integral, that no signal can ever bridge the two regions once the scale factor satisfies specific accelerated expansion conditions. The core thesis is that observers confined to such a region will necessarily infer a local ontology—a complete model of the universe consistent with all empirical data—that is nevertheless globally false. This leads to epistemic closure and a form of ontological underdetermination, analogous to Gödelian incompleteness, Kantian noumenal inaccessible structure, and Hayekian limits of dispersed knowledge. We conclude that relativistic cosmology implies that empirical science may be structurally unable to access global truth about the universe. Leer Todo / Read All.

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domingo, noviembre 16, 2025

La Información en el Mercado

En el proceso de mercado, en la acción humana concertada mediante división del trabajo bajo propiedad privada de medios de producción, la información relevante se genera, distribuye y utiliza en forma completamente localizada. Esto puede no ocurrir en otras áreas estudiadas por la praxeología como en la guerra, la diplomacia, la inteligencia, la política, las votaciones, los juegos y la ética, donde la información podría estar parcialmente centralizada. Los actos en el proceso de mercado son impulsados y dirigidos por información y liderazgos espacial y temporalmente localizados, de modo que el mismo proceso local va generando aquella información que la acción humana requiere y finalmente utiliza. ¿Cuáles son esos actos y quienes los ejecutan? ¿Por qué la centralización no funciona?.

Se sabe que el fenómeno económico no es algo derivado del comando y control sino una manifestación de acción humana concertada bajo ausencia de coerción. Se trata de un fenómeno complejo a tal punto que su único orden exitoso es el espontáneo. Espontáneo quiere decir que es la localidad, no la centralidad, lo que ordena la acción en forma tal que cada persona se especializa en generar, interpretar y utilizar información sobre el contexto inmediato que la rodea; todo lo contrario a lo que ocurre en un esquema centralizado.

La economía, la ciencia económica, estudia el proceso de mercado, su origen y efectos en la acción humana; estudia el proceso descentralizado y espontáneo del mercado. La necesidad de estudiar la centralización surge cuando el gobierno irrumpe en la escena social aplicando compulsión y coerción sobre la acción humana; la concepción marxista (siempre errónea) de la economía, les hace creer a los burócratas del gobierno que la información centralizada es un insumo vital en los desafíos de cooperación social.

¿Qué tipo de información pretenden utilizar los gobernantes?

Los gobernantes requieren información producida en el mercado, la cual utilizan como materia prima al aplicar dosis de violencia precisa sobre el proceso de cooperación social, mientras intentan maximizar la confiscación de recursos privados. En un esquema intervencionista, ellos buscan controlar precios, producción, comercio y asignación de recursos con el único objetivo de maximizar la porción de riqueza extraíble del sector productivo. Toda excusa, cualquier política, vale a la hora de aplicar su estrategia extractiva con el auxilio operativo del aparato compulsivo coercitivo del estado.

El aparato del estado siempre necesita información sobre el proceso de mercado. Pero el mercado sólo puede ofrecer información obsoleta a los gobernantes, porque esa información demandada por ellos no existe. Esta desconexión operativa, entre la información que puede ofrecer el proceso de mercado y los requerimientos del gobierno, es un obstáculo infranqueable para todo intervencionista que intenta dirigir una sociedad de mercado mediante el comando y control marxiano.

La acción humana y los precios se determinan simultáneamente en el mercado. La cooperación espontánea genera su propia información sobre la marcha: los precios indican a los humanos qué actos ejecutar y la acción concertada indica a los precios qué valores tomar. El sistema de mercado genera información spot. Por eso el gobernante, en todos sus desafíos intervencionistas, se alimenta de información perimida, obsoleta, que hace naufragar sus pretensiones de controlar el mercado. Y como no lo puede controlar, entonces lo intenta eliminar, desafío en el cual también ha fracasado miserablemente.

¿Qué tipo de información produce e insume el mercado?

La lógica del mercado es diametralmente opuesta a la lógica del gobierno. Las personas que cooperan (espontáneamente) en el mercado no requieren de datos agregados o centralizados, no requieren de una clase de conocimiento perfecto para guiar sus actos. En primer lugar, tal información no existe; en segundo lugar, si tal información existiera, jamás podría alcanzar a cada persona por igual; y tercero, si cada persona dispusiera de la misma información, tal información jamás sería interpretada o utilizada de la misma manera porque las personas son distintas entre sí. La información en el mercado siempre es heterogénea y dispar.

Dentro del mercado, los actos humanos para producir e intercambiar y las propias tasas de intercambio cambian todo el tiempo. Es como un maremagma de ajustes permanente. Y, aunque suene paradójico, estos cambios son la última fuente de satisfacción, acumulación y prosperidad. La insaciabilidad1 y creatividad2 humana impulsan los permanentes ajustes y desajustes en ofertas y demandas de bienes dentro de la sociedad. Es el reino del desequilibrio y la agitación permanente lo que impulsa la acción humana y el proceso de determinación de los precios dentro del mercado.

Apenas se determina un precio para un determinado bien, automáticamente aparece o un exceso de oferta o un exceso de demanda para ese bien. Exceso que al final se dirime como un duelo entre los últimos contendientes de una batalla: un duelo marginal.

Si surge un exceso de oferta entonces el precio tendrá que bajar porque al precio vigente ya se compró todo lo que los compradores estaban dispuestos a comprar a ese precio. La única manera de que entren nuevos compradores es bajando el precio. La pregunta es ¿hasta dónde bajará el precio para alcanzar uno nuevo? A medida que el precio baja hay ventas o vendedores que salen y compras o compradores que entran. El nuevo precio se alcanzará cuando el valor del último vendedor que se abstiene de vender (o del primer vendedor que no deja de vender) coincide con el valor del último comprador que compra (o primer comprador que se abstiene de comprar).

Si surge un exceso de demanda entonces el precio tendrá que subir porque al precio vigente ya se vendió todo lo que los vendedores estaban dispuestos a vender a ese precio. La única manera de que entren nuevos vendedores es subiendo el precio. La pregunta es ¿hasta dónde subirá el precio para alcanzar uno nuevo? A medida que el precio sube hay ventas o vendedores que entran y compras o compradores que salen. El nuevo precio se alcanzará cuando el valor del último vendedor que vende (o del primer vendedor que se abstiene de vender) coincide con el valor del último comprador que se abstiene de comprar (o del primer comprador que no deja de comprar).

Mises sostiene que la generalización e intensificación de la producción y los intercambios indirectos (usando moneda) en un sistema de cooperación espontánea, permite construir el mercado paso a paso a medida que evoluciona la división del trabajo bajo propiedad privada estricta. Cuando este proceso de cooperación se consolida, el sistema de información que emerge de la misma cooperación queda determinado por las reglas de exceso de oferta y exceso de demanda anteriormente mencionadas.

El ciclo de determinación de precios / acción se repite indefinidamente para todo lo que se produce e intercambia dentro del sistema de cooperación del mercado. Ningún precio, ningún acto, puede escapar a esta dinámica interminable. Y si la información es disipación, pues es así cómo ocurre la disipación en el mercado: los precios determinan la acción concertada y la acción concertada determina los precios. La insaciabilidad y creatividad inician nuevas ofertas y demandas, nuevos requerimientos, lo cual rompe eventuales equilibrios previos, impulsando así nuevas rondas de determinación de precios / acción, lo cual reinicia nuevas rondas de insaciabilidad / creatividad para reiniciar un nuevo ciclo.

La información se crea y se usa inmediatamente dentro del mercado. Esta información emerge dentro del mercado. Y, como queda claro, esto no tiene absolutamente nada que ver con sistemas de información termodinámicos de la naturaleza, ni con sistemas centralizados de información para el comando y control. La información del mercado no es información termodinámica ni información controlada. Para la ciencia económica no existen equilibrios termodinámicos tal como existen en la física. Los modelos de equilibrio natural son de convergencia estable de la información. Esto no se puede extender al estudio del mercado, porque no es así cómo opera La Información en el Mercado.


1La expresión “insaciabilidad” se utiliza para resumir la idea de necesidades humanas ilimitadas bajo un contexto de escasez.
2La palabra “creatividad” se utiliza para comprender todo lo referente a la inventiva, iniciativa, imaginación, inteligencia, decisión, voluntad y coraje de los seres humanos. El humano utiliza esto en sus desafíos de cooperación social.

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domingo, octubre 19, 2025

The Trap of Understanding

This essay proposes "The Trap of Understanding" as a universal metatheoretical principle: every finite structure of understanding—whether formal, cognitive, or of any other nature—is inherently incomplete or inconsistent. Through an analysis of specific cases and a philosophical foundation, it is argued that this trap emerges from the finitude and self-reflexivity intrinsic to any system of comprehension. First, Gödel’s theorems reveal that expressive formal systems contain unprovable truths or lose coherence when reflecting upon themselves. Second, Kant’s antinomies demonstrate how human reason, when speculating beyond phenomena, generates contradictions or gaps. Third, epistemology, as the study of human knowledge, succumbs to the same trap when attempting to justify itself, facing incompleteness in its foundations and inconsistencies in its self-reflection. By generalizing these cases, it is maintained that the trap affects all finite intelligence, from artificial systems to hypothetical extraterrestrial minds, with only an infinite understanding standing as a theoretical exception. Philosophically, this demands epistemic humility: knowledge is partial and fragile, yet our capacity to recognize this limitation represents a reflective triumph. "The Trap of Understanding" thus redefines the boundaries of knowledge as a universal condition of finite comprehension. Leer Todo / Read All.

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jueves, agosto 14, 2025

La Quimera de la Economía Matemática

Los recurrentes intentos de matematizar la economía están condenados a un fracaso miserable. Matematizar algo no matematizable no puede ser exitoso. El lenguaje de las matemáticas es muy fértil en la escritura de las ciencias naturales pero es estéril en las ciencias de la acción humana; no sirve para escribir, ni mucho menos producir, leyes y teoremas económicos. Ignorando este principio metateórico, los académicos siguen escribiendo artículos de economía en lenguaje matemático y, lo que es peor aún, continúan enseñando economía a sus estudiantes como si se tratara de una ciencia exacta.

Ludwig von Mises demostró —en su obra principal, Human Action, Chapter XVI.4, (347-354)— la esterilidad y falsedad de los supuestos e inferencias del enfoque matemático: es gimnasia intelectual estéril y dañina, dijo. Mises identifica tres grupos distintos en el desarrollo conceptual de la economía matemática: los empiristas (estadísticos), los relativistas (truequistas) y los mecanicistas (newtonianos).

Empiristas

Los empiristas intentan reducir la economía a una ciencia empírica cuantitativa. Se sabe que no existe tal cosa llamada “economía cuantitativa” porque lo único cuantitativo de la economía son datos históricos. Los empiristas pretenden obtener conocimiento económico mediante recolección, análisis y modelación de datos históricos; suponen que las leyes y teoremas económicos se pueden inferir de la experiencia histórica. Pero la experiencia histórica es la experiencia de un fenómeno complejo, desde donde no es posible inferir fuentes de cambio, desde donde no es posible confirmar cadenas de causalidad. Por ejemplo, las estadísticas de precios o de comercio son historia económica; esos datos de historia económica no sirven para inferir relaciones fijas entre precios y cantidades porque no provienen de una historia experimental controlada.

Además, en economía no existen las relaciones constantes. La noción ceteris paribus entre precio, oferta y demanda es una noción a priori, no verificable experimentalmente. En la operación del mercado no existe el ceteris paribus. El ceteris paribus es un dispositivo mental a priori usado para entender el proceso de mercado. El mercado es operado por personas guiadas por valoraciones subjetivas, cuyo comportamiento es siempre indeterminado en el sentido de que no existe hasta que ellas actúan. Incluso, ante los mismo cambios externos, las personas exhiben conductas dispares y completamente distintas unas de otras; no hay dos personas iguales, ni actos equivalentes ni valoraciones comparables. Los economistas cuantitativos ignoran estas verdades.

Pero hay algo mucho más grave con este enfoque. Los economistas cuantitativos quedan flagrantemente atrapados en su propia contradicción: sus propios modelos son a priori, preceden a los datos económicos que ellos modelan porque la deliberación precede a la formulación, con lo cual su ciencia ya no es empírica sino esencialmente a priori. Sus modelos econométricos y series de tiempo, vienen del campo de la estadística y la probabilidad; si ellos descubrieran alguna ley, esas serían leyes estadísticas o probabilísticas y no leyes económicas. Claramente, los fenómenos económicos no son fenómenos emergentes estadísticos o probabilísticos; el fenómeno económico es cooperación social en el mercado, es el proceso de mercado. Este último argumento decreta la sentencia de muerte para el fallido enfoque de economía cuantitativa.

Relativistas

Mises sostiene que un segundo grupo de economistas, los relativistas, intentan desarrollar su economía matemática mediante la relación entre precios y costos. Pretenden describir los problemas catalácticos formulando ecuaciones y dibujando curvas de precios y costos relativos ignorando el proceso de mercado con dinero. En su intento, niegan el hecho praxeológico más evidente que es la operación del mercado y el uso del dinero en el cálculo económico. Sin dinero no hay cálculo económico posible; en buena parte el éxito del mercado, como proceso de cooperación social, se debe al cálculo monetario.

Se sabe que en todo intercambio siempre se valora más el bien que se recibe del que se entrega a cambio; se sabe que las personas que intercambian discrepan en la valoración de los bienes intercambiados; y se sabe que un emprendedor produce un bien sólo si el valor de sus ventas supera al valor que le asigna a los insumos de producción. Estos son teoremas de la praxeología. Pero sin moneda ni precios monetarios, tanto los intercambios como los emprendimientos tienen un alcance muy limitado.

Un emprendedor no podrá hacer sus cuentas si no hay un mercado donde se determinen precios monetarios. Así lo dice Mises: “…si no hay intercambio indirecto y si ningún medio de cambio es de uso común, el emprendedor tendrá éxito, es decir podrá anticipar correctamente el estado futuro del mercado, sólo si tiene un intelecto sobrehumano. Él debería tener a mano todas las tasas de cambio determinadas en el mercado de trueque de tal manera como para asignar precisamente en sus deliberaciones el correspondiente lugar a cada bien de acuerdo a estas tasas.”

Hay un problema adicional con este enfoque. Los relativistas, en su empeño matematizador, sugieren hacer las cuentas en base a un pack de precios y costos incomparables: precios y costos en especies. Los precios del trueque son listas de cantidades de bienes contra las cuales un vendedor está dispuesto a intercambiar una oferta de un bien; y los costos hacen referencias a cantidades complejas de bienes insumidos en la producción del bien. De ser posible obtenerlos, estos precios y costos son no comparables entre sí por lo que no sirven para hacer cálculo económico.

Entonces, para poder usar precios y costos en especies, los relativistas se ven obligados a expresarlos en término de un único bien que haga de medio de pago común, emulando así aquello que hacen los precios monetarios en el mercado. Pero como no hay un mercado donde se determinan estos precios con medio de pago común, entonces la teoría de los relativistas se desploma por sus inevitables contradicciones.

En un acto desesperado por rescatar su fallido enfoque del desastre inminente, los relativistas proponen el aún más desastroso absurdo de realizar cuentas económicas en términos de unidades de utilidad. Llaman a esta estrategia como “análisis de utilidad”. El hecho es que nadie conoce esta utilidad, nadie puede obtener, observar, medir o registrar esta utilidad. Incluso a los fines de este enfoque, esta utilidad carece de significado epistemológico y nada dice acerca del fenómeno cataláctico del proceso de mercado estudiado en la ciencia económica.

Mecanicistas

La característica principal de este grupo es que ellos abordan el tratamiento epistemológico de los problemas catalácticos ignorando el proceso de mercado. Ellos pretenden construir la teoría económica de acuerdo a los principios de la mecánica clásica de la física. La mecánica es la parte de la física que estudia el movimiento de los objetos. Pero en la economía no hay absolutamente nada similar al movimiento estudiado por la física. La ciencia económica es pura acción humana, es conducta intencional de los humanos.

En la naturaleza todo se mueve, todo cambia. De allí la necesidad de estudiar el movimiento, el cambio en los fenómenos naturales. Se observan los cambios a nivel marginal y se formalizan mediante ecuaciones diferenciales y curvas que describen y explican esos cambios. A partir de ciertas condiciones iniciales, la resolución de estos modelos permite derivar funciones de comportamiento y predecir la evolución de los fenómenos físicos.

Un ejemplo claro es la tercera ley de Newton: F=ma=mr̈ (fuerza F igual a masa m por aceleración a, donde es la derivada segunda de la posición respecto al tiempo). Esta es una ecuación diferencial de segundo orden que caracteriza el ritmo del cambio de un sistema clásico (en un espacio euclideo) cuya resolución permite determinar las trayectorias (posición y velocidad) de los objetos a lo largo del tiempo. En general, cualquier mecánica en la física (clásica, estadística, relativista, cuántica) formula sus respectivas ecuaciones de movimiento como ecuaciones diferenciales.

Los economistas mecanicistas intentan formular ecuaciones de movimiento, similares, para la economía. Pero, como ya se dijo, en economía no existen problemas de movimiento como los de la física.

En la naturaleza, la formalización matemática es posible porque existen relaciones fijas entre elementos o atributos del fenómeno. Por ejemplo, en su tercera ley, Newton descubre y describe una relación fija, mediada por la masa, entre la fuerza y la aceleración de los cuerpos que se mueven en el vacío, de modo que a mayor masa menor será el efecto de una fuerza sobre el desplazamiento del objeto. La formalización matemática de esta regularidad describe y explica este fenómeno.

En acción humana, en economía en particular, no existen tales relaciones fijas entre elementos o atributos del fenómeno, por lo que cualquier ecuación de movimiento es teóricamente estéril. El objeto de estudio de la economía es el proceso de mercado. Los mecanicistas ignoran el proceso de mercado. La fuente de esta diferencia entre la naturaleza y la acción humana está muy bien explicada por Mises.

Los físicos observan regularidad de los cambios en los elementos o atributos del sistema mientras ellos desconocen las fuerzas última que los impulsan. Por ejemplo, se puede describir la electricidad mientras se desconoce lo que es. La concatenación regular observable se expresa mediante ecuaciones diferenciales que permitirán determinar la evolución del estado del sistema.

En praxeología ocurre exactamente lo contrario. El hecho inicial es que las personas buscan intencionalmente los cambios. Esta es la causa última que los impulsa. Este es el primer conocimiento a priori de la economía. A partir de este principio, se deducen las consecuencias lógicas y los ajustes de la acción humana para que esos cambios ocurran. Así se obtienen las leyes, la regularidad, en la praxeología y en economía. Esta regularidad es a priori y no derivada de la experiencia. Los procesos de cambio y ajustes así obtenidos se llaman procesos praxeológicos que, para el caso de la economía, son los procesos de mercado.

Conclusión

Claro que las ecuaciones de la mecánica tienen implicaciones prácticas significativas. Toda la civilización moderna se basa en los desarrollos matemáticos de la física. Y las nuevas civilizaciones lo seguirán haciendo. Pero esto no quiere decir que la economía se vuelve una ciencia exacta. Los actos humanos ocurren en la naturaleza y el ser humano siempre busca aprovechar a su beneficio todo aquello que la naturaleza ofrece; al hacer esto, el humano queda obligado a estudiar y entender las leyes de la naturaleza que son precisamente formuladas en el lenguaje matemático de los físicos.

Las ecuaciones diferenciales para describir equilibrios, junto a sus variantes dinámicas que incorporan parámetros temporales, no tienen ninguna significancia epistemológica para la economía. Los modelos matemáticos son estériles porque ignoran el proceso de mercado. Más aun, el proceso de mercado es estrictamente no matematizable porque las implicancias inevitables que las valoraciones subjetivas tienen sobre la acción humana impiden la emergencia de regularidades praxeológicas con relaciones fijas. Además, el proceso de mercado es el objeto de estudio de la economía, lo cual declara la defunción definitiva para toda la economía matemática.

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jueves, octubre 31, 2024

Sobre la Información

La información es un aspecto del mundo que me apasiona y que siempre me sorprende. Nunca dejo de pensar e investigar sobre ello. A pesar de esto, no he leído o entendido una interpretación definitiva de su significado1. Siempre queda información oculta. No tengo respuestas concluyentes al dilema de si la información es una característica fundamental de la naturaleza -así como lo son el espacio, el tiempo y la masa- o si sólo se trata de una construcción imaginaria de la mente humana en su batalla por entender e interpretar el mundo real. Tal es la discusión que pretendo rescatar en esta nota.

Una definición que me impresiona dice: la información es el contenido, una fórmula, que describe o permite describir algo. Esta idea se aproxima más a la noción imaginaria que a la noción real de información. El “algo” puede ser real o imaginario, pero lo determinante aquí es la expresión “describe o permite describir”. Describir algo es poner ese algo en términos que la mente lo pueda entender, es trasformarlo en un concepto manipulable por la razón. Y por ello, la información así entendida es un objeto mental que satisface ese apetito cognitivo.

A pesar de este sesgo semántico que surge en el contexto del entendimiento humano, se tienen cinco enfoques sobre la significancia e importancia de la información: el natural, el termodinámico, el cuántico, el holográfico y el computacional.

La teoría física -el enfoque natural- dice que la información es una característica esencial de los sistemas físicos y está representada por el estado del sistema, la interrelación de sus elementos y sus posibles configuraciones. Aquí la información es lo que permite distinguir un estado de otro, nunca se destruye y siempre se conserva. Este concepto pone el énfasis en el aspecto estructural y funcional de la información ya que la considera fundamental para la estructura y dinámica del sistema.

La teoría termodinámica dice que la entropía contiene información. La entropía es una medida de la incertidumbre del sistema. A mayor entropía, mayor es la información escondida o dispersa en el sistema por lo que mayor será el esfuerzo requerido para describirla. Bajo esta idea, un sistema del cual se conoce todo no contiene información; es de la incertidumbre, de lo desconocido, desde donde emerge o puede surgir información sobre algo. Aquí, el concepto de entropía pone el énfasis en cómo la información se transforma y propaga en el tiempo.

En teoría cuántica la información es fundamental porque describe o permite describir el estado de las partículas fundamentales. Los bits cuánticos (o qbits) permiten representar información en estados superpuestos, mientras que los entrelazamientos cuánticos permiten relacionar la información a grandes distancias. Este enfoque sostiene que la información está contenida en los estados superpuestos del sistema y siempre es de naturaleza probable según lo determinado por una función de onda. Si bien un qbit puede permitir representar y procesar una cantidad enorme de información, de él sólo se puede recuperar 1 bit de información porque al momento de rescatar información del sistema, la función de onda colapsa en un único estado posible.

El enfoque holográfico dice que la realidad completa es una proyección holográfica a partir de un código almacenado como conjunto de datos distribuidos en la superficie2 de una esfera cósmica. Aquí la información que genera la realidad está contenida en esa colección de datos codificados en la superficie de esa esfera. Este enfoque concibe a la información como si fueran las órdenes en un sistema genético en el cual la molécula de adn -el código genético- contiene todo lo necesario para generar un ser vivo. La información está oculta y distribuida en ese código; sólo hay que descubrirla y desde ahí surgen todas las manifestaciones posibles. Este enfoque se utiliza en los estudios de gravedad cuántica y la estructura espacio-tiempo.

Siguiendo este enfoque, se ha postulado que toda la información sobre un agujero negro está codificada en su horizonte de sucesos de modo que nada se pierde en la dinámica de estos objetos cósmicos. Esta noción podría ayudar a explicar la naturaleza interna de los agujeros negros: el interior es un vacío cuántico. Si la realidad es una proyección holográfica y si es la gravedad (la densidad de energía) quien ajusta el foco de la proyección, entonces puede existir un límite de gravedad (o densidad de energía) a partir del cual se apaga la proyección y solo persiste el código (los datos que la generan) en lo que se llama horizonte de sucesos. Seguir agregando masa (energía) al interior del agujero negro sólo redunda en filtrar información agrandando el horizonte sin posibilidades de proyección.

De ser válida esta especulación holográfica, entonces ocurre que no es el espacio-tiempo lo que colapsa en el interior del agujero negro, sino que la gravedad apaga por completo la proyección de la realidad. Yo llamaría a esta especulación como la “conjetura de Bekenstein”. Por qué se rompe el proyector? Porque la densidad de energía involucrada demandaría una densidad de código que transgrede la longitud de Planck. Bajo estas condiciones, sólo se preserva información, a escala de Planck, respecto a la ingente cantidad de energía a proyectar sin que ocurra proyección alguna; así surge un frustrado holograma local que es el agujero negro.

La teoría computacional considera que todo proceso en la naturaleza tiene su equivalente computacional. Aún mas, dada la condición humana de observador limitado de la realidad, ocurre que una abrumadora mayoría de estos procesos son irreducibles, es decir se vuelven rápidamente complejos e incomprensibles para el humano. Es aquí donde aparece la incertidumbre. En este enfoque, el universo es como un gran ordenador que ejecuta un enorme programa (código) que contiene todas las órdenes (información) requeridas para generar la realidad posible.

Y qué hay de la información en el contexto de la sociedad humana? Los humanos forman sociedades concertando espontáneamente sus actos individuales. La información relevante aquí es la que surge en los intercambios o interacciones entre las personas. El sistema de información más conocido y útil es el sistema de precios de mercado. Los precios determinan los estados del proceso de mercado e informan sobre los ajustes requeridos en el sistema de cooperación mientras las personas intentan aliviar las insatisfacciones más sentidas. El sistema de precios proporciona información para describir y corregir el sistema de cooperación en esa buena dirección.

Si bien la información en general precede al entendimiento humano, ésta se vuelve significativa para nosotros cuando es entendida como tal. Aquello que sorprende e impacta en la razón suele estar escondido en una complejidad de la misma forma en que un código guarda todo lo que de él se puede derivar. Obtener información significa descubrir ese código y obtener resultados al ejecutar el proceso subyacente como si fuera una aplicación computacional. Cada evento, cada fenómeno, tiene su código en donde se establece la realidad posible que emerge de él. Esa es información que precede a la realidad de modo que no podrá ocurrir aquello no permitido ahí.

En última instancia, la realidad está de alguna manera determinística o probabilísticamente predeterminada. Si así no lo fuera no podría ocurrir. Es decir, la realidad preexiste como información, como alguna clase de código configurado para crearlo todo. Lo nuevo, lo que surge de repente nos sorprende porque simplemente lo desconocemos aunque esa carencia, el desconocimiento, no pueda anular lo que últimamente puede pasar, dado el sólo hecho de ser posible. Cuando la información se revela, puede convertirse en leyes que la capturan perdiendo así la propiedad de aportar nuevos conocimientos sobre el mundo real.

Si bien cada uno de los enfoques discutidos tiene su lado imaginario, ligado a la comprensión humana, para todos ellos la información surge como un aspecto fundamental de la realidad no sólo en el sentido de que nada por debajo de ella lo explica sino también en el sentido de que la información está indisolublemente unida a la realidad. Ninguna teoría sobrevive si aparta la información como determinante de la realidad. Está presente en todo proceso. Así, la información posee su cualidad fundamental aunque sin desprenderse de su componente imaginaria ya que el entendimiento humano de algo siempre requiere de una descripción, de una fórmula, sobre ese algo, siendo esta descripción la propia información.


(1) Me pasa exactamente lo mismo con la luz, el vacío cuántico, la gravedad, la estructura lógica de la mente humana y la síntesis a priori de conocimientos. Quedo atrapado por las implicancias de los teoremas de Gödel, porque cada concepto final aparece como no definitivo a la vista de nuevas interpretaciones.
2 La cantidad total de información que se puede almacenar en un sistema está determinada por lo que se conoce como límite de Bekenstein. Jacob Bekenstein descubrió que la cantidad de información está superiormente limitada por la cantidad de energía y por la superficie de la esfera que contiene al sistema. A mayor energía o mayor superficie, mayor es ese límite. Almacenar información en una superficie está muy limitada ya que nada se puede alojar o codificar en longitudes más pequeñas a las de Planck.
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viernes, junio 07, 2024

Es Ley La Segunda Ley?

Cada vez que leo y releo los capítulos de la mecánica estadística en general y de la segunda ley de la termodinámica en particular, resuena exactamente la misma interrogante. Me pregunto a menudo si este último constituye un capítulo cerrado de la física. Ocurre que siempre surge algo misterioso ligado a la segunda ley, siempre surge el fantasma de la incertidumbre. Se me congela la mente cuando pienso en la aceptación del fenómeno aleatorio por la sola imposibilidad aparente de descubrir la última causalidad de los eventos, siendo la probabilidad la única respuesta a tal limitación. Veamos esto en el contexto de la segunda ley.

La segunda ley de la termodinámica sostiene que si un sistema termodinámico, como un gas, se libera de sus restricciones iniciales, entonces espontáneamente evoluciona hacia un estado de máximo desorden, máxima entropía, máxima incertidumbre y máxima información. Por las propias características y condiciones iniciales, al principio el sistema está más ordenado, tiene baja entropía, baja incertidumbre y se requiere poca información para describir su macroestado; pero por alguna razón, que no deja de ser misteriosa, el sistema evoluciona hacia el desorden y la incertidumbre.

Que algo se vuelve más incierto se puede interpretar como que al principio el sistema expresa configuraciones con microestados restringidos, menos inciertos. Se sabe que el estado que emerge en un sistema termodinámico siempre es lo más probable bajo esas condiciones. Entonces, si las restricciones desaparecen, el sistema evoluciona espontáneamente hacia una configuración de mayor entropía porque esta es la más probable. Esta ley emergente, descubierta por Boltzmann, no es una ley natural sino una ley estadística. Ley que se puede violar; nada garantiza que una configuración menos probable emerja espontáneamente! Tal fluctuación temporal de los eventos da lugar a la noción sobre "el cerebro de Boltzmann", en el sentido de que es enormemente más probable que espontáneamente aparezca flotando en el aire sólo el cerebro de Boltzmann que el mismo Boltzmann recién nacido.

La asimetría temporal observable mediante la entropía, emerge a nivel agregado debido a esta ley estadística. Pero los fenómenos a nivel fundamental son temporalmente simétricos, es decir son invariantes respecto al tiempo ya que se comportan igual en ambas direcciones temporales -hacia delante o hacia atrás. La simetría temporal a nivel fundamental permite concluir que la entropía es un emergente agregado de naturaleza estadística y no de naturaleza fundamental. Es decir, la aleatoriedad emergente a nivel agregado no es fundamental, no es pura, sino circunstancial y efímera, alcanzando su máxima manifestación como incertidumbre creciente en la segunda ley. Con esta explicación termina la segunda ley.

Sí la aleatoriedad de la mecánica estadística es impura y circunstancial, dónde podría encontrase su contracara: la aleatoriedad pura? La aleatoriedad pura no surge de la incertidumbre (de la ausencia de certeza) sino que surge de la indeterminación (de la ausencia de existencia).

La incertidumbre o ausencia de certeza, genera una aleatoriedad circunstancial; la incertidumbre es siempre ocasionada por una deficiencia mental o instrumental. Este desconocimiento eventualmente desaparece si se supera esa deficiencia, por lo que el resultado del experimento o proceso subyacente deja de ser incierto y emerge con certeza. Pero aún si se preserva la incertidumbre, cualquier sistema incierto es esencialmente determinista, porque sus estados están determinados a pesar que se desconoce cuál de ellos ocurrirá.

La indeterminación o ausencia de existencia, genera una aleatoriedad pura; la indeterminación es una cualidad intrínseca de la naturaleza del objeto observado o estudiado. Esta aleatoriedad es inevitable porque es independientemente de las capacidades del observador. Algo indeterminado no existe como tal. Esta deficiencia desaparece sólo cuando de repente ese algo ocurre e irrumpe en la existencia. Es como una aleatoriedad de la creación.

La aleatoriedad pura se agrega en la mecánica cuántica, en su modelo matemático, al considerar el principio de superposición de estados cuánticos. Para el formalismo matemático, los estados cuánticos no existen como tales en la realidad porque están superpuestos y sólo viven matemáticamente como una colección infinita de estados probables; un estado emerge a la realidad sólo cuando colapsa esa superposición. Este es el principio de indeterminación de Werner Heisenberg.

El principio de Heisenberg no es un principio de incertidumbre sino un principio de indeterminación. La aleatoriedad que se deriva de la indeterminación no es circunstancial o perecedera sino pura y permanente, tal que ningún tratamiento epistemológico o tecnológico puede eliminarla. La indeterminación incorporada en la mecánica cuántica rescata una propiedad ontológica de la realidad. No se trata de algo epistemológico, aunque sí restituye el poder predictivo perdido por el modelo matemático clásico. Es la realidad quien da cuenta de la indeterminación. Dado que la mecánica cuántica se basa en este principio fáctico, se dice que es una teoría completa.

Pero el tema del presente artículo no es el indeterminismo cuántico sino la incertidumbre termodinámica. Se dijo que la aleatoriedad termodinámica es circunstancial en el sentido que desaparece si se superan las deficiencias que la ocasionan. Quiero explorar los posibles caminos para esa desaparición.

Al examinar con cuidado los detalles de la evolución entrópica de sistemas termodinámicos, surge la pregunta sobre la significancia e implicancia de la aleatoriedad cognitiva; ¿existe aquello que se presupone progresivamente aleatorio?.

La respuesta puede estar en la teoría computacional. En este contexto, existen dos principios fundamentales de la computación. El primero sostiene que todo proceso, independiente de su naturaleza, tiene su equivalente computacional. El segundo establece que los procesos relevantes se vuelven rápidamente irreducibles. Irreducible quiere decir que es imposible obtener un estado del proceso sin ejecutar el proceso mismo, por lo que tal estado luce como un emergente aleatorio.

Un ejemplo claro sobre un proceso irreducible lo es la operación de la regla 30 ejecutada por un autómata celular. Suponga que un autómata (un programa) ejecuta la tarea de pintar cuadraditos celulares dispuestos en una linea, asignando un color blanco o negro según el color de los tres cuadraditos vecinos de la línea superior. La combinación de colores de los tres cuadraditos superiores tiene 8 casos posibles y, según como se pinte el cuadradito inferior, se configurará una regla que adopta la forma de un número entero escrito en código binario.

En la figura de arriba se muestran la regla 0, la regla 1, la regla 2 y la regla 255 (resumiendo las 256 reglas en total). Cada regla señala cómo se pinta el cuadradito inferior según los tres cuadraditos vecinos superiores para cada uno de los ocho casos posibles. De la misma manera se fija la regla 30, así como aparece en la imagen siguiente.

Cuando el autómata aplica la regla 30 partiendo desde un simple cuadradito negro superior, en unos pocos pasos el estado del proceso queda aparentemente aleatorio en el sentido de que no es posible determinar tal estado sin ejecutar el proceso. En la figura siguiente, se aprecia que la evolución del proceso se vuelve rápidamente irreducible.

La irreducibilidad tiene consecuencias drásticas para la teoría de fenómenos aleatorios. Que un proceso “se vuelve rápidamente irreducible” quiere decir que no es posible obtener una fórmula para computar sus estados avanzados simplemente porque el humano es un observador computacionalmente limitado. Y esa limitación no puede cambiar, dada la propia naturaleza humana: la inteligencia humana es limitada, el humano no es omnisciente, ni omnipotente.!

Con capacidad de cómputo ilimitada ningún proceso sería irreducible, lo cual significaría que todo estado que luce aleatorio dejaría de serlo para quedar evidentemente ligado a la cadena causal que lo determina. Sería el fin de la aleatoriedad y toda su inexplicable complejidad. ¿Toda la naturaleza quedaría determinísticamente explicada? No toda! porque la aleatoriedad cuántica es fundamental y no cognitiva. Pero, como se dijo, ésta es otra discusión.

Bajo irreducibilidad, la evolución de un sistema termodinámico sería convergente no a algo complejo, desordenado e incierto, sino a una configuración, un orden, en donde los macroestados del sistema no son probables sino perfectamente determinados al resolver un sistema de ecuaciones deterministas. No es que los macroestados emergen porque son estadísticamente más probables con la evolución sino que lucen como los más probables porque la cadena causal los vuelve más probables.

Probablemente la segunda ley debería llamarse “principio de irreducibilidad termodinámica”. Pero poner el foco en la irreducibilidad significaría el fin de la segunda ley e impondría un cambio en toda la mecánica estadística y en varios de los fundamentos de la física en general. Sería la más grande de todas las revoluciones en toda la historia de la física y la ciencia completa. Eso es lo que podría ocurrir si no es ley la segunda ley.

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lunes, mayo 20, 2024

El Destino Último del Cosmos

El Big Bang, ese evento único de la creación, fue la chispa divina mediante la cual el creador inició su obra maestra: el cosmos. Hace unos 14mil millones de años, ocurrió una colosal explosión de espacio-tiempo que desató todo lo que ocurre y todo lo que ocurrirá por siempre. Así se inició la existencia. Existencia a la cual tenemos el privilegio circunstancial de pertenecer.

Si bien, los capítulos intermedios de esta magnífica manifestación son desbordantemente asombrosos, el desenlace final puede ser desgarradoramente trágico. Desde el mismo inicio de la creación quedó escrito un sombrío destino de vacío, frialdad y oscuridad cósmica. El cosmos pude morir.

Toda la evidencia apunta en esa dirección. A juzgar por lo que hoy se sabe, se trata de una posibilidad seria. El cosmos se expande aceleradamente creando vacío. Y eso, a la larga, en unos 10100trillones de años, provocará la separación de todos los eventos y toda la existencia hasta alcanzar un desvanecimiento completo de la realidad. Al final, el universo descansará como un gélido y oscuro vacío.

En principio, una colosal explosión inicial de espacio-tiempo generó un campo cuántico fluctuante que tiene el poder de fabricar vacío por toda la eternidad. Esta creación perpetua de vacío es lo que terminará desgarrando, enfriando y oscureciendo el universo hasta convertirlo en un cadáver de sólo espacio-tiempo. El espacio-tiempo explotó, se transformó y evolucionó pero de todo eso sólo espacio-tiempo quedó.

La energía que impulsa la expansión acelerada del universo se llama energía oscura o energía del vacío. No se sabe bien de qué consiste esta energía, y se la ha calculado en aproximadamente 1 protón por metro cúbico de espacio; se sospecha que esta energía proviene de fluctuaciones intrínsecas de un campo cuántico que llena el vació.

La ecuación de campo de la teoría general de la relatividad captura en parte el efecto expansión del espacio-tiempo a travez de lo que se llama "constante cosmológica". Albert Einstein agregó esta constante en su ecuación de campo para cuadrar los efectos que tiene la densidad energía-momento sobre la geometría global del espacio-tiempo en un universo estático. Esta constante presupone que la densidad de energía no cambia con la expansión del espacio-tiempo.

La evolución de la densidad de energía en el vacío permite derivar conclusiones trascendentes sobre el destino del universo. Si la densidad disminuye, entonces la energía oscura es como una quintaescencia que permite una expansión menos intensa pero acelerada del vacío. Si la densidad es constante, entonces la energía se llama constante cosmológica. Si la densidad aumenta entonces la energía oscura es una energía fantasma que genera condiciones para lo que se llama Big-Rip o desgarro absoluto del cosmos.

En cualquiera de estos casos, el universo decae en una disolución eterna. Sea por expansión moderada, por surgimiento de horizontes de sucesos o por desgarro precipitado, el universo se disuelve. Cualquiera de estas alternativas expresa el dominio final del vacío y de la energía oscura del espacio-tiempo.

Será así la historia de la creación? Este es el dominio del creador. Los detalles de la historia escapan a la comprensión humana. El hombre puede descubrir las posibilidades sin llegar a entender el significado de una muerte tenebrosa como el destino último del cosmos.

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miércoles, mayo 01, 2024

Naturaleza del Tejido Cuántico

A nivel cuántico, en ausencia de medición y para cada instante infinitesimal, todos los estados de cualquier propiedad de una partícula están superpuestos. Por esto se dice que las propiedades de las partículas no están definidas con precisión absoluta antes de la medición. Esta es la idea central y más revolucionaria de la teoría: el concepto de superposición cuántica y la naturaleza probabilística (indeterminada) de las propiedades de las partículas; algo omnipresente a nivel cuántico.

En física clásica, se asume que las partículas tienen propiedades bien definidas en cada instante. Así, propiedades como posición, velocidad, momento, tiempo, etc., toman valores absolutos independientemente de si estas propiedades son observadas, medidas o calculadas. Por ejemplo, si una pelota está en movimiento, se puede decir con certeza cuál es su posición y velocidad en cualquier instante dado, aún sin observarla. No es que cada propiedad puede tomar uno de varios valores posibles sino que sólo puede tomar un único valor con absoluta certeza.

En contraste, la mecánica cuántica sugiere que, hasta que se realice una medición, las partículas como electrones, fotones, etc., no tienen valores definidos para ciertas propiedades. En lugar de eso, lo que se define es una función de onda que proporciona la información sobre la probabilidad de encontrar la partícula en un estado particular cuando se mide. Esta función de onda puede describir múltiples posibilidades simultáneamente —un estado conocido como superposición—.

Cuando una medición (observación o cálculo) es realizada, la función de onda "colapsa" a uno de los posibles estados definidos, y es en ese momento que la propiedad de la partícula (como la posición o el momento) toma un valor concreto. Antes de la medición, decir que una partícula tiene una posición o momento específico no tiene sentido dentro del marco de la mecánica cuántica.

Así, las propiedades de las partículas son intrínsecamente probabilísticas hasta que son observadas, medidas o calculadas. Se dice entonces que, a nivel cuántico, los sistemas tienen estados superpuestos que colapsan o se manifiestan en el instante de la observación práctica o derivativa.

El fenómeno de incertidumbre no expresa una limitación tecnológica en la capacidad de medir o calcular sin perturbar, sino una propiedad fundamental de cómo funcionan las partículas a nivel cuántico. El Principio de Incertidumbre de Heisenberg formaliza matemáticamente este aspecto, estableciendo un límite a la precisión con la que ciertas propiedades pueden ser conocidas simultáneamente.

La idea de que las propiedades de una partícula están en superposición antes de realizar una medición es una manera de entender la naturaleza de la función de onda cuántica. La función de onda encapsula toda la información posible sobre el estado de una partícula y describe una superposición de todos los posibles estados en los que la partícula puede encontrarse.

Superposición, colapso e incertidumbre se combinan de la siguiente manera:

a. Superposición Cuántica: Una partícula, como un electrón en un átomo, no tiene una posición o un momento definidos antes de la medición. En lugar de eso, la función de onda del electrón describe una superposición de todos los posibles lugares donde podría encontrarse el electrón. La forma exacta de la función de onda depende del sistema y de las condiciones a las que está sujeta la partícula.

b. Evolución Temporal: La evolución en el tiempo de la función de onda de una partícula está regida por la ecuación de Schrödinger, una ecuación fundamental en mecánica cuántica. Según esta ecuación, la función de onda evoluciona de manera determinista mientras no se realice ninguna medición. Esto significa que, en ausencia de observación, el estado de superposición de la partícula cambia con el tiempo de acuerdo a principios predecibles.

c. Colapso de la Función de Onda: Cuando se realiza una medición, como determinar la posición de un electrón, la función de onda se "colapsa" a un estado particular. Es decir, de todas las posibilidades descritas por la función de onda, se selecciona una en el acto de medir. Antes de esta medición, no es correcto decir que el electrón estaba en alguna posición específica.

d. Efecto Incertidumbre: El colapso de la función de onda es de tal forma que la precisión en la medida de una propiedad determina la incertidumbre en la medida de la propiedad (conjugada) de un par (a, b), según las exigencias establecidas en las expresiones del principio de incertidumbre: el aumento en la precisión al medir una propiedad, incrementa la incertidumbre en la medida de la propiedad conjugada.

En cada instante y mientras las propiedades cuánticas no han sido medidas, se considera que la partícula mantiene sus propiedades en estados superpuestos con todas sus posibilidades permisibles según su función de onda. Esto no se limita a propiedades como posición-momento o energía-tiempo; también incluye otras propiedades como el espín, la polarización, entre otras. Cualquier partícula cuántica permanece en ese estado incierto de superposición.

Este principio es lo que habilita el surgimiento de ciertos fenómenos como la interferencia y el entrelazamiento cuántico, que son fundamentales en tecnologías emergentes como la computación cuántica y la criptografía cuántica.

El principio de incertidumbre emerge del formalismo matemático empleado para abordar el estudio de la naturaleza cuántica y ondulatoria de la materia. Tal Principio se puede derivar y entender completamente a través del formalismo de operadores y espacios de Hilbert en mecánica cuántica, sin necesidad de recurrir a otros principios de la física.

¿De dónde proviene, últimamente, la superposición de estados cuánticos? ¿Por qué las propiedades a nivel cuántico permanecen superpuestas? En principio esto ocurre porque los fenómenos a nivel cuántico tienen permitido esa posibilidad, grado de libertad que se pierde a medida que las fuerzas naturales consolidan los estados macroscópicos.

La superposición puede estar ocurriendo porque esa libertad, de estados superpuestos, le otorga mayor flexibilidad y estabilidad al sistema cuántico. La miriada, el maremagma, de fenómenos que ocurren a pequeña escala colapsaría en un caos bajo condiciones deterministas por las ingentes demandas de energía-tiempo destinadas a la coordinación de estados cuánticos.

Pero la incógnita persiste! Puede estar ocurriendo que a pequeña escala se vuelve relevante no sólo la granulometría fina de la masa (y la energía) sino también la cuantización del espacio-tiempo. Así como hay cuantos de acción expresados por la constante de Planck, pueden existir cuantos de espacio-tiempo, todavía no medidos ni teorizados, que dejarían a los fenómenos con propiedades indeterminadas. Así de extraña podría ser la naturaleza del tejido cuánticos.

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