ARGENTINA
CAPITAL FEDERAL
HOY-ES
OtrosBlogs -
MisPapers -
MisNotas -
Vínculos -

lunes, junio 08, 2020

Carta Abierta al Poder Judicial de la Nación Argentina

PETICIÓN

Munido de los derechos y obligaciones que competen a todo Ciudadano de la Nación Argentina, se solicita a la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina su inmediata intervención para exigir a las autoridades del Poder Ejecutivo Nacional y poderes ejecutivos provinciales y locales, a respetar la Constitución Nacional, a suspender de inmediato las medidas de confinamiento coercitivo adoptadas sobre los ciudadanos de La Nación y a levantar los bloqueos arbitrarios impuestos, sobre los mismos, para circular, comerciar, producir e industrializar libre y pacíficamente en cualquier lugar del Territorio Nacional.

FUNDAMENTOS

Actualmente, las autoridades ejecutivas del Gobierno Argentino (Nacional, Provinciales y Locales) decretan y aplican medidas de confinamiento compulsivo-coercitivo y bloqueo económico, basándose en recomendaciones políticas plagadas de ignorancias técnicas sobre la infección por el rna-virus SARS-CoV-2 -como lo es la coinfección, la comorbilidad o las causas últimas de muerte- y falacias sociales y económicas -como lo es la supuesta propagación del virus asociada a la circulación de las personas (asintomáticas) y sus actividades productivas y comerciales-. Además, al decretar e implementar esas políticas, no se consideran aspectos epidemiológicos ya conocidos de la enfermedad como lo son la muy baja mortalidad, la rapidez de recuperación de los infectados, la respuesta inmunológica de las personas, la baja mutabilidad del virus, el deterioro de su potencia infecciosa por la barrera de asintomáticos, la inconsistencia entre control de la enfermedad y contagios por tandas, la peligrosa coordinación entre propagación y confinamiento, estado sanitario inicial de las personas que fallecen, y la evidente asociación entre confinamiento y persistencia de la enfermedad, mientras todo el panorama empeora por el estado calamitoso de los sistemas fraudulentos de salud pública que se vuelven centros de contagio y propagación del virus.

La implementación de políticas sanitarias basadas en esta mezcla de ignorancias e inobservancias de la verdad, no sólo impide aplicar las verdaderas medidas preventivas sino que lleva a confundir muerte con coronavirus con muerte por coronavirus, a falsificar las causas de muerte y a generar una situación de incertidumbre y pánico entre la población, mediante lo que podrían llamarse actos de terrorismo sanitario impulsados desde el Estado. Ignorancia e inobservancia de la verdad sumadas a la mala intención dentro de la mente arrogante y perversa de gobernantes aplicando políticas totalitarias, generan las condiciones para un cataclismo de destrucción económica y social sin precedentes. Estos actos de terrorismo aplicados por el Estado podrían llevar a la Argentina a una caída del 30% anual de su producción total, un avance del desempleo a niveles del 50% de la población activa y una explosión de la pobreza por encima del 70% de la población. Todo esto se vuelve desesperante en el muy corto plazo.

En consecuencia, las medidas de confinamiento coercitivo y bloqueo económico arbitrario impuestas, ambas, compulsivamente sobre nuestra población, no sólo expresan un carácter totalitario del proceder ejecutivo de los gobernantes, sino que simultáneamente provocan incalculables daños a la economía y la salud de cada ciudadano y significan violaciones flagrantes al derecho natural que cada habitante Argentino posee a desarrollar su vida y sus actividades de manera libre y pacífica. Adicionalmente, estas medidas no solo perjudican la vida, la salud y las propiedades de cada persona sino que también conducen a la desintegración de la propia sociedad Argentina.

Una persona que transita por la vía pública, con los recaudos pertinentes en todo sentido, con el propósito de desarrollar actividades productivas o recreativas, no representa ninguna amenaza a la vida, la salud o los bienes de los demás. Una persona que viaja en su propio vehículo no conlleva otro peligro para sus compatriotas, más que aquellos inherentes al mismo hecho de circular en vehículo.

Suponer que una persona que circula, produce, compra o vende es portadora de una enfermedad contagiosa, prohibirle circular y bloquear sus acciones mediante decisiones políticas, expresa la más absoluta torpeza de los gobernantes, lo cual es inadmisible en la sociedad contemporánea. La supuesta amenaza a esa ambigua noción de salud pública, por el solo hecho de circular y mantenerse activo, no constituye amenaza real; una supuesta amenaza es sólo eso, una conjetura, algo no basado en prueba alguna, algo que no ocurrió y por lo tanto no existe. La coordinación de la acción humana en la sociedad no se basa en supuestas amenazas de sus miembros; si lo hiciere, no existiría tal sociedad. En un Estado de derecho, los impedimentos a moverse, producir, comerciar y desarrollar la vida con normalidad basados en supuestas amenazas son equivalentes a una condena basada en el juicio arbitrario de un tirano; es un acto de absoluta injusticia. Nuestra Constitución Nacional no permite condena sin delito debidamente probado. El confinamiento coercitivo y el bloqueo arbitrario impuestos sobre las personas equivalen a una condena sin el debido proceso.

Los padres fundadores de la Patria eran conscientes de los peligros derivados de la compulsión y la coerción ejercidas por los gobernantes. En alguna medida ellos buscaron aislar y alejar esos peligros enumerando, literalmente, algunos derechos fundamentales de los ciudadanos y proponiendo una manera de preservarlos. Esto quedó escrito en la Constitución Nacional. Son estos derechos, los que hoy fueron suspendidos por un confinamiento que parece no tener fin.

En el Artículo 14 de nuestra Constitución Nacional se consagran algunos derechos fundamentales que cada ciudadano posee, entre los cuales se encuentra el derecho a peticionar, derecho sobre el cual se inicia esta carta abierta. Artículo 14.- Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio; a saber: de trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender.

Los sucesivos decretos de confinamiento y bloqueo impuestos por el Poder Ejecutivo Nacional, desde el 20 de marzo 2020, están en evidente contradicción con el derecho a ejercer industria lícita , de transitar, de comerciar y de disponer de la propiedad privada. Una persona no puede disponer de su propiedad si no la puede producir, intercambiar con otras personas o moverse para ejercer su industria.

El Artículo 16 de nuestra Constitución Nacional establece la igualdad ante la ley. Artículo 16.- La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de nacimiento: no hay en ella fueros personales ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad. La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas.

Los sucesivos decretos de confinamiento y bloqueo impuestos por el Poder Ejecutivo Nacional, desde el 20 de marzo 2020, son claramente discriminatorios y no respetan el criterio canónico de igualdad ante la ley, pues se permite que unas personas puedan salir, desplazarse, producir, comerciar e industrializar mientras otras están obligadas a permanecer en confinamiento y sin posibilidad de ejercer sus legítimos derechos tal como lo hace el grupo designado por las autoridades de gobiernos. Esto, directamente, crea dos categorías de ciudadanos: los de primera con libertad y derechos constitucionales y los de segunda confinados y bloqueados. La desigualdad ante la ley es injusta y crea conflictos y resentimientos entre los ciudadanos.

El Artículo 17 de la Constitución Nacional consagra la inviolabilidad de la propiedad privada. Artículo 17.- La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública, debe ser calificada por ley y previamente indemnizada. Sólo el Congreso impone las contribuciones que se expresan en el Artículo 4º. Ningún servicio personal es exigible, sino en virtud de ley o de sentencia fundada en ley. Todo autor o inventor es propietario exclusivo de su obra, invento o descubrimiento, por el término que le acuerde la ley. La confiscación de bienes queda borrada para siempre del Código Penal argentino. Ningún cuerpo armado puede hacer requisiciones, ni exigir auxilios de ninguna especie.

Los sucesivos decretos de confinamiento y bloqueo impuestos por el Poder Ejecutivo Nacional, desde el 20 de marzo 2020, claramente destruyen la disposición de la propiedad privada pues impiden que las personas produzcan, intercambien e industrialicen sus posesiones. Estos decretos son equivalentes a una confiscación encubierta con la excusa de la salud pública, ignorando que la confiscación está expresamente prohibida en Argentina.

El Artículo 18 de la Constitución Nacional establece las garantías del debido proceso. Artículo 18.- Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso, ni juzgado por comisiones especiales, o sacado de los jueces designados por la ley antes del hecho de la causa. Nadie puede ser obligado a declarar contra sí mismo; ni arrestado sino en virtud de orden escrita de autoridad competente. Es inviolable la defensa en juicio de la persona y de los derechos. El domicilio es inviolable, como también la correspondencia epistolar y los papeles privados; y una ley determinará en qué casos y con qué justificativos podrá procederse a su allanamiento y ocupación. Quedan abolidos para siempre la pena de muerte por causas políticas, toda especie de tormento y los azotes. Las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas, y toda medida que a pretexto de precaución conduzca a mortificarlos más allá de lo que aquélla exija, hará responsable al juez que la autorice.

Los sucesivos decretos de confinamiento y bloqueo impuestos por el Poder Ejecutivo Nacional, desde el 20 de marzo 2020, tienen como efecto inmediato el arresto domiciliario de cada ciudadano Argentino sin juicio previo alguno. El confinamiento coercitivo prolongado indefinidamente constituye no solo un arresto domiciliario indebido sino también una mortificación o tortura psicológica a personas pacíficas que no han cometido crimen o acto delictivo alguno.

El Artículo 28 de la Constitución Nacional resguarda la inmutabilidad de los anteriores artículos de la Constitución Nacional. Artículo 28.- Los principios, garantías y derechos reconocidos en los anteriores artículos, no podrán ser alterados por las leyes que reglamenten su ejercicio.

Los sucesivos decretos de confinamiento y bloqueo impuestos por el Poder Ejecutivo Nacional, desde el 20 de marzo 2020, de hecho se ejercen como si estuvieran fuera del alcance de la Constitución Nacional pues, tal como se mencionó previamente, desconocen y transgreden varios de sus primeros artículos, lo genera una situación legal de inconsistencia constitucional.

El Artículo 29 de la Constitución Nacional viene a ser como un resguardo contra las intenciones totalitarias de los gobernantes, pues califica toda suma de poder público como un delito de traición a la patria. Artículo 29.- El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la patria.

Los sucesivos decretos de confinamiento y bloqueo impuestos por el Poder Ejecutivo Nacional, desde el 20 de marzo 2020, funcionan como una concesión de facultades extraordinarias y la suma del poder público al Poder Ejecutivo Nacional. La vida, el honor y las fortunas de los ciudadanos argentinos quedan sometidos a las arbitrariedades adoptadas por los gobernantes bajo las amenazas de persecución, multa y encarcelamiento a aquellas personas que, pacíficamente y sin dañar a nadie, ignoren o desoigan las órdenes impartidas desde el Poder Ejecutivo -de todos los niveles de gobierno. Las autoridades ejecutivas del gobierno cometen todo tipo de atropellos bajo esta lógica de supremacía y sumisión. Por ello, en carácter de Ciudadano Argentino vengo a denunciar estos actos de atropello derivados de estos decretos de confinamiento y bloqueo, caso contrario, al consentirlos, estaría obrando como un infame traidor a la patria.

El Artículo 31 de la Constitución Nacional viene a establecer el dominio y alcance de esta Constitución. Artículo 31.- Esta Constitución, las leyes de la Nación que en su consecuencia se dicten por el Congreso y los tratados con las potencias extranjeras son la ley suprema de la Nación; y las autoridades de cada provincia están obligadas a conformarse a ella, no obstante cualquiera disposición en contrario que contengan las leyes o constituciones provinciales, salvo para la provincia de Buenos Aires, los tratados ratificados después del Pacto de 11 de noviembre de 1859.

Los sucesivos decretos de confinamiento y bloqueo impuestos por el Poder Ejecutivo Nacional, desde el 20 de marzo 2020, sistemáticamente se presentan como leyes supremas que están por encima de la Constitución Nacional; los gobernantes, quienes crean y ejecutan estos decretos, claramente ignoran el alcance supremo de la Ley Constitucional e implícitamente postulan y promulgan sus decretos y dictados como si tuvieran un carácter superior al Constitucional, pues en ellos se determina, de modo discriminatorio y arbitrario, quién sale y quién no, quién produce y quién no, quién comercia y quién no, quién se mueve y quién no, además de establecer amenazas de aplicar persecución, multa o encarcelamiento a quien los ignore.

El Artículo 43 de la Constitución Nacional habilita a cualquier ciudadano Argentino a interponer ante la justicia una acción de amparo contra actos que vulneren sus derechos constitucionales. Artículo 43.- Toda persona puede interponer acción expedita y rápida de amparo, siempre que no exista otro medio judicial más idóneo, contra todo acto u omisión de autoridades públicas o de particulares, que en forma actual o inminente lesione, restrinja, altere o amenace, con arbitrariedad o ilegalidad manifiesta, derechos y garantías reconocidos por esta Constitución, un tratado o una ley. En el caso, el juez podrá declarar la inconstitucionalidad de la norma en que se funde el acto u omisión lesiva.

Los sucesivos decretos de confinamiento y bloqueo impuestos por el Poder Ejecutivo Nacional, desde el 20 de marzo 2020, claramente lesionan, restringen, alteran y amenazan los derechos y garantía reconocidos por la Constitución Argentina. Razón por la cual quiero, en este acto, interponer, ante la Corte Suprema de la Nación Argentina, una acción de amparo en contra de los decretos de confinamiento y bloqueo impuestos por el Poder Ejecutivo Nacional y los respectivos poderes provinciales y locales, dado el tremendo daño que estos sucesivos decretos me provocan en particular y provocan en general a todos los ciudadanos que habitan el suelo Argentino. Esta acción de amparo es para solicitar la inmediata declaración de inconstitucionalidad de dichos decretos.

El Artículo 76 de la Constitución Nacional prohíbe la delegación de poderes del Poder Legislativo al Poder Ejecutivo, salvo por plazos definidos. Artículo 76.- Se prohíbe la delegación legislativa en el Poder Ejecutivo, salvo en materias determinadas de administración o de emergencia pública, con plazo fijado para su ejercicio y dentro de las bases de la delegación que el Congreso establezca. La caducidad resultante del transcurso del plazo previsto en el párrafo anterior no importará revisión de las relaciones jurídicas nacidas al amparo de las normas dictadas en consecuencia de la delegación legislativa.

Los sucesivos decretos de confinamiento y bloqueo impuestos por el Poder Ejecutivo Nacional, desde el 20 de marzo 2020, implican ostentación de poderes ilimitados y, dada las sucesivas prórrogas de la cuarentena, esto podría llevar a confinamiento y bloqueo arbitrariamente permanente. Al día de la fecha, 7 de junio del 2020, se completaron 80 días de confinamiento y bloqueo, lo cual no tiene precedentes en ningún otro país del mundo incluso aquellos que vivieron situaciones mucho más calamitosas a las observadas en Argentina, lo cual indica el grado de arbitrariedad y excesos cometidos por las autoridades del Gobierno Argentino. En este caso, es el Poder Judicial de la Nación, la última institución que puede marcarle límites al apetito totalitario de los gobernantes de turno.

Finalmente, el Artículo 99 de la Constitución Nacional le prohíbe exprésamente al Presidente legislar en matería penal. Artículo 99.- El Presidente de la Nación tiene las siguientes atribuciones:
1.
2.
3. Participa de la formación de las leyes con arreglo a la Constitución, las promulga y hace publicar. El Poder Ejecutivo no podrá en ningún caso bajo pena de nulidad absoluta e insanable, emitir disposiciones de carácter legislativo. Solamente cuando circunstancias excepcionales hicieran imposible seguir los trámites ordinarios previstos por esta Constitución para la sanción de las leyes, y no se trate de normas que regulen materia penal, tributaria, electoral o de régimen de los partidos políticos, podrá dictar decretos por razones de necesidad y urgencia, los que serán decididos en acuerdo general de ministros que deberán refrendarlos, conjuntamente con el jefe de gabinete de ministros.
...
4.
5.
...

Los sucesivos decretos de confinamiento y bloqueo impuestos por el Poder Ejecutivo Nacional, desde el 20 de marzo 2020, y sus correspondientes convalidaciones por el Senado de Nación Argentina, implican violaciones flagrantes al inciso 3 del Artículo 99 de la Constitución Nacional dado que en los sucesivos decretos se establecen penas a quienes eventualmente violaren la imposición del confinamiento y el bloqueo estalecidos en los mismos, razón por la cual solicito al Poder Judicial de la Nación declarar la inmediata inconstitucionalidad de dichos decretos.

CONCLUSIÓN

Con todo lo mencionado anteriormente, es que hago pública esta Carta Abierta al Poder Judicial de la Nación Argentina, y dada la enorme asimetría de poder que enfrenta cada Ciudadano ante el Poder Ejecutivo Nacional y los respectivos poderes provinciales y locales, es que ruego a las autoridades de la Honorable Corte Suprema de Justicia intervengan para suspender de inmediato y declarar la Inconstitucionalidad de los decretos de confinamiento y bloqueo impuestos por el Poder Ejecutivo Nacional desde el 20 de marzo del 2020, y que tal intervención de la Corte Suprema de Justicia sea en pos de restablecer y preservar la plena vigencia de nuestra Constitución Nacional.

Atte
Juan Carlos Vera
Read All... Leer Todo...

sábado, mayo 16, 2020

En Tiempos de Crisis, Necesitamos Libertad Más que Nunca

Edmund Shieh, 15/05/2020

En las últimas semanas, en todo el mundo, los gobiernos han mantenido a sus propios ciudadanos como rehenes en nombre de "proteger a la gente". Lo que no han podido entender es que cada restricción que imponen tiene un costo. Al forzar el bloqueo a sus ciudadanos, el gobierno ha eliminado la capacidad de los particulares para evaluar ese costo por sí mismos.

Las heridas que el coronavirus ha infligido a la sociedad solo se profundizarán por la cantidad no anunciada de intervención gubernamental. Los gobiernos le han dado al pueblo un enemigo más para luchar en esta guerra contra el coronavirus. Quienes argumentan que las medidas tomadas son necesarias para evitar muertes innecesarias no pueden ver que estas mismas medidas sin duda costarán muchas vidas y medios de subsistencia en el futuro. Con demasiada frecuencia parece que solo se toma en consideración un lado de la ecuación durante esta crisis. La ONU publicó recientemente un informe Afirmando que debido a la recesión económica causada por el bloqueo, cientos de miles de niños podrían morir solo este año. También estiman que 42–66 millones de niños podrían caer en la pobreza extrema en los próximos años. Aunque estas cifras son estimaciones, plantea una pregunta para las autoridades: ¿cuánto es demasiado?

El gobierno no tiene un buen historial de respuesta a esta pregunta. Incluso al intentar responderlo, ya se prepararon para fallar. Hemos visto una y otra vez a lo largo de la historia que la planificación central no funciona. Los límites, como treinta personas para un funeral y diez para bodas, son ejemplos de restricciones arbitrarias que resultan de un pequeño número de burócratas que intentan planificar de manera centralizada una solución óptima. Un gobierno que intenta organizar a la sociedad de esta manera, no es diferente de la economía de mando de la Unión Soviética que trata de calcular cuántas papas producir por año. Ambos escenarios tienen consecuencias reverberantes, y las ramificaciones de una reacción subóptima a este virus podrían perseguirnos en las generaciones venideras.La única solución es permitir que las personas decidan libremente sus propias acciones en función de sus propias preferencias de riesgo.

Aunque el coronavirus es de hecho una pandemia, no es diferente de cualquier otro escenario en el que un individuo debe actuar. El individuo debe decidir basándose en su propio cálculo de su costo versus beneficio. Solo cada individuo puede saber por sí mismo qué decisión es óptima para su preferencia de riesgo y su situación personal, no el gobierno.

La preocupación de que la capacidad del sistema médico y su capacidad para manejar la sobrecarga de pacientes se haya elevado al punto de que "aplanar la curva" se ha vuelto elegante. La decisión social óptima puede ser limitar el riesgo hasta el punto en que la curva sea plana. Sin embargo, usar eso como una razón para imponer restricciones no está justificado. Mirando hacia atrás en la historia, el manejo del gobierno de estas llamadas externalidades ha sido pésimo en el mejor de los casos, la razón es que estos burócratas en quienes confiamos para hacer estos cálculos para "optimizar" el beneficio social son, de hecho, humanos como nosotros. Están sujetos a prejuicios, influencia y error humano.

No importa el hecho de que en situaciones como estas, los intereses del gobierno rara vez se alinean con los de la gente. Nuestros intereses duran más que sus mandatos. Cuando haya llegado el momento de pagar las deudas del encierro, los burócratas que nos han mantenido encerrados dentro de nuestras casas ya no estarán. Sus intereses dependen de que sean capaces de engañarlo haciéndole creer que lo mantienen a salvo. Esto implicará su uso del lenguaje orwelliano en un país cargado de emociones con el espíritu de "nunca dejar que una buena crisis se desperdicie". Reclamarán cuántas vidas han salvado a corto plazo sin tener en cuenta ningún daño a largo plazo causado por el bloqueo. No escuchará a ningún líder en televisión hablar sobre el costo económico del bloqueo, porque no es políticamente favorable "poner precio a la vida"."Sin embargo, las personas lo hacen todos los días, en todos los aspectos de sus vidas. Un individuo comprende el riesgo que se pone mientras conduce en la carretera, pero persiste en conducir, porque la compensación riesgo-recompensa lo vale para ellos. Es esta libertad de elección la que debe protegerse, especialmente en momentos como estos. El coronavirus indudablemente tendrá efectos negativos en el bienestar de las personas, por lo que eliminar esta libertad de elección paraliza aún más a una sociedad ya paralizada.

En un artículo reciente publicado en The Lancet, El clínico sueco de enfermedades infecciosas Johan Gieseck escribe que los bloqueos no reducen el total de muertes y afirma que cuando todo termine, las jurisdicciones sin bloqueo probablemente tendrán tasas de mortalidad similares a las áreas de bloqueo. Él cree que es inevitable que toda la población estará expuesta al coronavirus en algún momento y que el bloqueo solo retrasará los casos graves por un tiempo. Hay que ver si esto es cierto, pero muestra que sacrificar ciegamente las libertades de uno en nombre de la seguridad sería ingenuo. Si es cierto que los gobiernos solo han retrasado lo inevitable al convocar un tsunami de dificultades económicas, ¿se levantará el gobierno y asumirá la responsabilidad? Improbable. El coronavirus, si bien es la causa inicial del dolor, se utilizará como chivo expiatorio para la enfermedad resultante causada por el gobierno. Las estrategias forzadas como "aplanar la curva" o "bloquear hasta la vacuna" se justifican según los consejos de expertos en salud, que son inconsistentes. La verdadera estrategia óptima será confirmada por las acciones de los individuos libres, como siempre lo ha hecho.

A la luz de esto, parece imprudente entregar nuestro destino al gobierno y confiar en ellos para calcular cuántas personas pueden asistir a un campamento de entrenamiento o decirnos por qué cuatro razones vale la pena arriesgarse a exponerse. Con la nueva información publicada por la ONU, es obvio que los gobiernos de todo el mundo son incapaces de evaluar las compensaciones en beneficio de la sociedad. Tan tentador como puede ser creer que el gobierno nos está protegiendo con el bloqueo, están perjudicando a la sociedad más de lo que la están ayudando, tal como lo hacen con todas sus otras regulaciones forzadas. En un momento en que un paso en falso por parte del gobierno es más costoso que nunca, mantener nuestras libertades individuales es primordial.

El autor Edmund Shieh es un actuario con sede en Melbourne, Australia. Es estudiante de la escuela de economía austriaca y defensor del libertarismo.
Read All... Leer Todo...

sábado, abril 04, 2020

Confinamiento Comunista

Con la pandemia del coronavirus, de repente la humanidad toda tuvo la oportunidad de vivir una experiencia directa sobre la significancia y alcances del comunismo: El comunismo es confinamiento compulsivo coercitivo, es pobreza expansiva, es violencia extrema aplicada por los gobernantes, es hambre creciente, es enloquecimiento, es la destrucción de la paz, es enfermedad, es agresión social, es persecución y muerte, es destrucción de civilizaciones enteras. Cada ser humano está viviendo en carne propia esta dosis de comunismo desatada por una infección. Cada persona del mundo está sintiendo lo que significa perder la libertad y someterse al totalitarismo.

El totalitarismo derivado de las imposiciones gubernamentales es, hoy en día, el residuo persistente de la violencia biológica predominante en la humanidad primitiva. El hombre primitivo no era libre, sino que estaba confinado y sometido a los caprichos de su misma naturaleza: el individuo más astuto y físicamente más fuerte siempre eliminaba o sometía a los demás. Ese es el corolario de la cruel competencia biológica. Los avances de la civilización pusieron un freno a esos instintos de dominación y sometimiento, aunque recurrentemente dentro del supuesto orden ideado e impuesto desde los gobiernos, los gobernantes intentan recrear ese dominio instintivo.

Si bien el ser humano se fue liberando de las tiranías sociales con el avance de la civilización, donde libertades y derechos individuales toman importancia y valor, también es cierto que el impulso agresivo sobrevive y siempre se expresa apenas se alcanza una posición de control y dominación: si se tiene el poder de agredir, se agrede. Por esta deriva biológica, la circunstancia actual no podía expresar una excepción. Una pandemia genera las condiciones para la violencia y el totalitarismo gubernamental, porque la mayoría de las personas entran en pánico y se vuelven vulnerables, manipulables y sometibles.

Se sabe que un gobernante -totalitario- nunca desperdicia esta oportunidad y siempre aplica su dosis de agresión y violencia, pues él posee el monopolio de la compulsión y coerción. La máxima autoridad toma el control absoluto y despliega su tiranía biológica: prohibiciones de circulación, control de precios, cierre de negocios, usurpación de propiedades privadas, anulaciones de leyes y constituciones, prohibiciones laborales, amenazas y persecución social, agresión física, encarcelamientos y fusilamientos. Lo aprovecha todo. Lo demás, dado el cimbronazo de pánico, se dá por sí mismo porque se liberan los flancos para que el dictador actúe con impunidad. Así, el dictador actúa y la tragedia ocurre. Con la pandemia, el comunismo se vuelve un evento mundial. Punto.

Ahora ¿es posible escapar de semejante desgracia y servidumbre social? Claro que sí. Precisamente, una manifestación tan extendida del comunismo junto a los daños derivados de su violencia, es la muestra, es el botón, que la sociedad necesitaba para entender de un solo saque los alcances e implicancias del comunismo: muerte y destrucción. Rápidamente todos hicimos un curso intensivo obligatorio que nos muestra y nos enseña sobre las desgracias del totalitarismo/comunismo/socialismo y sobre la importancia de la libertad.

La peste del SARS-CoV-2, que causa la enfermedad del coronavirus, surgió en un reino totalitario/comunista/socialista -en China, se expandió desde ahí por todo el planeta y, para peor de los males, se pretende aplicar en todo el mundo las mismas técnicas totalitarias/comunistas/socialistas -que la engendraron, para intentar controlarla. Casi una ironía de la ingeniería social totalitaria/comunista/socialista. La humanidad toda deberá tomar nota de este evento. Esta es, también, su oportunidad.

La libertad no es un logro frágil de la civilización, sino que es su pilar fundamental. Es irrompible. Es la condición humana misma. La manifestación humana es precisamente un evento de liberación. La humanidad es imposible sin la libertad de sus individuos. Si perdemos las libertades, la especie humana se extingue. ¿Y esto por qué es así? Porque sin la libertad no es posible pensar, no es posible crear, no es posible inventar, no es posible ayudar, no es posible producir, no es posible comer, no es posible sanar, no es posible la reproducción, no es posible la protección, no es posible vivir. Punto.

Con esta pandemia, esta experiencia masiva ya inevitable, la humanidad toda asiste a un curso intensivo sobre totalitarismo/comunismo/socialismo. Esta oportunidad histórica representa el único activo social que deja el SARS-CoV-2 y eso le diremos a las generaciones futuras. Por todo lo demás, las libertades y el libre capitalismo -su sostén económico- harán rápidamente lo necesario para vencer al SARS-CoV-2 y sacarnos del confinamiento comunista.
Read All... Leer Todo...

jueves, marzo 05, 2020

Armonía del Libre Mercado

El libre mercado, ese hervidero voluntario de personas que buscan insistentemente aliviar o evacuar completamente la persistente insatisfacción que los aqueja, es el germen de la paz: el armonioso arreglo de intereses compartidos. Con el libre mercado, no solo se eliminan todos los antagonismos derivados de la competencia por algo naturalmente escaso, sino que cuanto más masiva e intensa es una insatisfacción, más accesible resulta su completa evacuación. El libre mercado hace posible proveer enormes cantidades de aquello que el ser humano demanda y que la naturaleza nunca tiene. Si está entre nuestras más sentidas necesidades utilizar zapatos, pues el libre mercado hace posible que cada persona pueda elegir los suyos, entre una gran variedad de zapatos a bajo precio. Y esto ocurre con cada necesidad más sentida: atender las más intensas y generalizadas necesidades del ser humano es sólo posible con libre mercado. El libre mercado es el medio para la prosperidad, mientras la naturaleza y demás sistemas sociales siempre fracasan.

Los logros del libre mercado no son resultados mágicos sino el fruto de la cada vez más intensa división voluntaria del trabajo: en lugar de competir y excluirse mutuamente por lo que hay, cada persona elige voluntariamente su contribución a la satisfacción de las necesidades más urgentes que los demás expresan en el seno del complejo social. El mercado permite crear un tipo de competencia entre las personas no para repartirse lo poco que hay, sino para que cada una encuentre un espacio o el modo de efectuar su mejor contribución al desafío de atenuar y evacuar las insatisfacciones. Esta competencia se denomina competencia praxeológica o competencia cataláctica, que se contrapone a la competencia biológica. La competencia cataláctica resulta en armonía de intereses mientras que la competencia biológica consiste de antagonía de intereses. En el mercado ocurre una competencia armónica y no antagónica.

La armonía del mercado requiere de la libertad. Es imprescindible que las personas elijan voluntariamente su contribución; no hay otra forma de lograr la más productiva división del trabajo. Es esa división del trabajo más productiva la que permite ampliar indefinidamente las posibilidades y vencer los límites que impone la escasez no solo a la hora de satisfacer necesidades sino también al momento de obtener aquello que produce satisfacción. Así, dada la competencia cataláctica, cada persona no sólo tiene algo para ofrecer sino que puede ofrecer más y más para intercambiar con los demás ya que todo su accionar económico está sincronizado por el complejo de insatisfacciones. La competencia cataláctica del libre mercado es un sistema de cooperación social retroalimentado por las insatisfacciones.

Por supuesto, las personas involucradas en competencia cataláctica se equivocan, cometen errores porque simplemente no son perfectas; somos homosapiens no homnisapiens. A veces interpretamos incorrectamente las insatisfacciones futuras y por ende se producen bienes innecesarios; otras veces se eligen medios o momentos inapropiados para cooperar y producir, o se estima incorrectamente los recursos necesarios para alcanzar objetivos esperados, o se malinterpreta la competencia cataláctica. Al elegir nuestro esfuerzo, nuestra contribución cataláctica, nos podemos equivocar, pero eso no resta significancia al libre mercado. En el libre mercado, sus miembros cometen errores pero abundan los aciertos. Estos aciertos se abonan y arraigan sobre el ejercicio pleno de la libertad y se consolidan por la autonomía de las insatisfacciones: las insatisfacciones iluminan el camino para la coordinación de esfuerzos y la compaginación de intereses.

Finalmente, el armonioso libre mercado es el más justo sistema de cooperación social. ¿Qué otro acto más justo y pacificador en la vida social humana que aquel de servir y ser servido, entregar y recibir satisfacción, brindar y obtener recompensas, de ser simultáneamente fuente y destino de prosperidad? La vida social del ser humano se organiza entorno al libre mercado porque así surge el más beneficioso de los órdenes posibles. Representa un triunfo social de toda la humanidad sobre la cruel tiranía de la competencia biológica que nos impone la naturaleza: llegamos indefensos e inútiles a este mundo, pero nos volvemos pacíficamente fuertes y productivos por la Armonía del Libre Mercado.
Read All... Leer Todo...

domingo, diciembre 15, 2019

La Inferioridad del Comunismo/Socialismo

El comunismo/socialismo, como sistema de cooperación social bajo la división del trabajo, está basado en la propiedad no privada (común o gubernamental) de los medios de producción. Como los medios son no privados, tampoco hay libertad para disponer de lo que se obtiene con esos medios, por lo que las personas no son dueñas ni de su personalidad ni de sus frutos. Es un sistema completamente “coercitivo” de mando y obediencia, comandado centralmente por alguna autoridad o dictador totalitario, quien pretende determinar y dictar toda la acción humana. Dada esta encarnación de la tiranía en una sociedad, se hace la voluntad del dictador. El totalitario determina y elige: quién vive y quién no, qué se hace y qué no, quién lo hace y quién no, cómo, dónde y cuándo se hace o no. En un sistema comunista/socialista, el totalitario es el supremo.

Pero la prosperidad humana va por otros carriles. El permanente avance desde un estado de completa independencia y ausencia de cooperación entre individuos hacia una sociedad compleja, se caracteriza por la creciente anulación y eliminación de acciones violentas entre las personas, es decir, por el predominio de la paz. En los inicios de la civilidad predominaba la tiranía física del más fuerte, del más listo e inteligente que sometía o eliminaba al resto. Este estado social primitivo se caracteriza por la ausencia de paz y cooperación, con las relaciones humanas dominadas por la competencia biológica, que siempre es antagónica y binaria: uno vive y el otro muere, uno come y el otro no, uno tiene todo y el otro nada. Es precisamente la competencia biológica entre humanos lo que la civilidad viene a desplazar para sustituirla por la competencia praxeológica o competencia de la cooperación social.

Con el avance de la civilización, los actos de cooperación voluntaria entre humanos se intensificaron, mientras las acciones violentas y antagónicas fueron reprimidas, contenidas y aisladas a su mínima expresión dentro de la sociedad, para dar lugar a un orden social pacífico guiado por un esquema de competencia inteligente entre las personas. Este estado final avanzado fue alcanzado por el capitalismo que permitió, bajo la dispersión general de la propiedad privada de medios de producción, no solo obtener inigualables niveles de riqueza y prosperidad, sino también ampliar los alcances de la paz y disuadir la violencia de los violentos mientras estos se incorporan al sistema de cooperación productiva voluntaria. El capitalismo es un instrumento de la paz.

La competencia praxeológica adquiere preponderancia cuando la inteligencia del hombre se pone al servicio de las relaciones pacíficas para la construcción de prosperidad humana. Esta competencia inteligente no es antagónica sino mutuamente beneficiosa: no conduce a la eliminación sino a la incorporación del otro, no sustrae lo que es del otro sino que potencia sus servicios y utilidades, no somete sino que libera el potencial y capacidad contributiva de cada persona. Esta competencia es totalmente consistente con la existencia, la propiedad y la libertad de cada ser humano. La competencia praxeológica es una categoría de la prosperidad, ya que la prosperidad no es posible sin ella. El capitalismo vino a reimpulsar y potenciar la competencia praxeológica. De aquí deriva su éxito.

Exactamente lo contrario ocurre con el comunismo/socialismo, que siempre degrada el orden social desde un nivel de superioridad a otro de nivel cooperativo inferior, pues intenta desactivar la competencia praxeológica y restituir la competencia biológica. Solo avanzan aquellos pocos que se someten y acomodan en la estructura jerárquica monopolizada por un tirano que comanda el sistema. Las consecuencias de tal degradación del orden, completamente evidente desde la praxeología, tiene su completo correlato en los hechos, ya que no hay ni un solo caso exitoso de comunismo/socialismo como sistema de cooperación social: este sistema fracasó en todos sus intentos.

El comunismo/socialismo siempre expresa la misma y triste historia de su orden económico y social porque, al ser un sistema coercitivo en sí mismo, nunca es espontáneo; nunca surge como una respuesta autónoma y natural a las crecientes demandas y necesidades humanas, sino de una imposición ejercida por un cierto grupo organizado con capacidad para aplicar la violencia. No es que de repente las personas de una sociedad se organizan espontánea y pacíficamente en un orden comunista/socialista, sino que el sistema en sí es una generalización de la violencia perpetua de todos contra todos impuesta desde una autodesignada superioridad; es lo contrario a la paz.

Por su carácter violento, cuando, en cualquier sociedad, aparece un régimen comunista/socialista en escena, las relaciones humanas se primitivisan, la capacidad productiva del sistema social se deteriora sin parar y las posibilidades para generar satisfacción y bienestar van desapareciendo ininterrumpidamente con el paso del tiempo; luego, el sistema de cooperación se debilita tanto hasta su colapso debido a la destrucción de todas las acciones beneficiosas de las personas de buena fe que lo integran. En su alocado intento por permanecer y sobrevivir, en su alocada lucha en contra de las leyes de la civilidad, el comandante totalitario del régimen comunista/socialista somete más y más a la sociedad mientras va dejando una regera de muerte y destrucción como el sello, la marca, sobresaliente de su paso. Al final, la sociedad lo pierde todo: vidas humanas, recursos, potencialidades y tiempo. Ese es el fin.

El germen anti pacífico del comunismo/socialismo, lo vuelve violento y destructivo. Promueve la violencia porque se basa en la violencia desde su concepción. La violencia, dentro de la sociedad, no es un problema para el régimen porque él mismo es la violencia. No se requieren leyes escritas por el hombre para aplicar la violencia porque el sistema mismo es una ley para la violencia. Un sistema basado en la violencia es inconsistente con la cooperación humana. La cooperación humana es un acto de la voluntad, no se basa en la violencia sino en la ponderación que cada persona efectúa sobre la mutua conveniencia de dicho acto. Pretender constituir cooperación mutuamente beneficiosa y exitosa entre humanos mediante la institución de la violencia es, rayanamente, una burda estupidez. De aquí se deriva La Inferioridad del Comunismo/Socialismo.
Read All... Leer Todo...

domingo, diciembre 08, 2019

El Origen de la Pobreza

Hace un poco más de 200 años, en el mundo habitaban como 1 Billón (=1.000.000.000) de personas. En ese entonces, más del 95% de la población vivía en condiciones calamitosas, de tal manera que una gran mayoría estaba condenada a morir de hambre o por alguna enfermedad, a muy temprana edad. En aquel mundo, sólo el 5% restante podía apenas alimentarse adecuadamente y sobrevivir. Pero, en medio de esa situación extrema para la especie humana, esos mismo pobres casi muertos de hambre inventaron el capitalismo: se organizaron de manera espontánea para cooperar, producir e intercambiar sus productos masivamente entre todos ellos. Es decir, lograron establecer un orden económico voluntario, autónomo, descentralizado y pacífico para producir más y más bienes para más y más personas. El capitalismo fue, desde entonces, algo así como el mejor invento de los pobres para salir de la pobreza.

Con 200 años de capitalismo, el ser humano logró multiplicar por 8 la población mundial y reducir la pobreza a menos de un 5%. Pero no solo eso, la gran mayoría de este 5% de pobres, hoy en día goza de ciertas comodidades que serían la envidia más intensa de cualquier monarca de hace dos siglos. Es decir, el éxito del capitalismo en términos de subsistencia y calidad de vida es, literalmente, abrumador.

A pesar de este éxito indiscutible, ya entrado el siglo XXI, sobresalen varios países en los cuales la pobreza parece ser un fenómeno más que recurrente sino persistente entre sus habitantes. En varios países de África y Latinoamérica, la pobreza supera por lejos el 5%. Por ejemplo, Argentina lleva más de una década con el 30% de su población bajo la línea de pobreza y en el último año la pobreza escaló al 40%. ¿Qué ocurre entonces? ¿Está fallando el capitalismo? ¿El capitalismo sólo funciona en algunas sociedades? ¿Algún factor ajeno obstaculiza los logros del capitalismo en estos países empobrecidos?

La evidencia histórica, nos informa que el capitalismo no falla sino, por lo contrario, aquellos países que durante el siglo XX abandonaron sus métodos coercitivos/totalitarios (comunismo/socialismo) superaron sus problemas de miseria y pobreza incorporando métodos capitalistas, como es el caso de Rusia, China, los países de Europa del Este, etc. Por otro lado, el sentido común indicaría que no puede fallar un invento exitoso de los pobres para salir de la pobreza.

Pero, más allá de los datos y la intuición, el enfoque apropiado para abordar este problema es conceptual. Corresponde buscar una interpretación praxeológica de la pobreza. Desde el punto de vista práctico, de la acción humana, el capitalismo es un sistema de cooperación pacífica voluntaria de división del trabajo, bajo la propiedad privada de los medios de producción. Esta idea es una definición de capitalismo o definición de economía de mercado. Tal definición puede arrojarnos una pista de lo que está ocurriendo en los países hoy pobres o empobrecidos.

Esta noción de capitalismo, nos revela implicancias praxeológicas trascendentes. En principio, se puede enunciar a priori que una sociedad basada en el capitalismo nunca fracasa si se respetan sus leyes praxeológicas. Pasa que esas leyes no son tan evidentes, están escondidas, agazapadas en el mismo esquema de cooperación. Estas leyes, como las de la naturaleza, no están escritas sino implícitas en ese propio orden descrito por la noción de capitalismo: cooperación con división del trabajo voluntaria, descentralizada y pacífica, bajo propiedad privada de medios de producción. Sin expresarlas, veamos cómo operan estas leyes según esta noción.

Si la división del trabajo se obstaculiza con regulaciones salariales, prohibiciones, impuestos al trabajo, proteccionismos, etc, claramente tal división deja de ser voluntaria, autónoma, descentralizada y pacífica sino que se vuelve coercitiva, manipulada centralmente y violenta. Si se alteran los márgenes dentro de los cuales las personas pueden elegir pacífica y respetuosamente entre modos de acción alternativos, pues entonces estas personas no son libres y pierden su autonomía. Si permanentemente se restringen los derechos de propiedad mediante regulaciones e imposiciones tributarias sobre bienes, ingresos y riquezas pues los medios de producción dejan de ser privados y se vuelven propiedad del gobernante.

Todas estas intervenciones externas sobre el sistema de cooperación capitalista, no son violaciones a las leyes praxeológicas pues éstas, al ser leyes, no se pueden violar. Estas intervenciones equivalen a inobservancias de las leyes, lo cual tiene como consecuencia un deterioro en la capacidad del orden cooperativo capitalista para producir bienes y generar prosperidad. Así se empuja a toda la sociedad desde una mejor hacia una peor condición para cooperar; se empuja a toda la población a un estado más primitivo de orden social, lo cual se manifiesta, principalmente, con un aumento en la pobreza.

No es el capitalismo lo que falla, ni tampoco las sociedades que lo rechazan. Es la intervención coercitiva sobre el capitalismo lo que genera pobreza. Tal como dijo Ludwig von Mises: el gran obstáculo de la civilización contemporánea para prosperar es que tiene intervenido su capitalismo. Los gobernantes, en lugar de proteger y promover el orden capitalista, lo obstaculizan. Tenemos un capitalismo permanentemente intervenido por los gobernantes y, he aquí, El Origen de la Pobreza.

Read All... Leer Todo...

martes, diciembre 03, 2019

La Superioridad del Mercado

El mercado es el mejor método para ordenar la cooperación productiva en una sociedad. Este sistema permite desplazar al método totalitario de cooperación coercitiva de mando-obediencia, para sustituirlo por un método libertario de cooperación voluntaria de satisfacción-retribución. Según Ludwig von Mises, imponiendo la cooperación coercitiva, una autoridad presiona directamente sobre el individuo para exigirle una contribución, mientras que “...la estructura de precios del mercado ejerce, anónimamente, la suficiente presión indirecta para que el individuo contribuya su parte al esfuerzo cooperativo de producción...” Con el método coercitivo, un dictador somete al individuo y presiona sobre su accionar, pero en el mercado cada persona elige autónomamente su contribución observando las valoraciones que consumidores/clientes, también autónomos, asocian a esas contribuciones.

Siguiendo a Mises, “...los precios colocan un premio a la contribución de tal manera que este premio está regulado por el valor que los consumidores/clientes asocian a tal contribución…” En el mercado no es necesario el control del esfuerzo productivo que cada individuo efectúa con sus talentos y habilidades (medios), más que garantizar la suficiente libertad para que él lo haga, pacíficamente, guiado por los precios.

Mediante ese valor, creado y asignado por consumidores y clientes, se forma la estructura de precios, la cual es observada por los individuos al momento de emplear sus medios para efectuar su esfuerzo cooperativo; este valor generado autónomamente, sin costos, es el ordenador más efectivo y eficiente de toda acción humana productiva; este valor, permitiendo expresar todo esfuerzo y contribución cooperativa en estas unidades de valor, hace ṕosible el cálculo, las comparaciones y la elección tanto de los que consumen como de los que producen.

Este orden cooperativo, en torno al valor, representa enormes ventajas (prácticas y económicas) respecto a la única alternativa dada por el control directo de la cooperación, sabido que esta última requiere determinar, monitorear, evaluar y juzgar cada esfuerzo realizado por las personas, agravado esto por la ausencia de una unidad (precios) para expresar el esfuerzo y tomar decisiones para asignar, producir y consumir.

Pero el rasgo más sobresaliente del mercado no solo lo constituye la autonomía del esfuerzo y la contribución productiva efectuada por cada persona, sino su superioridad moral. El mercado es moralmente supremo. Mises sostiene “...ningún sistema de división del trabajo puede prescindir de un método que haga a los individuos responsables por sus contribuciones en el esfuerzo productivo conjunto. Si esta responsabilidad no se deriva de la estructura de precios del mercado y de la desigualdad de la riqueza e ingreso que se genera, ella debe ser forzada por métodos de compulsión directa como el practicado por la policía...” La responsabilidad coercitiva, además de destruir el sistema cooperativo, no puede ser moralmente superior a la responsabilidad autónoma pues la moral, y la responsabilidad por la acción, es autónoma en sí misma. Todo esto determina La Superioridad del Mercado.
Read All... Leer Todo...

jueves, noviembre 28, 2019

Lo que Viene con los kirchners

El pasado 27 de octubre (2019), el electorado argentino eligió al kirchnerismo/peronismo (k/p) como la fuerza política para administrar el gobierno los próximos 4 años. El cambio político desde Cambiemos hacia k/p, significa un retorno a las prácticas políticas ya vividas durante el conocido mandato de 12 años de los kirchners entre 2003 y 2015. La siguiente aventura política Argentina tendrá un desenlace mucho más trágico que los anteriores 12 años. Así pretendí reflejarlo en un hilo de twitter.

jcv
@jcveagle
8 Oct
#loquevieneconloskirchner
1-default total deuda pública
2-confiscación total depósitos
3-bloqueo total de USA, Brasil y UE
4-emisión pesos descontrolada e hiperinflación
5-saqueos y conflictos generalizados
6-alineamiento con Venezuela, Irán y China
7-conflicto terminal en 2021..

jcv
@jcveagle
8 Oct
#loquevieneconloskirchner
8-alberto se hace el bueno
9-alberto es chávez y maduro
10-alberto aplica políticas venezolanas
11-kretina contrató a demoniodado cabello para la afi
12-kretina y alberto venden la patagonia a china
13-alberto destruye todo el ahorro local
14-game over..

jcv
@jcveagle
8 Oct
#loquevieneconloskirchner
15-alberto es desplazado
16-argentina se comuniza
17-rige modelo de maotsetung: purga, plan y expiación
18-demonizar y aniquilar a dueños de propiedades
19-expropiar toda la riqueza
20-dividir y distribuir riquezas y tierras entre comunistas
21-secesión.

jcv
@jcveagle
8 Oct
#loquevieneconloskirchner
22-dijeron que no pagan deuda
23-dijeron que van a emitir a lo loco
24-dijeron que se alinean con venezuela
25-dijeron que adhieren al narcoestado
26-dijeron que van a expropiar bienes personales
27-dijeron que van a distribuir la tierra
28-ARGENZUELA...

jcv
@jcveagle
6 Nov
#loquevieneconloskirchner
29-alberto viaja a méxico y elabora narcoplan
30-alberto se reúne con correa
31-alberto se reúne con líderes rusos
32-sindicalistas con maduro en cuba
33-sindicalistas piden default y maquinita para todos
34-nielsen se presta al juego cristina socialista

jcv
@jcveagle
28 Nov
#loquevieneconloskirchner
35-si nielsen acepta, fracasará en pocos meses
36-si nielsen se da cuenta, no acepta
37-se viene la cámpora en economía
38-default se declara el mismo 10 de diciembre
39-hiper puede iniciar en abril/junio
40-muy probable precipitación de la crisis en 2020

jcv
@jcveagle
28 Nov
#loquevieneconloskirchner
41-se inicia profunda reversión inversiones
42-la inversión externa e interna cae a cero
43-se destruye ahorro por cepo e inflación
44-gobierno obligado confiscar ahorros y emitir sin control
45-se profundiza recesión económica
46-más desempleo más hiper

Lamentablemente, un 48% de los electores argentinos ha puesto a todo nuestro país en el sendero de la autodestrucción, lo cual revela, una vez más, las enormes dificultades y fallas de la democracia como sistema para ordenar los destinos de toda una sociedad hacia la civilidad. Democracia mediante, se institucionaliza un poder totalitario. Se sabe que todo totalitarismo fracasa económicamente dado sus reiterados intentos por violar leyes praxeológicas que constituyen el fundamento de toda civilidad. Si una sociedad pretende disfrutar los beneficios de la civilidad, pues está obligada a observar y respetar estas leyes. El kirchnerismo/peronismo es un movimiento político totalitario. Esto permite anticipar Lo que Viene con los kirchners.
Read All... Leer Todo...

viernes, noviembre 08, 2019

#OmniCapitalism

Con el invento de las primeras herramientas, los humanos inventamos la producción indirecta, es decir, la producción de bienes de capital para producir otros bienes. Al principio, este método indirecto fué muy rudimentario: con una simple vara, una flecha o una soga se podía obtener alimentos de manera más efectiva. El uso de herramientas permitió, a los humanos primitivos, ampliar las posibilidades alimenticias al mejorar los resultados de la caza - recolección. Producir herramientas insume tiempo e inventiva, pero eso funciona si se es recompensado con más y mejor producción. Los sucesivos éxitos logrados, embarcaron al ser humano en el desafió de explotación permanente de su gran invento de producción indirecta, desafío que aún perdura en nuestros días. El ser humano produciendo, apropiándose y empleando bienes para producir otros bienes, se volvió capitalista casi desde el origen de sus tiempos.

Casi, y no desde el orígen, porque el capitalismo como tal requiere, además de la producción indirecta, del invento de la moneda. La moneda se inventó más adelante. El uso de moneda, y el sistema de precios determinado por los pagos con ella, permitió inventar la noción de capital como elemento imprescindible para perfeccionar la producción. La noción de capital (entendida como el valor en términos monetarios de todos los bienes de capital) permite distinguir el empleo de los bienes de capital, en una actividad determinada, de los beneficios derivados del mismo, porque integra en una sola cuenta (de ganancias o pérdidas) las mejoras aportadas a la producción con esos bienes y los beneficios obtenidos por los usuarios finales de lo producido con dichos bienes; esto hace posible determinar la conveniencia de usos alternativos de bienes de capital. Es decir, el concepto de capital permite al ser humano evaluar completamente el desempeño de la producción indirecta como dispositivo generador de prosperidad. Antes del concepto de capital, el ser humano usaba la producción indirecta a ciegas.

Observe con cuidado que el capitalismo se completa agregando un requisito indispensable de la cooperación social entre humanos: la propiedad privada de los bienes de capital o propiedad privada de los medios de producción. El germen de este requisito está ya inoculado en el invento de la producción indirecta, pues el hombre primitivo pudo aplicar este método no solo produciendo sino también apropiándose de las herramientas, es decir mediante la plena disposición de las mismas, algo que hoy en día se conoce como propiedad privada de los medios de producción. Con la moneda y el capital, que permiten evaluar cada acto productivo y con ello ampliar e intensificar la producción indirecta, y con la propiedad privada, ya es posible postular una contundente definición praxeológica: el capitalismo es un sistema de cooperación social de división del trabajo bajo la propiedad privada de los medios de producción.

El capitalismo, no es una categoría de toda acción productiva del hombre porque no existía previo al invento de herramientas. El hombre sin herramientas sólo empleaba sus pies, sus manos y su destreza física y mental para obtener alimentos, defenderse de los predadores y protegerse de las inclemencias naturales. Tampoco se pudo aprovechar a fondo las ventajas de la producción indirecta previo al invento de la moneda y la noción de capital. Además, la acción capitalista del hombre se vuelve inseparable de toda acción humana sólo con la propiedad privada de medios de producción, lo cual no ocurre con otro esquema de propiedad; sin propiedad privada, el capitalismo degenera en barbarie porque desaparecen los precios, la moneda y el capital como implementos indispensables de las aplicaciones productivas y generación de prosperidad.

La organización social humana ha evolucionado, desde las violentas condiciones inhumanas heredadas de los primeros ancestros hacia la más plena y pacífica comodidad actual, gracias al capitalismo. La dominancia de las leyes praxeológicas en un contexto social, le pone límites a la violencia; pero la paz -la ausencia de violencia generalizada- es inviable fuera del capitalismo. El capitalismo hace posible la paz porque permite erradicar la violencia biológica de todos contra todos; por ello las sociedades infectadas de intervencionismo, socialismo, comunismo o totalitarismo colapsan y se autodestruyen. Toda civilización es resultante inseparable del capitalismo, sobrevive y evoluciona con capitalismo. Este acontecimiento, que llevó al hombre desde los árboles a las estrellas, es una manifestación, una evidencia, un logro inevitable del #OmniCapitalism.
Read All... Leer Todo...

viernes, octubre 18, 2019

Un Arte de la Recombinación

El concepto de capital es uno de los principales determinantes de la prosperidad humana. La plenitud a la que aspiran las personas no sería posible sin la noción de capital. Sin el desarrollo de esta herramienta mental, el hombre sería un miserable nómada condenado a emplear todo su tiempo de vida en actividades de caza, pesca y recolección de alimentos; su esperanza de vida nunca superaría los 35 años de edad y su destino final sería la inexorable extinción en competencia con otras bestias, más fuertes, del reino animal. ¿De dónde proviene la importancia de este dispositivo mental.? Leer todo.
Read All... Leer Todo...

martes, octubre 01, 2019

Types of Intervention

By Murray N. Rothbard

WE HAVE SO FAR CONTEMPLATED a free society and a free market, where any needed defense against violent invasion of person and property is supplied, not by the State, but by freely competitive, marketable defense agencies. Our major task in this volume is to analyze the effects of various types of violent intervention in society and, especially, in the market. Most of our examples will deal with the State, since the State is uniquely the agency engaged in regularized violence on a large scale. However, our analysis applies to the extent that any individual or group commits violent invasion. Whether the invasion is “legal” or not does not concern us, since we are engaged in praxeological, not legal, analysis.

One of the most lucid analyses of the distinction between State and market was set forth by Franz Oppenheimer. He pointed out that there are fundamentally two ways of satisfying a person's wants: (1) by production and voluntary exchange with others on the market and (2) by violent expropriation of the wealth of others. The first method Oppenheimer termed “the economic means” for the satisfaction of wants; the second method, “the political means.” The State is trenchantly defined as the “organization of the political means.”

A generic term is needed to designate an individual or group that commits invasive violence in society. We may call intervener, or invader, one who intervenes violently in free social or market relations. The term applies to any individual or group that initiates violent intervention in the free actions of persons and property owners.

What types of intervention can the invader commit? Broadly, we may distinguish three categories. In the first place, the intervener may command an individual subject to do or not to do certain things when these actions directly involve the individual's person or property alone. In short, he restricts the subject's use of his property when exchange is not involved. This may be called an autistic intervention, for any specific command directly involves only the subject himself. Secondly, the intervener may enforce a coerced exchange between the individual subject and himself, or a coerced “gift” to himself from the subject. Thirdly, the invader may either compel or prohibit an exchange between a pair of subjects. The former may be called a binary intervention, since a hegemonic relation is established between two people (the intervener and the subject); the latter may be called a triangular intervention, since a hegemonic relation is created between the invader and a pair of exchangers or would-be exchangers. The market, complex though it may be, consists of a series of exchanges between pairs of individuals. However extensive the interventions, then, they may be resolved into unit impacts on either individual subjects or pairs of individual subjects.

All these types of intervention, of course, are subdivisions of the hegemonic relation—the relation of command and obedience—as contrasted with the contractual relation of voluntary mutual benefit.

Autistic intervention occurs when the invader coerces a subject without receiving any good or service in return. Widely disparate types of autistic intervention are: homicide, assault, and compulsory enforcement or prohibition of any salute, speech, or religious observance. Even if the intervener is the State, which issues the edict to all individuals in the society, the edict is still in itself an autistic intervention, since the lines of force, so to speak, radiate from the State to each individual alone. Binary intervention occurs when the invader forces the subject to make an exchange or a unilateral “gift” of some good or service to the invader. Highway robbery and taxes are examples of binary intervention, as are conscription and compulsory jury service. Whether the binary hegemonic relation is a coerced “gift” or a coerced exchange does not really matter a great deal. The only difference is in the type of coercion involved. Slavery, of course, is usually a coerced exchange, since the slaveowner must supply his slaves with subsistence.

Curiously enough, writers on political economy have recognized only the third category as intervention. It is understandable that preoccupation with catallactic problems has led economists to overlook the broader praxeological category of actions that lie outside the monetary exchange nexus. Nevertheless, they are part of the subject matter of praxeology—and should be subjected to analysis. There is far less excuse for economists to neglect the binary category of intervention. Yet many economists who profess to be champions of the “free market” and opponents of interference with it have a peculiarly narrow view of freedom and intervention. Acts of binary intervention, such as conscription and the imposition of income taxes, are not considered intervention at all nor as interferences with the free market. Only instances of triangular intervention, such as price control, are conceded to be intervention. Curious schemata are developed in which the market is considered absolutely “free” and unhampered despite a regular system of imposed taxation. Yet taxes (and conscripts) are paid in money and thus enter the catallactic, as well as the wider praxeological, nexus.

In tracing the effects of intervention, one must take care to analyze all its consequences, direct and indirect. It is impossible in the space of this volume to trace all the effects of every one of the almost infinite number of possible varieties of intervention, but sufficient analysis can be made of the important categories of intervention and the consequences of each. Thus, it must be remembered that acts of binary intervention have definite triangular repercussions: an income tax will shift the pattern of exchanges between subjects from what it otherwise would have been. Furthermore, all the consequences of an act must be considered; it is not sufficient to engage in a “partial-equilibrium” analysis of taxation, for example, and to consider a tax completely apart from the fact that the State subsequently spends the tax money.

texto secundario
Read All... Leer Todo...

martes, septiembre 17, 2019

El Mercado es Supremo

"La economía de mercado es el sistema social de división del trabajo bajo propiedad privada de los medios de producción..." dice Ludwig von Mises. En este sistema, "...cada persona actúa por cuenta propia; pero las acciones de cada persona apuntan a satisfacer las necesidades de las demás personas tanto como a satisfacer sus propias necesidades. Cada persona, al actuar, sirve a sus compatriotas. Además, cada persona es servida por sus compatriotas. Cada persona es un medio y un fin es sí mismo, un fin último para sí mismo y un medio para otras personas en su desafío de alcanzar sus propios fines..."

La economía de mercado implica acciones e interacciones cooperativas voluntarias entre los miembros de la sociedad. La división del trabajo significa que las personas se especializan en la ejecución de ciertas actividades para elaborar ciertos bienes, lo cual puede interpretarse como una conducta cooperativa. Pero, en una economía de mercado, esta cooperación no podrá ser compulsiva coercitiva dada la propiedad privada de los medios de producción. La propiedad privada exige estricta vigencia del principio de no agresión, por lo que toda cooperación deberá ser voluntaria. La coerción destruye la propiedad privada, pues impide que los individuos dispongan de sus bienes y sus efectos.

Mises sostiene que "...este sistema social, está dirigido por el mercado. El mercado encauza las actividades individuales por aquellos canales en los cuales cada individuo sirve mejor a los deseos de sus compatriotas. No hay compulsión y coerción en la operación del mercado..." "...La producción es anárquica, no hay un dictador, un zar de la producción que asigna las tareas y exige cumplir sus órdenes. Cada persona es libre. Nadie está sujeto a un déspota. Los individuos se integran voluntariamente en este sistema cooperativo. El mercado dirige y revela, a cada individuo, cómo promover mejor su propia satisfacción y la satisfacción de los demás..." La mejor promoción es cooperando pacíficamente por voluntad propia, lo cual es beneficioso para todos. Pero ¿qué es el mercado? y ¿de qué manera logra este resultado tan deseado.?

Según Mises "...el mercado es un proceso accionado por el interjuego de las acciones de varios individuos que cooperan voluntariamente bajo la división del trabajo. Las fuerzas que determinan el estado (siempre cambiante) del mercado son los juicios de valor de los individuos y sus acciones dirigidas por estos juicios de valor. El estado del mercado en cualquier instante es su estructura de precios, o sea la totalidad de tasas de cambio establecidas por los intercambios de quienes están ávidos por vender y quienes están ávidos por comprar bienes. No hay nada inhumano en el mercado ya que se trata de un complejo de acciones humanas, no es una cosa ni un lugar ni una entidad colectiva; tampoco hay nada místico en él ya que cada fenómeno puede ser rastreado hasta la primera acción que lo inicia..."

En resumen, el mercado, es un proceso de producción e intercambio voluntario y pacífico de bienes. En el mercado cada individuo actúa por su cuenta, sin compulsión ni coerción. ¿Por qué prevalece el principio de no agresión? ¿Por qué es posible este orden social, en donde los individuos respetan la propiedad privada de los demás y eligen producir e intercambiar por cuenta propia en lugar de violentar la propiedad de otros en beneficio propio? ¿Por qué los juicios valorativos que determinan las acciones humanas no degeneran en agresión y violencia generalizada.?

Esto ocurre porque las valoraciones son una categoría de acción; el valor, esa construcción subjetiva mental que las personas asignan en todos sus actos, es indisoluble de la acción humana. Las valoraciones indican a la conciencia las acciones a ejecutar. Las acciones de un individuo tienen como finalidad última satisfacer sus deseos y necesidades de la mejor manera posible. Ningún ser humano, en su sano juicio, busca intencionalmente dañarse a sí mismo. Las personas, al abordar la búsqueda de la plenitud humana, son conscientes de sus fortalezas, de su poder para dominar y aprovechar las oportunidades que les ofrece el mundo donde viven y para ello han inventado, con el paso del tiempo, el método de producción indirecta: producir bienes para producir más y mejores bienes. La producción indirecta en una economía de mercado, ha permitido a la humanidad llevar la población desde 1 billón a 8 billones de personas en sólo 200 años.

Pero, más que sus fortalezas,cada persona es consciente de sus debilidades, sus limitaciones e insatisfacciones permanentes. Cada persona reconoce que, por sí sola, no podría vencer las inclemencias de la escasez; entiende que la división del trabajo, la especialización y el intercambio de bienes le permite aprovechar al máximo la producción indirecta y generar excedentes para servirse a sí misma sirviendo al prójimo. De aquí, de este acto de reconocimiento y humildad frente al mundo, se deriva la cooperación pacífica y voluntaria, donde la mejor cooperación es aquella en donde las personas recurren a sus propias valoraciones y las ponen al servicio de la satisfacción propia y de terceros. Es este complejo de valoraciones sin coerción, finalmente expresadas mediante la estructura de precios, lo que permite concluir que "... el mercado por sí solo pone todo el sistema social en orden y le provee sentido y significancia: El Mercado Es Supremo..."
Read All... Leer Todo...

martes, agosto 13, 2019

Mi Pronóstico en Twitter

A principios de Abril de este año, escribí un hilo en twitter en donde arriesgué un pronóstico electoral si es que el Presidente Mauricio Macri no cambiaba su enfoque de política económica. Pues el Presidente no cambió el enfoque y los resultados ocurrieron como se predijo. En el primer twitt, se plantea el problema fundamental y posteriormente se desarrolla la forma de resolverlo y una predicción final. Quiero compartir en el blog, el hilo de twitts que conducen a la predicción.

jcv
@jcveagle
Apr 3
Emisión monetaria y devaluación de la moneda son la "única" causa de la pobreza, desigualdad y miseria extrema de Argentina y América Latina. El comandante de este desastre, es el Banco Central. Los únicos que se salvan son: banqueros, políticos y amigos de políticos ...

jcv
@jcveagle
Apr 3
En argentina el ingreso medio de los últimos años es de 7mil dólares per cápita. Suponiendo un ahorro medio del 30% del ingreso a este ritmo y con tasa de capitalización 4%, tardaríamos medio siglo para lograr la riqueza per cápita actual de USA. Con tasa 1% tardaríamos 100 años.

jcv
@jcveagle
Apr 3
El estancamiento del ingreso provocado por el Banco Central vuelve inviable a la sociedad Argentina. La brecha entre la riqueza de una Argentina desarrollada y la capacidad para generarla se hace cada vez más grande. Ya es casi inalcanzable el desarrollo. El Banco Central lo hizo

jcv
@jcveagle
Apr 4
Por qué ocurre esto?. Por qué la inflación-devaluación es la esencia del problema? Porque la inflación-devaluación destruyen las cualidades monetarias de la moneda local; los residentes no pueden hacer cálculo económico. La inflación-devaluación destruye el cálculo económico ...

jcv
@jcveagle
Apr 4
Cuando no es posible hacer cálculo económico, la economía queda a la deriva; todas las decisiones se retrasan y la acción económica se empantana y detiene. Así se deja de producir, se destruye riquezas y se genera pobreza. Es el fin, hasta que todo degenera en una súpercrisis ...

jcv
@jcveagle
Apr 9
Cómo salimos de este atolladero inflación-devaluación? Muy simple: Permitir a que cada persona elija la moneda para sus transacciones. Hoy el gobierno impone el peso y considera un delito los contratos en otra moneda. Despertemos y hagamos valer el derecho a elegir nuestra moneda

jcv
@jcveagle
Apr 10
Obviamente, el gobierno debe liberar unilateralmente todo el comercio internacional. De este modo tanto la producción como el mercado interno y nuestro comercio con el mundo se beneficiarán, vía especialización localizada, aprovechando las condiciones propicias que tenemos aquí.

jcv
@jcveagle
Apr 10
La Ley de Asociación de Mises, predice que una abrupta liberación del comercio internacional provocará un mayor ingreso de bienes de alta calidad y más baratos pero sobre todo impulsará la entrada continua de ingentes cantidades de recursos para aprovechar condiciones favorables.

jcv
@jcveagle
Apr 10
Según Mises, las áreas liberadas al comercio internacional se vuelven grandes atractoras de capital y principales demandantes de mano de obra mientras una avalancha de emprendedores buscan aprovechar nuevas condiciones propicias accesibles para generar riquezas y prosperidad ....

jcv
@jcveagle
Apr 11
Imaginen lo que ocurriría si de repente Argentina elimina para siempre la emisión-devaluación adoptando una dolarización formal y una liberalización total del comercio internacional: en lo inmediato desaparece la pobreza y en 20 años la Argentina se vuelve un país desarrollado...

jcv
@jcveagle
Apr 11
Al desaparecer la emisión-devaluación (=inflación-devaluación) no sólo se restablece el cálculo económico para los consumidores de bienes finales sino que para aquellos procesos productivos más largos se tiene una moneda confiable al hacer las cuentas, los pagos y los contratos.

jcv
@jcveagle
Apr 11
La sana moneda y el libre comercio internacional permiten liberar todas las fuerzas del verdadero capitalismo: explosión productiva, eliminar desempleo, eliminar pobreza, acumular riquezas y prosperidad duradera. Además, permite bajar al mínimo impuestos y gastos del gobierno ...

jcv
@jcveagle
Apr 11
En Argentina ¿se animará el Presidente Macri a recuperar la moneda y liberar el comercio internacional de un solo saque? No lo se. De algo estoy seguro: si no lo hace perderá las próximas elecciones. Presidente @mauriciomacri su equipo económico lo lleva a la ruina; no los escuche.

jcv
@jcveagle
Aug 12
Aquí está mi predicción hecha realidad. El Presidente Macri no supo, no quiso o no pudo escuchar la verdad. Sus asesores económicos y políticos lo liquidaron. Lo que debía hacer era muy simple. Ahora saltamos al abismo. Lo que viene es de terror, es inevitable. Qué debemos hacer?

¿Qué debemos hacer cuando el infierno está aquí? Esta es un pregunta que responderé en una próxima nota. Por ahora sólo quería compartir Mi Pronóstico en Twitter.
Read All... Leer Todo...

domingo, julio 21, 2019

Sobre el Valor Económico

El ser humano está acostumbrado a valorar el mundo en donde vive. Cada persona valora, a su manera, la vida, los encuentros con familiares y amigos, lo que hace y posee, lo que come y viste, en lo que piensa y cree, etc. En fin, lo valora todo. La principal evidencia de esta conducta valorativa se manifiesta con la elección. Para el ser humano, todo pasa por el tamiz de la elección. Permanentemente elige y descarta opciones, alternativas: actuar-no actuar, comprar-no comprar, consumir-no consumir, invertir-no invertir, asistir-no asistir, aceptar-rechazar, etc. La conducta intencional implica elegir y descartar. El propósito, la intención, define la condición humana. Tal conducta implica la elección y elegir implica valorar. ¿Dónde se genera y vive el valor? ¿Es externo o es una noción dada a priori en la mente.?

El valor es una construcción subjetiva que ocurre en la mente humana; no existe el valor y la valoración en otro lugar. Una vez que la mente toma conciencia de algo, automáticamente ese algo se vuelve objeto de valoración y puede quedar sujeto a elecciones subsecuentes. Cuando alguien elige algo, en el mismo acto descarta al resto de las opciones, sea o no consciente de ello, lo cual implica que lo elegido ocupa, para él, la posición más alta en orden de importancia o significancia. Entonces, el valor de algo puede ser entendido como la importancia o significancia que la mente le asigna al momento de ser elegido o descartado.

Obviamente, el valor no es algo externo que la mente puede recibir y representar mediante la sensibilidad, para luego interpretarlo mediante el entendimiento. Tampoco es una propiedad intrínseca, inseparable y siempre asociada a algo, salvo de la mente misma. El valor no forma parte ni de la naturaleza ni de los objetos que la constituyen. La mente no aprende a valorar a través de la experiencia, sino que ya viene preparada para valorar la experiencia. La valoración forma parte de las facultades del entendimiento y el valor es una noción que el entendimiento añade a la conciencia. El valor, derivado de la valoración, es una noción pura de la mente, ya que de lo contrario sería empírica.

Nada tendría significado en la mente, sin la noción de valor. Las valoraciones derivadas del entendimiento, permiten obtener nociones de valor a priori en la mente humana, las cuales se asignan a las representaciones y nociones de algo, en la medida en que estas surgen como alternativas de elección. El valor, pone orden en ese implacable caos derivado del entendimiento. Ningún ser humano podría beneficiarse del entendimiento sin estas formas valorativas dadas a priori.

Por ejemplo, un ser humano sin la noción valorativa del peligro sería incapaz de distinguir el riesgo entre situaciones peligrosas, por lo cual su vida quedaría a la deriva, expuesta a la más mínima amenaza externa existencial. El hecho de que en la mente humana existan a priori estas nociones valorativas, le permite a cada individuo evaluar las situaciones de peligro y optar por aquellas menos riesgosas al conducir su propia existencia, sus propios actos. Por supuesto, una persona puede equivocarse, evaluar incorrectamente una situación, quedar expuesta y sufrir las consecuencias del peligro, pero esto ocurre porque el desarrollo del juicio, al efectuar actos valorativos, requiere del entrenamiento para poder aplicar correctamente esas nociones de valor preestablecidas.

Las valoraciones económicas son las más frecuentes de todas; son como el pan nuestro de cada día. El valor económico es el valor que las personas le dan a los bienes económicos, sabiendo que estos bienes son aquellos cuyos requerimientos para satisfacer necesidades superan a su disponibilidad. Esta relación cuantitativa entre requerimiento y disponibilidad, se llama relación de escasez. Pero, dado este vínculo entre valor y escasez, ¿de dónde proviene el valor que los individuos le dan a los bienes económicos.?

Carl Menger sostiene que, el valor de un bien económico para el individuo es la importancia o significancia que el individuo le otorga a la escasez de ese bien. Dice Menger: “...si un hombre economizador se vuelve consciente de la relación de escasez de los bienes (esto es, si él percibe que la satisfacción de una de sus necesidades, o la mayor o menor completitud en tal satisfacción, depende del control de cada cantidad significativa de los bienes que se encuentran en tal relación cuantitativa) entonces esos bienes adquieren para él la importancia o significancia que se llama valor...” Para un bien escaso, toda reducción en la cantidad del mismo genera sacrificios de satisfacción; al tomar conciencia de esto, el bien adquiere una significancia o valor.

Esta noción negativa de valor, identificado con un efecto negativo en la satisfacción, es totalmente consistente con su noción a priori. Al individuo no le sería posible detectar la importancia o significancia de la escasez, sin una noción dada a priori que le permita ordenar el impacto que esa relación cuantitativa tiene sobre la satisfacción. Sin la facultad ni la noción de valor, no se podría distinguir los efectos de la escasez sobre la satisfacción; sin valor económico, cualquier disminución en la disponibilidad tendría impacto indistinguible en la satisfacción, con lo cual no sería posible elegir aquellas acciones que mejoran la situación económica y no existirían las acciones económicas propiamente dichas.

Observe que la noción de valor económico elaborada en la mente, se manifiesta mediante la insatisfacción. Pues tal insatisfacción es el sacrificio de satisfacción asociado a la escasez. El valor es algo muy íntimo, de cada individuo, es inaccesible para los demás; pero la insatisfacción es, aunque no medible, en cierto grado comunicable. Entonces, la insatisfacción, esa manifestación de valor, es como una luminaria que ilumina la acción emprendedora del hombre. La insatisfacción es el recurso inagotable de todo emprendimiento económico. Todo emprendedor dispone permanentemente de esta fuente infinita que retroalimenta sus emprendimientos. La mejor guía emprendedora está en las insatisfacciones. Aquella sociedad cuya acción económica de sus miembros está alineada en sintonía con este complejo de insatisfacciones, tiende a ser una sociedad próspera.

El valor de un bien económico no es empírico ni forma parte del bien; la mente lo deriva a priori; dicho bien o se ajusta o no se ajusta a tal valor. El ser humano busca estos valores al utilizar tales bienes. Si un bien no cumple con la exigencia de valor, entonces será descartado; con el tiempo, sólo quedarán aquellos bienes más importantes o significantes al satisfacer necesidades, aquellos que cumplen con la exigencia de valor, con la exigencia que se impone a la experiencia. El valor es, así, el elemento rector de la acción económica, es la brújula interna de la mente mediante la cual se determina el rumbo económico, permanentemente. Nada de lo que produce el ser humano tiene significancia si no se ajusta a estos juicios de valor. De nada sirve producir algo insignificante, algo que no vale. Con lo cual, más consistente será dicha producción mientras más se ajusta a lo que la mente indica Sobre el Valor Económico.
Read All... Leer Todo...

jueves, febrero 28, 2019

La Razón Pura de la Libertad

Inmanuel Kant sostiene que "la libertad es el concepto clave que determina la autonomía de la voluntad." "La voluntad" dice Kant "es una clase de causalidad que pertenece a los seres racionales", y "la libertad" o liberación, "sería esa propiedad de tal causalidad que ella puede ser eficiente independientemente de las causas externas que la determinan." Para contrastar este rasgo libre (la independencia) de la voluntad respecto a factores externos, Kant agrega: "justo como la necesidad física es la propiedad que la causalidad de todos los seres irracionales ha de ser determinada por factores externos." Dada la voluntad, la acción humana es, en última instancia, libre de factores externos; mientras que el accionar de los seres irracionales queda, dada la necesidad física, completamente determinado por causas externas. Los seres irracionales se mueven por necesidad mientras que a los seres humanos los mueve la libertad.

Esta noción Kantiana de la libertad es negativa, pues sostiene que es una propiedad de un complejo causal en donde no reinan las causas externas, no queda determinada por leyes físicas. Además, esto se contrapone con la necesidad física, en donde el complejo causal completo es externo, completamente determinado por leyes físicas. Dicha noción negativa de la libertad no da ninguna idea sobre la naturaleza de las causas en sí, por lo que Kant se vio obligado a postular una noción positiva que permita analizar y descubrir las características de esta propiedad, y así establecer las leyes inmutables que gobiernan la voluntad.

La necesidad física es heterónoma mientras que la voluntad es autónoma, dice Kant. "La necesidad física es una heteronomía de las causas eficientes porque cada efecto solo es posible de acuerdo a la ley de que algo determina que las causas eficientes ejerzan la causalidad." Que un complejo causal sea heterónomo en causas eficientes quiere decir que algo, externo al complejo, da el puntapié inicial al ejercicio efectivo de la causalidad de dichas causas. Esto no ocurre en la voluntad. El complejo causal de la voluntad no se rige por tal ley externa, pues en tal caso sería indistinguible de la necesidad física. Lo que queda, entonces, es la autonomía respecto a leyes externas. La voluntad -sus leyes y principios- es autónoma.

¿Cuál es la ley que gobierna esa causalidad.? La voluntad, dice Kant, posee la propiedad de ser una ley en sí misma: "la voluntad es en cada acción una ley en sí misma, solamente expresa el principio: actuar sobre ningún otro máximo que aquel que puede tener al objeto en sí mismo como una ley universal." "Esta es precisamente la fórmula del imperativo categórico y es el principio de moralidad, tal que una voluntad libre y una voluntad sujeta a las leyes morales son exactamente lo mismo." La libertad y los principios morales de la voluntad son equivalentes. Es esa autonomía moral de la voluntad, lo que hace libre al ser humano.

La autonomía de la voluntad, presupone pureza de la moralidad. Es decir, esas leyes morales y sus principios se derivan a priori, de la concepción misma de la razón pura. Dichas leyes son puras, no poseen ningún vestigio empírico, de lo contrario no podrían ser autónomas. El estudio de las mismas se denomina metafísica de la moral o filosofía pura de la moral. Tal filosofía pura, no solo permite estudiar la fuente última del conocimiento práctico sino también detectar las verdaderas leyes morales y así prevenir,al individuo, de la corrupción moral.

Una moral corrupta, contaminada con principios empíricos, puede provocar acciones que contradicen la verdadera moral o que no devienen de ella. Por ello importa disponer de una ciencia de la moral. La metafísica de la moral -la filosofía de la moral- provee el único acceso a la verdadera moral, siendo esta moral el oráculo puro de la voluntad. Luego la voluntad, regida por estas leyes puras, dada su autonomía, determinará la acción, para construir de esta forma los principios del conocimiento práctico del ser humano. Es la metafísica quien nos revela la fuente última de la acción humana, la fuente última del conocimiento práctico.

La verdadera libertad no se constituye sobre una moral corrupta. ¿cuáles son, entonces, esos preceptos, principios y leyes morales? ¿en qué consisten.? Son las leyes morales, no la falsa moral, lo que vuelve libre al hombre. Es la pureza de esas leyes el rasgo distintivo de la libertad, el rasgo distintivo de la autonomía de la voluntad. El hombre, aunque se educa al vivir en libertad, no aprende a ser libre sino que nace libre. Esto es así porque solo existe la razón pura de la libertad.
Read All... Leer Todo...